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Legalify, la primera plataforma argentina de servicios de abogados sigue creciendo en el país y el exterior

 

Legalify.app, la única plataforma global de servicios profesionales de abogados especializados, cumple un año del inicio de sus operaciones en el país. Cuenta con más de 250 abogados suscriptos que brindan servicio a los clientes donde ya se han registrado más de 10.000 consultas.


En cuanto a su alcance, Legalify cuenta con un servicio de abogados profesionales especializados de Capital Federal, Gran Buenos Aires, y las principales provincias del país como Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, Santa Fe, y Tucumán. También, está presente en Paraguay, España e Italia.


El uso de la plataforma es gratuito para el cliente particular, el cual deberá pactar honorarios con el profesional elegido. En cuanto a los abogados profesionales, Legalify ofrece dos tipos de suscripciones – premium y corporativo - según su conveniencia, y un mes de prueba sin costo. La misma les permitirá aumentar su cartera de clientes y atender consultas desde el lugar y con la metodología que les resulte más conveniente.


Legalify planea alcanzar un total de 10.000 abogados suscriptos para 2023, llevar a cabo alianzas estratégicas con otras compañías y promover la expansión a mercados internacionales - la cual ya se encuentra en marcha a partir de su presencia en España e Italia. Para 2025, se espera su desembarco en México y Estados Unidos con el objetivo de ampliar su cobertura a 300.000 suscripciones.



Acerca de Legalify


Legalify.app es la única plataforma global de servicios profesionales de abogados especializados que brinda al cliente la posibilidad de obtener asesoramiento legal de manera automática y transparente. Brinda un servicio simple, económico, seguro, confiable, y rentable para los profesionales. Fue creada en Argentina en el año 2021 y tiene alcance nacional (Capital Federal, Gran Buenos Aires y 14 provincias del país) y presencia en Paraguay, España e Italia.

Para conocer más sobre el servicio www.legalify.app


Inflación y frazada corta en un año electoral

 El círculo vicioso de la economía con una inflación mensual que oscila entre 6% y 7%, lo que implica un nuevo aumento de la tasa de interés, incremento de las devaluaciones diarias del dólar, sumando las paritarias con aumentos de tres cifras, hace que se retroalimente la escalada de precios; por este rumbo estamos atados a un permanente volver a empezar en este miniplan que podemos llamar: tallar y dar de nuevo para llegar a las elecciones. 

Durante los dos primeros meses de gestión del ministro Sergio Massa (agosto y septiembre) se logró amainar (levemente) la crisis política y económica, observando que disminuyó la brecha cambiaria entre el dólar oficial y los dólares financieros, incluyendo el blue; el riesgo país también retrocedió, el Banco Central incrementó en US$ 5.000 millones sus reservas con el dólar soja y la negociación con el FMI liberó el tercer desembolso. Hasta ahí, el resultado positivo. 

Las medidas de ajuste fiscal y monetario para disminuir la inflación y controlar la cotización del dólar oficial sin devaluar (demasiado notoriamente), se ven interrumpidas porque la segmentación tarifaria para disminuir los subsidios energéticos no se termina de implementar, los gastos en planes sociales vuelven a subir, la emisión monetaria que se vio incrementada por pagar el dólar soja a $200 agregó más de un billón de pesos al sistema aumentando la brecha cambiaria, la tasa de interés va acompañando a la inflación ya cercana a las tres cifras, sumando la renegociación de la deuda pública en pesos con el peligro de que el próximo año se dupliquen estos importes.

Los dólares que dispone el BCRA para cubrir importaciones de insumos para la producción están muy restringidos y dependerán de la cantidad de agrodólares que se liquiden en exportaciones, aunque queda poco stock para vender, esperando el inicio de la próxima campaña a partir de marzo.

La pregunta que nos hacemos es cómo vamos a pagar importaciones con un dólar oficial a $150; faltan cinco meses para que ingresen dólares por exportaciones y hasta entonces solo se podrá importar con un dólar financiero valuado por encima del 100% del oficial. Esto realimenta la escalada inflacionaria, a pesar de que la mayoría de los precios ya están calculados con el valor del dólar financiero.

Esta realidad con el ritmo inflacionario tan alto, la diferencia entre el dólar oficial y los financieros, las actualizaciones salariales, el aumento de la tasa de interés entre los más significativos, son condimentos que aumentan la inflación y el riesgo de una mayor devaluación, sumando las disputas internas del gobierno que no encuentra la brújula para parar o controlar la pérdida de credibilidad de la moneda con el peligro de una espiralización aún más intensa. En este escenario, cumplir con las exigencias del FMI el próximo año será muy difícil, razón por la cual están surgiendo especulaciones acerca de instalar un plan de estabilización para bajar la inflación y son varios los proyectos:

  • Un plan similar al Austral, aplicado durante 1985 con la presidencia de Raúl Alfonsín y con el objetivo de frenar la inflación de inmediato. Para eso el creador del plan, Juan Vital Sourrouille, consideraba inexorable hacer congelamientos que permitieran generar un espacio político, más que económico para poder asegurar la continuidad del gobierno, lamentablemente este plan desembocó años después en una hiperinflación que motivó la salida anticipada del gobierno radical.
  • También, especulando con la idea de estabilización, existen versiones de una devaluación importante y llevar al dólar oficial a $200 con suba de retenciones, un posterior congelamiento de precios, salarios y cuasi congelamiento del dólar por tres a seis meses.

Si además consideramos el ajuste fiscal (gastar menos) y monetario (bajar la emisión de dinero) que debemos hacer, con una devaluación superior que sigue los aumentos de precios, de hecho, tendremos inflación de dos dígitos con síntomas graves de recesión.

El equipo económico del Ministerio de Economía ya está haciendo cálculos de la inflación que podríamos llegar a tener en las elecciones con los ajustes actuales o con una estabilización exitosa, siempre con el temor de que se les escape alguna variable macroeconómica. Esto no deja de ser una especulación o plan B ya que Massa afirmó en varias oportunidades que no habrá una devaluación abrupta, sino que se limitará a ir bajando la inflación y que le interesa cumplir el programa con el FMI.

Alerta rojo

El Gobierno solo está preocupado por los problemas microeconómicos como el ajuste al cepo cambiario, controles de precios, márgenes empresariales y cotización de dólares sectoriales (soja, turista, ahorro, etc.), pero no sabe cómo evitar que salgan divisas y afrontar la falta de dólares para pagar importaciones y otros compromisos en el exterior. Los tipos de cambio sectoriales y las mayores restricciones que presionan el tipo de cambio oficial hacen presumir que es necesaria una devaluación de nuestra moneda en el corto plazo.

El costo político y social de devaluar es muy alto, como el aumento de la inflación, la pobreza, la recesión y más aún en un año electoral. Por esa razón, el Poder Ejecutivo está sorteando el reto con las siguientes premisas: el incremento del precio del dólar con devaluaciones diarias para intentar bajar la brecha cambiaria y no atrasar el tipo de cambio para que nuestra producción sea competitiva en un esquema de escasez de divisas e inflación alta.

Escenarios posibles para evitar la devaluación:

  • a) que la inflación se mantenga dentro del 6% mensual y que la devaluación del peso y la tasa de interés acompañen para que el dólar oficial no se atrase,
  • b) si la inflación está por encima del 6%, acompañada de incrementos de servicios públicos, paritarias, etc., esto significa que la inflación seguirá aumentando más y se tendrá que seguir aumentando la tasa de interés y la devaluación de nuestra moneda, el circulo que se genera girará cada vez más rápido con el riesgo que se espiralice la inflación o que desborde alguna variable.
  • c) sin llegar a ser una devaluación importante que exista un salto cambiario por encima de la inflación y que la tasa de interés acompañe el mismo por ejemplo dólar oficial a $ 200.

Si la diferencia entre el dólar oficial y el financiero está por encima del 100%, una devaluación de nuestra moneda tendría que estar superando estos valores, el gobierno tendrá que evaluar el costo -beneficio de esta medida en un año electoral cuidando que ninguna variable se le escape.

Julio Moreno

Pobreza vs crecimiento económico: Argentina se está devorando su bono demográfico futuro

 Hemos construido un sistema de dependencia estatal y no un camino al ascenso social independiente no clientelar del político de turno 

El economista y demógrafo americano Julián Simón, quien escribió sobre población, recursos naturales e inmigración, expresaba que la verdadera fuente de prosperidad no es la tierra ni los recursos naturales, que un día podría extinguirse, sino las personas. 

Entre los datos más relevantes que dio a conocer el Indec sobre el primer semestre 2022, se destacan que la pobreza llegó al 36,5% de las personas, mientras el porcentaje de hogares pobres alcanzó el 27,7%. Si lo dividimos por grupo etario, con 37,5% el rango de 30-64 años es el del mayor nivel de pobres. Como dato también alarmante, la mitad de las personas de 0-14 años son pobres.


Fuente: Instituto Nacional De Estadísticas y Censos (Indec)

Bono demográfico

El bono demográfico resulta de dividir el total de habitantes dependientes (menores de 15 años y mayores de 64) de la población productiva (de 15 a 64 años). Entre más baja sea esta relación de dependencia, mayor es el bono demográfico. Es decir, nosotros con una población joven pobre e indigente nos estamos devorando nuestro bono demográfico futuro.

Dentro de los que deberían ser el futuro del país, los pobres indigentes son el 15,4% para niños de entre 12 a 17 años. Por su parte, el 40% de pobres no indigentes responde a niños de entre 6 y 11 años. Los datos son crónicos y malos, las políticas para atender a estos sectores desde el gasto público fiscal (AUH, Plan nacional de seguridad alimentaria y becas Progresar, entre otros) no son lo suficientemente adecuadas para resolver el problema de fondo, que es una real dependencia del Estado sin revertir la tendencia hacia un futuro de educación, producción, empleo y mejor bienestar social y económico futuro.


Fuente: Instituto Nacional De Estadísticas y Censos (Indec)

La pobreza genera una sociedad precaria que no puede acceder a los elementos de necesidad básica, como alimentación y educación. A su vez, las generaciones jóvenes no tienen acceso a una alimentación adecuada. De acuerdo al IERAL, la inflación en alimentos y bebidas no alcohólicas que promedió 3,5% mensual en 2021, este año será de 5,8%, mientras que si lo comparamos con la mediana de Latam (10 países) la inflación para este mismo rubro fue de 0,6% mensual en el 2021 y 1,2 por ciento para la proyección de 2022.


Fuente: Ieral

Es importante aclarar que en este mismo informe se observó que no solo en Argentina, sino en Latam, el dato de inflación en alimentos y bebidas no alcohólicas siempre estuvo por encima del dato general. Mientras la inflación local en agosto fue de 7%, para el rubro de alimentos fue 7,1%, según el Indec. Si bien este número no presenta tanta brecha con el dato general, esto se debe a la cantidad de intervenciones estatales.

Otro punto relevante para nuestro futuro y el de las generaciones más jóvenes es el nivel educativo. Según el Indec existe entre más de un 5% de niños de entre 0 y 17 años que no asisten al colegio. Entre los que sí van, nuestro país quedó en el puesto 63 en lectura, el 71 en matemática y el 65 en ciencias en las últimas pruebas PISA (2018). Argentina desperdicia el bono demográfico: la mayoría de la población de entre 0 y 17 años debería estar en pleno proceso de aprendizaje de calidad para luego ingresar de la mejor manera al mercado laboral. El Estado tampoco articula políticas para que ese bono pueda traducirse en desarrollo económico sostenido.


Fuente: Instituto Nacional De Estadísticas y Censos (Indec)

De acuerdo a un informe de la CEPAL, la tasa de pobreza tiene una relación directa con el nivel de PBI. Es decir que aquellos países como Argentina que cayeron a niveles de -9,9% la tasa de pobreza en el rango de 0 a 14 años es de más del 50 por ciento. Lo mismo ocurre con países como Colombia o México.


Fuente: Instituto Nacional De Estadísticas y Censos (Indec)

Al observar estas mismas variables, pero para Latam, se ve la misma relación: con un nivel de PBI bajo, las tasas de pobreza y pobreza extrema siempre son relativamente altas y sostenidas en el tiempo.


Fuente: Instituto Nacional De Estadísticas y Censos (Indec)

Este recorrido sobre algunas variables económicas y demográficas muestra un proceso de transición de pobreza infantil y adolescente que se irá acentuando en el tiempo en la tasa de pobreza adulta, generando un nivel crónico de problemas con la masa laboral que se está descuidando.

A futuro esto aumentará la problemática actual del país, en donde tenemos cuestiones de corte económico y político que los policymakers no pueden solucionar. La pobreza no ha logrado revertirse con mayor nivel de asistencia social. Incluso la educación no está adaptada a los tiempos que vienen y en una economía que no crece ni genera empleo las posibilidades de salto social cada vez son más escasas. Hemos construido un sistema de dependencia estatal y no un camino al ascenso social independiente no clientelar del político de turno.

Damián Di Pace

Las dos señales económicas que demuestran debilidad y estancamiento

 Los efectos de la inflación comienzan a impactar en la recaudación y las reservas, que siguen estancadas. Se avecinan más controles y cepo, en momentos que los pesos sobran en el mercado. 

El ministro de economía Sergio Massa ha mostrado un cambio en la mirada económica, y en los últimos días bregó por un control de precios, investigar posición dominante de las empresas, control estricto de las reservas, y un mayor cepo a las importaciones. Lo único que falta es que comunique un bono de fin de año, y materializar el plan platita. 

La inflación comienza a mostrar sus efectos no deseados sobre la recaudación, en octubre la recaudación creció el 92,8% anual, en caso de que la inflación en octubre 2022 alcance el 6,5% anual, la inflación anualizada sería del 88,3%, con lo cual el aumento real de la recaudación fue del 4,5%. Si medimos la recaudación en los primeros 10 meses la suba es del 78,8%, mientras que la inflación en igual período sería del 76.9%, esto implica una suba del 1,9%. La inflación esta haciendo estragos en la economía, la recaudación podría terminar cayendo en términos reales en el año 2022.

En los meses de setiembre y octubre hemos visto una sustancial caída de ventas en la mayoría de los sectores económicos, esto se debe a una pérdida de poder adquisitivo de los salarios. Las empresas están vendiendo menos cantidades, y esto implica que suben los costos unitarios dejando a las compañías sin rentabilidad.

Las empresas que están en el sector formal, ante una caída de ventas y suba de costos, intentaran subir los precios para no mostrar resultados negativos en sus balances. Muchas empresas que están en el sector formal, pero conviven con la informalidad, pasaran a vender en negro para poder financiar los mayores costos derivados de la baja de ventas. La AFIP se encuentra ante el desafió de mejorar la administración tributaria para que la recaudación no termine aumentando menos que la inflación. Las empresas venden en negro antes de cerrar, la presión tributaria es alarmante y las ventas no acompañan.

Otro grave problema en las empresas es el escenario financiero, grandes empresas venden de contado, pero las distribuidoras solo venden si dan 30 o 60 días de plazo. La inflación en los últimos 30 días rondaría el 6,5%, mientras que en los últimos 60 días sería del 13,1%, quien venda a plazo y compre contado tendrá que saber que perderá rentabilidad, y esto le puede traer un problema financiero en la empresa.

Muchas compañías han seguido vendiendo a plazo, con el afán de mantener el nivel de venta, pero ese es un error, porque comprar contado y vender a plazo le generaría una perdida, que a priori no se visualiza en los resultados por la nominalidad de los registros, en cambio comienza a notarse en el stock de mercaderías, ya que la mercadería vendida no se puede reponer en igual cantidad 30 o 60 días más tarde. Si a esto le sumamos los bajos márgenes de rentabilidad, la carga tributaria y la necesidad de vender en un mercado que está muy ofertado, la descapitalización de muchas compañías luce imperceptible, pero es preocupante a mediano plazo.

En las semanas que le quedan al año 2022 creemos que las ventas no lograrán recuperarse, y las empresas buscarán un nuevo punto de equilibrio para su producción, lo que obliga a un nuevo set de precios al consumidor.

Las paritarias han terminado con acuerdos salariales que se ubican en la cifra de 3 dígitos, debemos destacar que los trabajadores siempre merecen mucho más de lo que ganan, pero la pregunta obligada es ¿qué mejora en productividad generan estos mayores aumentos? Sin mejora de productividad, el aumento salarial se transforma en mayores precios al consumidor, con lo cual lo que se gana con el aumento, se pierde en el almacén.

Argentina necesita aumentar la inversión, mientras la inversión sea baja, es difícil que las empresas puedan convalidar mayores aumentos salariales sin que dicho aumento pase a precio. Los que no puedan convalidar mayores precios serán empresas que a futuro quedaran en el camino. Argentina sigue en la senda de la alta concentración, producto de una política económica equivocada, que no crece porque no hay inversión, por ende, el mercado se achica y salen del mercado las empresas más vulnerables.

Las reservas del Banco Central terminaron octubre en U$S 38.673 millones, en setiembre habían terminado en U$S 37.621 millones, crecieron U$S 1.052 millones. En igual periodo los pasivos monetarios pasaron de $ 12,5 billones a $ 13,0 billones. A este ritmo y sin hacer ningún tipo de emisión terminamos el año con pasivos monetarios por encima de los $ 14,0 billones. La gran incógnita es en qué nivel terminarían las reservas, ya que la demanda de dólares para pagar importaciones y deuda privada es elevada, y la llegada de dólares frescos genera muchas dudas.

Como el gobierno dejo de emitir, pero persiste con un déficit fiscal muy elevado, se financia en el mercado de deuda en pesos. Seguimos con mucha atención la tasa de retorno del Bonte 2023 que es el bono que vence el 17 de octubre del año 2023, y ya rinde el 136,8% anual, una letra en pesos que ajusta por inflación con vencimiento al mes de setiembre rinde el 6,5% anual, esto nos estaría dando una inflación proyectada del 130,2% anual a un año vista.

Conclusiones

  • La recaudación tributaria se está debilitando por la caída de actividad económica, esto es una señal de alerta, porque terminará consolidando un mayor déficit fiscal que el gobierno tendrá que cubrirlo con mayor emisión de deuda o pesos.
  • Las reservas siguen estancadas, llevamos 4 meses consecutivos por debajo de los U$S 40.000 millones, y nada hace presumir que terminemos el año por encima de ese valor. El gobierno redobla el cepo a las importaciones, sin una solución para el abastecimiento de mercadería, con lo cual tendremos restricciones de dólares y suba de precios.
  • La inflación se consolida en niveles del 6% al 7% mensual, el Gobierno toma el camino de indexar la economía, el tipo de cambio y la tasa de interés sigue subiendo a igual ritmo que la inflación.
  • Las empresas deberán repensar sus planes de comercialización, pagar de contado y vender a plazo te puede traer quebrantos, que no se ven reflejados en lo inmediato por la nominalidad de los resultados, pero que se reflejan en la perdida de stock de mercadería.
  • Sin dudas que la mayor inflación hace que los pasivos monetarios del Banco Central sigan creciendo, estamos pagando intereses equivalentes a $ 500.000 millones mensuales, y esta cifra seguirá creciendo. Mientras los pasivos monetarios sigan aumentando, y las reservas permanezcan en niveles inferiores a los U$S 40.000 millones, el ajuste cambiario es cuestión de tiempo.

Salvador Di Stéfano

No se dice, pero hay una devaluación

 Hay un viejo problema filosófico que dice: si un árbol cae en el bosque, pero nadie está cerca, ¿lo mismo hace ruido? En Argentina podríamos preguntar: si el precio del dólar sube, pero no decimos devaluación, ¿lo mismo tiene efectos económicos? 

Creo que no hay ninguna duda, y a diferencia de un árbol que cae una sola vez, evitar decir y reconocer una devaluación tiene varios efectos que se retroalimentan, armando una telaraña donde "un cambio aquí produce un resultado allá". Utilizaré números muy aproximados, simplemente para que se entienda. 

Argentina insiste en un complejo mecanismo para autorizar exportaciones, y además obliga a entregar sus dólares al BCRA luego de pagar impuestos. Así, el exportador cobra dólar oficial menos retenciones (en el caso extremo de la soja poco más de $ 100 y nadie más de $ 170), y el BCRA recibe un dólar por el cual emite $ 160.

Para que esos pesos no queden en el mercado generando más inflación, enseguida emite deuda llamada Leliq por $ 160 por las que paga una tasa aproximada de 100% anual. El año que viene, si las paga, habrá en el mercado $ 320 con lo cual sólo restringe temporariamente los pesos que dan vuelta en el mercado, para tener un efecto peor el año siguiente.

Sigamos: el dólar lo entrega al gobierno a cambio de títulos intransferibles cuyo valor de mercado es nulo por definición, al ser intransferible. Es decir que por un minuto tiene un dólar en el activo y $ 160 en el pasivo, pero enseguida tiene cero en el activo y un pasivo que pronto será $ 320.

También pudiera ser que entregue los dólares a un importador o usuario de tarjeta de crédito, por lo cual recibirá $ 160, quedando en cero tanto activo como pasivo. Pero el Gobierno habrá cobrado una serie de impuestos sobre ese dólar, con lo cual el importador tendrá un dólar y habrá pagado entre $160 y casi $300, según el permiso que tenga para usar ese dólar.

Aun así, no hay dólares para todos, con lo cual el gobierno recientemente ha autorizado a usar los dólares propios a importadores.

Esto es interesante: sin esa regulación, un importador no podía utilizar sus propios dólares, sino que debía pedirlos al BCRA, so pena de caer en una serie de restricciones de todo tipo (días para esperar próximas transacciones, dificultades para pagar, etc.).

Algunas empresas pueden disponer de forma parcial de dólares y por si fuera poco complejo, a algunos se les autoriza a comprar al BCRA dentro de unos meses, pero no está claro a qué precio. Como no se sabe el precio, posiblemente se use la estimación del tipo de cambio libre, que hoy es el doble del oficial de $ 160.

Si el lector ya está mareado con los números, puedo comentarlo con palabras, pero resulta que las palabras que lo explican -devaluación e impuestos- son las que la maquinaria regulatoria trata de evitar. Lo que no puede evitar son sus efectos.

Veamos: el importador puede comprar y pagar a $ 300, por lo tanto, su costo de hoy es $300. O puede tener la suerte que le autoricen para dentro de 6 meses, pero como no sabe a qué precio, posiblemente se parezca a $300. O puede tener permiso para comprar a $ 160 pero no tiene porqué vender a ese precio.

Sea lo que sea, el costo que traslada difícilmente sea menor al costo de reposición a... $300! Es decir, el mismo efecto de una devaluación que tanto se quiere evitar por su impacto en precios y tal vez en recesión al ser tan caro. Claro que peor es que ni siquiera haya insumos y se pare la producción, que es lo que estaba ocurriendo y para evitar la cual se arma este nuevo galimatías.

Como no es una devaluación, en realidad funciona como un monumental impuesto sobre el exportador, que no cobraría $300 (menos las benditas retenciones) sino que sigue cobrando $160 y luego las retenciones.

Tenemos todo lo malo de una devaluación (mayores costos) y ninguno de los beneficios (mayores exportaciones).

¿Por qué empecinarse así? No es sólo política estando cerca de las elecciones. El tema es que hay mucha deuda pública indexada al dólar oficial. Si se reconociera un valor mayor, pues la deuda instantemente aumenta. También porque la importación de energía la realiza el Estado, y quiere comprar los dólares baratos. Porque claro, el gobierno sí tiene acceso a dólares a $160.

Pero no es el único, ya que hay algunos importadores que logran el permiso para comprar a ese precio. Con lo cual tenemos la posibilidad que un empresario argentino deba competir con alguien que importa con el dólar oficial. O algún amigo consiga comprar a precio oficial y vender a precio de mercado. No sigo con el tema, pero no por falta de espacio sino porque las conclusiones que siguen son muy poco agradables. Resumo:

Tenemos una devaluación sin decirlo, un aumento de impuestos a los exportadores sin decirlo, un premio para algunos amigos importadores sin decirlo y una inflación terrible, pero esa no hace falta decirla, todos la vemos.

Diana Mondino
Ilustración: Francisco Marotta

El escenario es de recesión con inflación

 Mientras el ritmo de aumento de los precios vuelve a acelerarse, la actividad económica da señales de enfriamiento 

La vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner siempre se ha negado a reconocer que la emisión monetaria genere inflación. Es más, en alguna oportunidad, en uno de sus tantos discursos, mostró un gráfico que leyó al revés, tratando de mostrar que reflejaba que el déficit fiscal no afectaba el ritmo de aumento de los precios al consumidor, cuando claramente reflejaba el fenómeno causa-efecto contrario. 

Lo cierto es que desde el gobierno se ha insistido en que la inflación es multicausal atribuyéndola a los efectos de la invasión de Rusia a Ucrania, a la pandemia de Covid-19; a los empresarios que remarcan precios; a los que quieren ganar “mucho”; y mil argumentos más.

A pesar de todo este discurso, con el ingreso de Sergio Massa al Ministerio de Economía se decidió que el BCRA deje de emitir moneda para financiar el déficit fiscal y financiarlo con endeudamiento en pesos, reconociendo, implícitamente, que la causa de la inflación es el déficit de las finanzas públicas financiado con creación de dinero primario. Sin embargo, como toda estrategia que solo utiliza parches, habrá que ver cómo cierra el plan de baja del desequilibrio del Tesoro comprometido con

El primer dato a tener en cuenta es que la reducción del déficit fiscal no se basa en una reforma del Estado que reduzca el gasto público y lo haga más eficiente, sino que busca dejar intacta su ineficiencia en la administración de los recursos, aunque aspirando a que suba en términos nominales por debajo de la tasa esperada de inflación. En otros términos, una simple licuación al estilo de la presidencia de Eduardo Duhalde 2002, cuando se salió de la convertibilidad.

Sin embargo, la primera diferencia con aquel momento consiste en que la inflación mensual de aquel año tuvo un pico máximo del 4% en marzo y mayo, en tanto que actualmente está afirmada en el rango de 6% a 7% mensual, por lo que la licuación buscada exigirá de tasas de inflación más altas.

En segundo lugar, el nivel de gasto público que había que licuar era sustancialmente menor al actual, el consolidado de la administración nacional, provincial y municipal rondaba el 30% del PBI y actualmente es 18 puntos porcentuales mayor: 48% del PBI. El déficit fiscal primario estaba en 2% del PBI, y no había gasto cuasifiscal. El principal problema estaba en las provincias, y se manifestaba con la emisión de cuasi monedas, y el salto del rojo consolidado a 7% del PBI. Pero una cosa es licuar un déficit con un gasto del 30% del PBI y otra con la proporción actual de 48% del PBI, más el desequilibrio cuasifiscal que ya ronda 2% del PBI o más.

Variable de ajuste

Si no hay reforma del Estado para bajar el gasto público, la inflación pasa a ser un instrumento de “estabilización” para este modelito económico. Una verdadera contradicción, porque estabilizar implica frenar el ritmo de alza generalizada de los precios, pero, como se dijo, el camino elegido es el licuar el gasto público en valores reales.

Además, esa política implica quitarle poder de compra a los jubilados, perceptores de planes sociales y empleados públicos, con el consecuente efecto contractivo del consumo interno, el motor en que más cree el kirchnerismo para reactivar la economía en su conjunto.

El Gobierno cree que existe un resultado mágico en que se puede crecer consumiendo antes que produciendo. Es como decir que se puede comer el pan antes de sembrar y cosechar el trigo. Las otras dos opciones que tiene el gobierno para mover la economía son: 1) las exportaciones y 2) la inversión.

Por el lado de las exportaciones enfrenta serios problemas porque no quiere aumentar el tipo de cambio oficial más que la inflación y eso debilita la competitividad cambiaria. La única manera de evitarlo es encarar reformas estructurales de tal envergadura que permitan fortalecer el peso por mayor productividad de la economía. Eso exigiría de cambios en la legislación laboral, impositiva, reforma del Estado, y desregulación general de la economía que ni por causalidad pasa por la cabeza del kirchnerismo. Tal vez, se presente “la suerte” de un salto en el precio de las materias primas, algo que por ahora no se ve claramente considerando el aumento de la tasa de interés que está llevando a cabo la Reserva Federal de los EEUU.

Queda como tercera opción poner en funcionamiento la economía con una fuerte corriente de inversiones en el sector real de la economía. Pero, pensar que con esta inestabilidad en las reglas de juego, los controles de precios, la imposibilidad de importar insumos, con esta legislación laboral y con la carga impositiva vigente puede llegar a haber una corriente de ingreso de capitales al sector productivo luce muy difícil de imaginar.

En síntesis, lo que se ve es que el Gobierno quiere bajar la tasa de inflación, pero al mismo tiempo necesita de ella para licuar el gasto público, porque es el mecanismo que eligió para tratar de bajar el déficit fiscal.

Por otro lado, pretende reactivar la economía, pero hace caer los ingresos reales de la población y compre la capacidad de consumo, al tiempo que atrasa el tipo de cambio desestimulando las exportaciones y adopta todas las medidas posibles para espantar inversiones.

Francamente no queda nada claro cómo este “modelito” económico pueda llegar a buen puerto. Lo que se percibe en el horizonte es una inflación alta para licuar el gasto entrando la economía en un proceso de recesión y, particularmente, caída del consumo, para evitar una corrida cambiaria antes de las elecciones generales del próximo año. Si lo consigue, sería un éxito para la gestión de Sergio Massa porque eso es a todo lo que pueden aspirar.

Roberto Cachanosky

El secreto de Xi Jinping: un informe abrió la "Caja de Pandora" sobre el origen del Covid

 Toy Reid, un experto en el "lenguaje oficial" utilizado por las élites chinas, analizó crípticos documentos del Instituto de Virología de Wuhan de 2019. Dijo que las actualizaciones enviadas semanas antes del primer caso oficial de coronavirus en China detallan "una crisis en curso" en el laboratorio y cree que el régimen estaba al tanto.

Una serie de mensajes codificados ocultos en informes científicos y obtenidos por Estados Unidos parece proporcionar evidencia de que el covid se filtró del laboratorio de Wuhan (China) antes de causar la pandemia que mató a 6,6 millones de personas en todo el mundo y que el líder chino Xi Jinping sabía lo que estaba ocurriendo.

Fue Toy Reid, un experto en el "lenguaje oficial" utilizado por las élites chinas, el encargado de analizarlo. Dijo que las actualizaciones del Instituto de Virología de Wuhan enviadas semanas antes del primer caso oficial de coronavirus en China detallan una crisis en curso en el laboratorio.

Reid, quien formó parte del equipo que elaboró ​​un informe para el Senado estadounidense que respalda la teoría de la "fuga de laboratorio", descubrió documentos de mediados de noviembre de 2019 que contienen referencias crípticas a una "situación grave", "peligros ocultos" y "consecuencias graves" de lo sucedido.

El instituto de Wuhan era conocido por estudiar los coronavirus de los murciélagos. Una de sus científicas más famosas, la Dra. Shi Zhengli, fue apodada la "mujer murciélago de China" debido a su especialidad.

Toy Reid trabajó durante 15 meses junto a un equipo de nueve personas dedicadas a investigar los orígenes de la pandemia por encargo del senador Richard Burr.

"Mi objetivo final con este informe es brindar una imagen más clara de lo que sabemos, hasta ahora, sobre los orígenes del SARS-CoV-2 para que podamos continuar trabajando juntos para estar mejor preparados para responder a futuras amenazas a la salud pública", dijo el senador.

Reid relató que usó una red privada virtual, o VPN, para acceder a los despachos archivados en el sitio web del Instituto de Virología de Wuhan (WIV), que están online pero cuyo significado no puede ser descifrado por cualquiera.

Los documentos, destinados a altos mandos atentos, generalmente consisten en recitaciones optimistas de esfuerzos de reclutamiento y resúmenes de reuniones que enfatizan el cumplimiento de los objetivos políticos de Beijing. "Los titulares y los párrafos iniciales parecen completamente inocuos. Si no miraras de cerca, probablemente pensarías que no hay nada aquí", dijo Reid.

China negó ser responsable de la filtración del patógeno y, en cambio, se ha apoyado en la idea de que fue importado de fuera del país en carne congelada.

Lo que Tedros calla: el jefe de la OMS cree que el covid se fugó de un laboratorio chino

Los documentos describen cómo un funcionario de alto nivel del régimen chino visitó el laboratorio con "importantes comentarios orales e instrucciones escritas" del líder Xi Jinping y el antiguo primer ministro Li Keqiang. Reid y otros tres expertos acordaron que los documentos parecen hacer referencia a una "crisis en curso" que sucedió justo antes de que Wuhan confirmara los primeros casos de Covid.

Las pruebas presentadas por Reid forman parte de un informe de más de 500 páginas elaborado por el 'Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado de los Estados Unidos', del cual se publicó un resumen de 35 páginas la semana pasada. En esas páginas los expertos concluyen que "muy probablemente" el Covid-19 se filtró de un laboratorio y que "todavía falta" evidencia que apunte a un "derrame natural" del virus.

En febrero de 2021, se permitió que un equipo de la OMS ingresara al país para llevar a cabo una investigación muy organizada, que descartó la teoría de la fuga de laboratorio en favor de un desbordamiento natural.

"Es necesario que el personal de laboratorio opere con mucha cautela para evitar errores"

Reid basó sus hallazgos en informes de funcionarios del Partido Comunista Chino con sede en el Instituto de Virología de Wuhan, que se envían a Beijing semanalmente. Pero ya que el contenido de los documentos no debe traicionar al Partido Comunista Chino, cualquier problema se encubre con una jerga legal que puede ser difícil de interpretar. 

Reid dijo que descubrió referencias crípticas en un informe del 12 de noviembre, donde los funcionarios del partido describen cómo abrir muestras de tubos de ensayo: "Una vez que haya abierto los tubos de ensayo almacenados, es como si hubiera abierto la Caja de Pandora. Estos virus vienen sin sombra y se van sin dejar rastro. Aunque [tenemos] varias medidas preventivas y de protección, es necesario que el personal de laboratorio opere con mucha cautela para evitar errores operativos que den lugar a peligros".

El informe de la OMS fue criticado por fundarse en la propaganda china y desde entonces el organismo se retiró de las investigaciones sobre el origen del coronavirus, insistiendo en que una fuga de laboratorio sigue siendo una posible hipótesis.

El mercado de Wuhan estaría vendiendo animales y los científicos están preocupados

"Cada vez que esto sucedió, los miembros de la rama del partido Zhengdian Lab siempre corrieron al frente y tomaron medidas reales para movilizar y motivar a otro personal de investigación", rezaba el informe. Reid cree que estos mensajes se refieren a un problema en el laboratorio y se adelantaron a algún tipo de acción disciplinaria por parte de Beijing.

"Casi están diciendo que saben que Beijing está a punto de bajar y gritarles", analizó Reid en una entrevista con ProPublica.org.

Un informe fechado el 19 de noviembre relata que, una semana después, el régimen envió al Dr. Ji Changzheng, director de seguridad y protección de la Academia de Ciencias de China, para entregar "importantes comentarios orales e instrucciones escritas" de Xi Jinping y Li Keqiang a los altos mandos del Instituto.

La pandemia de coronavirus ha provocado unas 6,6 millones de muertes en todo el mundo según estimaciones oficiales, aunque es probable que el número real sea mucho mayor.

Una misteriosa nota manuscrita de Xi Jinping da magnitud de la gravedad del caso

Según el documento, el Dr. Ji reconoció "muchos casos a gran escala de incidentes de seguridad nacionales y extranjeros en los últimos años" e hizo referencia nuevamente a "peligros ocultos" que "revelaron la compleja y grave situación que enfrenta actualmente el trabajo de [bio]seguridad".

Origen del Covid-19: la teoría del virus "made in China" vuelve a cobrar fuerza

Toy Reid dijo que los funcionarios se refirieron a "pishi", unas notas escritas a mano en las páginas de informes oficiales por altos mandos, que generalmente transmiten órdenes urgentes para que las sigan sus subordinados.

Reid dijo que los funcionarios también se refieren a 'pishi', notas escritas a mano garabateadas en las páginas de informes oficiales por altos mandos, que generalmente transmiten acciones urgentes para que las sigan los que están más abajo en la cadena. Dijo que el Dr. Ji entregó un "pishi" posiblemente sido escrito por Xi Jinping, lo que demostraría la importancia de lo que estaba pasando.

El Huanan Seafood Market de Wuhan es el mercado de animales apuntado como el epicentro de la pandemia de Covid-19. Se encuentra a 12 kms del Instituto de Virología de Wuhan, sospechado de haber "fugado" el virus en 2019.

Identifican a una vendedora del mercado de Wuhan como la "paciente cero" de Covid-19

Los expertos convocados por el Senado de EEUU concluyeron que los informes parecen hacer referencia a una "crisis en curso" en el laboratorio y que la visita del Dr. Ji no era de rutina. Reconocieron que, si bien no es posible saber lo que Xi Jinping sabía, la redacción de los documentos implica que "algo realmente malo" estaba sucediendo.

Los expertos también dijeron que es "imposible saber exactamente qué se discutió en la reunión" entre el Dr. Ji Changzheng y las autoridades del Instituto de Virología, pero interpretan se produjo solo unas semanas antes de las primeras infecciones de coronavirus registradas oficialmente, a finales de 2019.

Los autores del informe preliminar concluyeron que "la falta de transparencia de los funcionarios gubernamentales y de salud pública en la República Popular China con respecto a los orígenes del SARS-CoV-2 impide llegar a una conclusión más definitiva".

El régimen chino respondió al informe a través del portavoz de la embajada china, Liu Pengyu, quien desestimó las acusaciones de una fuga de laboratorio y recordó que un equipo internacional convocado por la OMS concluyó que “la acusación de fuga de laboratorio es extremadamente improbable".

"La conclusión debe ser respetada", dijo y concluyó diciendo que mientras los periodistas "distorsionan los hechos y la verdad", Estados Unidos debería "dejar de usar la epidemia para la manipulación política y los juegos de culpa".

Submarinos, reactores nucleares y satélites, la agenda “paralela” que el Gobierno quiere impulsar con Lula

 El “Plan Integración 2023” que la Casa Rosada les presentó a los equipos técnicos del Presidente electo incluye varias iniciativas en materia de defensa y energía atómica. 

El plan de integración que el Gobierno le presentó a Lula da Silva tras su victoria en las elecciones de Brasil, además de perseguir objetivos políticos y económicos, también tiene un apartado dedicado a proyectos de Defensa, asuntos espaciales y nucleares. 

Según pudo saber TN, el gobierno de Alberto Fernández -por iniciativa de la embajada que conduce Daniel Scioli- le acercó a los equipos técnicos del flamante presidente brasileño la idea de impulsar un acuerdo de Integración Bilateral que le dé un giro a las actuales relaciones entre ambos países, que sufrieron un fuerte desgaste durante la administración de Jair Bolsonaro.

El documento fue entregado por el propio Scioli al excanciller Celso Amorim, muy cercano a Lula. Allí se detallan ejes económicos (financieros, minería, agronegocio, bancos, industrias, comercio, etcétera) y políticos (recuperación de las relaciones presidenciales, cultura, educación, entre otros).

Pero el borrador al que accedió TN -que cuenta con el visto bueno de Alberto Fernández- también contempla acciones conjuntas en materia de Defensa como la posible compra de un submarino brasileño y la puesta en el espacio de dos satélites.

La Argentina busca comprar un submarino brasileño para reemplazar el ARA San Juan

En el documento se detallan cada una de las iniciativas que la Argentina busca impulsar con el país vecino. Entre estas se destacan:

  • Compra de Vehículos de Transporte Blindados Guaraní 6x6 fabricados en Brasil -con componentes hechos en la Argentina- con financiamiento público brasileño. “La incorporación de estos vehículos permitirá avanzar en la integración de nuestras industrias de defensa y en la interoperabilidad de nuestras fuerzas armadas”, dice el documento.
  • Tratativas para comprar un submarino Clase 209 “TUPI” de la Marina de Brasil. En el escrito se detalla que se busca adquirir esta unidad para que la Armada Argentina “recobre en el corto plazo la capacidad submarina y el adiestramiento de submarinistas” tras el hundimiento del ARA San Juan.
  • Conformación en el corto plazo de un Estado Mayor Conjunto Combinado, que “supone una iniciativa inédita en la relación bilateral y la región”.
  • Nuevas posibilidades de cooperación en el sector aeronáutico: “Las empresas argentinas del sector están en condiciones de convertirse en proveedoras de bienes y servicios de la Fuerzas Armadas Brasileñas”.
  • Impulso de la Fábrica Argentina de Aviones (FADEA) en la identificación de nuevas oportunidades para incrementar su participación en la provisión de componentes del Avión de Transporte Pesado brasileño KC-390 y en la línea de aviación comercial de la empresa EMBRAER. 

El Gobierno quiere avanzar en la construcción de un reactor nuclear

  • En el documento se plantea la necesidad de avanzar en la próxima etapa de la construcción del Reactor Multipropósito Brasileño (RMB), central en la asociación estratégica nuclear con Brasil junto con su reactor gemelo en la Argentina RA-10. “Ambos reactores permitirán la producción de radioisótopos medicinales con potencial de proveer molibdeno-99 a toda la región. La empresa INVAP concluyó, junto a la empresa brasileña AMAZUL, la etapa de ingeniería de detalle del RMB. Debería avanzarse en el contrato para su construcción”, suma el paper.
  • Posibilidades para que las empresas argentinas del sector nuclear puedan convertirse en proveedoras de bienes y servicios del Programa Nuclear y el Programa de Desarrollo de Submarinos (PROSUB) de la Marina de Brasil.

La Casa Rosada está interesada en poner en funcionamiento dos satélites con Brasil

  • Concreción del proyecto satelital SABIA-Mar, que prevé la puesta en órbita de dos satélites (uno argentino y otro brasileño) para realizar estudios oceanográficos y costeros.
  • Oportunidades para las empresas argentinas en el sector espacial brasileño y su industria satelital. Recientemente, por ejemplo, se ha aprobado la asignación de recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FNDCT) del Brasil para el desarrollo del proyecto Carponis.

Bruno Yacono

El procurador Eduardo Casal pidió revocar el sobreseimiento de Cristina Kirchner en la causa "dólar futuro"

 El jefe de los fiscales consideró que el cierre del caso decidido por la Casación es "arbitrario", pues no respondía a una sentencia definitiva. Ahora deberá resolver la Corte. 

Sin opinar sobre el fondo de la cuestión, el procurador general de la Nación interino Eduardo Casal pidió este miércoles revocar el sobreseimiento de la vicepresidenta Cristina Kirchner en la causa "dólar futuro", que implicaba supuestos delitos en las operaciones con la divisa estadounidense. Para el procurador, el argumento bajo el cual se cerró ese expediente sin haber hecho el juicio oral es "arbitrario", pues la decisión previa del Tribunal Oral que había dispuesto realizar el juicio no puede ser asemejada a una sentencia definitiva. Con el dictamen de Casal firmado, ahora deberá resolver la Corte Suprema de Justicia. 

En abril del año pasado, la Cámara de Casación había resuelto que no se hará el juicio contra la ex presidenta por supuestos delitos en las operaciones con el dólar futuro. Los jueces hicieron lugar al pedido de sobreseimiento y nulidad del caso que había presentado la vice.

El dictamen del Procurador, al que accedió Clarín, se pronuncia sobre la primera acusación por corrupción contra Cristina Kirchner en los Tribunales de Comodoro Py cuando dejó la Casa Rosada en 2015.


La Corte Suprema que debe pronunciarse sobre la causa, pidió la opinión del Procurador. Su dictamen, al que accedió Clarín, se pronuncia sobre la primera acusación por corrupción contra Cristina Kirchner en los Tribunales de Comodoro Py cuando dejó la Casa Rosada en 2015.

Casal señaló que "corresponde declarar procedente la queja, hacer lugar al recurso extraordinario interpuesto y revocar el fallo apelado, a fin de que, por intermedio de quien corresponda, se dicte uno nuevo de acuerdo a derecho”.

Aunque su opinión no es vinculante ante el máximo tribunal, Casal respaldó la decisión adoptada por el fiscal ante la Cámara de Casación, Raúl Plee, para que se revierta el sobreseimiento sin juicio oral que se dictó el año pasado por parte de los jueces Daniel Petrone, Diego Barrotaveña y Ana María Figueroa.

Para disponer aquel cierre del caso sin juicio, los camaristas de la Casación sostuvieron que el fundamento según el cual el debate oral constituía el ámbito adecuado para tratar esas cuestiones de hecho y prueba era inadmisible, pues resultaba lesivo del principio de celeridad procesal y de la garantía constitucional de obtener un pronunciamiento en un plazo razonable.

Pero en su apelación, el fiscal Pleé indicó que esa resolución admitía dogmática y errónea la exigencia que tiene la Cámara Federal de Casación de responder a una sentencia definitiva, ya que el juicio no llegó a hacerse. Los camaristas "la consideraron equiparable a una sentencia definitiva porque 'restringe el derecho de las personas procesadas a poner fin a la acción'”, pero ese criterio de admisibilidad del caso fue cuestionado por Pleé, y esa objeción fue aceptada y sostenida por su superior, el procurador.

"Ninguna explicación pertinente aprecio en el pronunciamiento acerca de la fuente del mencionado derecho, su alcance y su relación con el criterio de la Corte según el cual las resoluciones cuya consecuencia sea la obligación de seguir sometido a proceso criminal no reúnen, por regla, la calidad de sentencia definitiva", escribió Casal en un párrafo muy técnico pero fundamental de su dictamen.

"No encuentro definido en el fallo, por consiguiente, el perjuicio de imposible o tardía reparación ulterior que era capaz de generar la resolución del tribunal oral", dice el procurador, y recuerda "el criterio de la Corte según el cual la obligación de seguir sometido a proceso no genera, por regla, un gravamen de imposible reparación ulterior."

El procurador explica entonces por qué a su juicio el cierre del caso dólar futuro por parte de la Casación fue "arbitrario", ya que no se tuvo una mirada integral de toda la prueba reunida durante la instrucción. El caso fue investigado por el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Eduardo Taiano.

"Los magistrados apoyaron sus opiniones exclusivamente en la valoración fragmentaria y aislada del informe pericial que se llevó a cabo en la instrucción suplementaria, sin relacionarlo ni cotejarlo con los restantes elementos incorporados al expediente y que constituyeron el sustento del impulso que tuvieron las actuaciones hacia la etapa del juicio oral", razona el jefe de los fiscales.

El sobreseimiento dispuesto por los jueces de la Casación se basó en un informe pericial realizado luego del cierre de la instrucción del caso, que concluyó que no existió el perjuicio al Estado en la venta de dólar futuro durante los últimos meses del gobierno de Cristina Kirchner y que se trató de una operatoria propia de una política de Estado que no podía ser judiciable

Pero Casal replicó que la afirmación dejaba de lado otros testimonios y pruebas que habían sostenido lo contrario. y que los camaristas "no valoraron esos elementos. No encuentro en el fallo impugnado explicación alguna para dar prevalencia a las consideraciones y conclusiones del informe pericial incorporado en la instrucción suplementaria sobre el contenido de aquéllos. Por consiguiente, la afirmación en el sentido de que dicho informe eliminaba todo margen de duda y tornaba innecesario el juicio oral, a mi modo de ver, contiene sólo una fundamentación aparente y es causal de arbitrariedad."

En su recurso de queja ante la Corte, Pleé había advertido que, por ejemplo, la Casación no tomó en cuenta "las declaraciones prestadas por exautoridades del Banco Central de la República Argentina, el informe de la subgerencia general de operaciones de esa entidad y las declaraciones de algunos de sus integrantes, la comunicación A-8522 -del 30 de octubre de 2015- del directorio de dicho banco, la declaración del gerente general del mercado a término de Rosario (ROFEX)."

Bajo esta línea argumentativa Casal consideró que “el ámbito propicio para, con la mayor celeridad posible -y sin afectación de la garantía del plazo razonable, escuchar e interrogar personalmente a los testigos y a los peritos, analizar exhaustivamente las diversas pruebas en conjunto", es el juicio oral.

En ese mismo criterio el Procurador sostuvo que en el marco del debate oral, "se debe de manera armónica, inquirir -con el provecho que se obtiene de la inmediación y el contradictorio- sobre las diferencias que pudieran existir entre el informe en cuestión y los elementos que hasta ese momento dieron sustento al impulso de las actuaciones hacia esa etapa del procedimiento”.

En el tramo final de su dictamen, Casal calificó de "irrazonable" el planteo que sostiene que las acciones investigadas y vinculadas "con la supuesta naturaleza política" se torna "ajena al control judicial" ya que ese criterio, continuó argumentando el Procurador, "resultaría contrario a las reglas de la lógica en la medida en que la conclusión sobre ese punto se encuentra subordinada a la previa decisión sobre la licitud o ilicitud de aquellos actos, y la mayoría de dicho tribunal había considerado fundadamente que, al efecto, en las concretas circunstancias del caso, era indispensable llevar a cabo el juicio oral".

El expediente fue instruido por el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Eduardo Taiano. En ese momento se señaló que la pérdida para el Banco Central por las ventas de dólar futuro a un valor inferior al que se estaba ofreciendo en el mercado fue de 54.921.788.702,40 pesos, y que "la defraudación a la administración pública fue producto del acuerdo y coordinación de los más encumbrados funcionarios del Estado, quienes desde sus cargos arbitraron las medidas necesarias para su consecución".

La decisión de la Cámara Casación también significó el sobreseimiento del entonces ministro de Economía Axel Kicillof, el titular del Banco Central Alejandro Vanoli y otros acusados.

Lucía Salinas

Rechazo del sector privado al congelamiento de precios y a las “amenazas a las empresas”

 El titular de la Unión Industrial Argentina, Daniel Funes de Rioja, criticó duramente a la “militancia” 

Daniel Funes de Rioja, titular de la Unión Industrial Argentina y de Copal, sostuvo hoy que “el camino no es el congelar precios ni amenazar empresas, sino trabajar con ellas y todos los sectores de la sociedad para domar la inflación”. 

Lo hizo en respuesta a la campaña lanzada ayer a través de las redes sociales por La Cámpora, donde pedía no comprar productos que hayan aumentado. En la misma línea, por la mañana, el secretario de Comercio, Matías Tombolini, publicó una resolución en el Boletín Oficial donde inicia una investigación por supuesto abuso de posiciones monopólicas sobre un conjunto de empresas.

Además, agregó en declaraciones a Radio Rivadavia que “si la militancia cree que lo va a resolver de esta manera... Le digo que los ejemplos en el mundo en el que crearon sustitutos, empresas nacionales de alimentos, por ejemplo, no sirvieron para nada”.


El presidente de la entidad pidió que las oficinas que trabajan en defensa de la competencia ejerzan sus roles “sin discrecionalidad” y que no haya “abusos de derecho”.

De acuerdo con testimonios recabados por LA NACION, al interior de las compañías no hay preocupación, aunque prefieren no recibir ningún llamado a aportar información. “No sería algo nuevo tampoco… otras veces lo han hecho y no se encontró nada…” sintetizó una de ellas. La última vez que se encontraron con requerimientos similares fue durante la gestión de Roberto Feletti. Se repitió la misma fórmula en la semana del 21 de octubre de 2021, hace poco más de un año.

Ayer, varios funcionarios y dirigentes, principalmente del kirchnerismo de la provincia de Buenos Aires, utilizaron el hashtag #SiAumentanNoCompres. Entre ellos estuvieron Axel Kicillof, gobernador, Andrés “Cuervo” Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad de su gabinete; Martín Insaurralde, jefe de Gabinete bonaerense y Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes.



El año pasado, la consigna fue puntualizar a empresas con enunciados como #NoCompresArcor, #NoCompresLedesma, #NoCompresMolinos. La finalidad de cierto sector del oficialismo era “alertar” a los consumidores para que elijan alternativas. Los usuarios publicaron fotos de los productos y marcas de cada una y se difundieron una suerte de manuales explicando qué incluir y qué dejar fuera del changuito.



“No puedo explicarle la cantidad de sistemas de información que han impuesto. Le he sugerido a la autoridad respectiva que unifiquen, tengan uno solo centralizado. El tema de la inflación es agobiante para todos. ¿Usted cree que lo va a arreglar de esta manera o con amenazas? Confío en que tengamos políticas serias”, agregó Funes de Rioja.

Camila Dolabjian

Massa ya sufre "efecto búmeran" del congelamiento de precios: ¿podrá imponer un freno a los salarios?

 El anuncio de controles de precios distiende la interna, pero volvió a traer el efecto de aumentos preventivos. Pierde fuerza la suba salarial por decreto 

Primero, un mes hablando sobre un plan de shock al viejo estilo, como el plan Austral de los años ’80. Después, varias semanas de debate sobre el plan para estampar los precios en los envases de los productos como garantía de congelamiento de precio. Y ahora, el preanuncio de una app con la cual los consumidores podrán ser los propios inspectores sobre los cumplimientos de los precios y los problemas de desabastecimiento. 

Y, en los tres casos, la misma consecuencia: empresas que se adelantan a la aplicación de las medidas por la vía de realizar aumentos preventivos. Esa es la situación con la que se encuentra el ministro de economía, Sergio Massa, en su intento por contener la inflación mediante medidas de control a las empresas.

De hecho, las consultoras que hacen relevamientos propios de precios creen que en octubre se quebró la tendencia descendente y que la inflación superará el 6,2% de septiembre y que en noviembre se mantendría también por encima de esa marca. En los comercios ya aparecían el martes las primeras quejas por la recepción de nuevas listas con incrementos de precios, después de un mes en el que el rubro de alimentos terminó con una inflación de 7,2% -de acuerdo con el relevamiento de la consultora LCG.

Paradójicamente, cuanto mayor es la amenaza de "mano dura" por parte de los funcionarios, más estímulo se constata para los aumentos preventivos. Y esta vez, con el anuncio de multas por hasta $283 millones para quienes incumplan con las nóminas de precios de unos 1.500 productos que deben quedar congelados durante cuatro meses.

Por lo pronto, los economistas ya manifestaron su escepticismo sobre el resultado de este plan. Con el peso de largas listas de programas de controles fracasados, se escuchan pronósticos sobre desabastecimiento, o bien de aumentos "compensatorios" en los productos que no estén incluidos en la lista de los "Precios Justos".

Lo curioso es que el propio Massa, hace algunas semanas, había dicho: "como método, no creo en los congelamientos, que han fracasado siempre". Lo cual hace pensar que, acaso, lo que más motiva al ministro sea la necesidad de mantener la paz interna con el kirchnerismo, que quiere ver gestos confrontativos contra los "formadores de precios".

Precios: se repite el error del preanuncio

Ahora, en su entrevista con "El Destape", Massa adelantó un plan estabilizador. Y justificó su optimismo sobre la eficacia del plan en el hecho de que las empresas que incumplan perderán beneficios de tipo cambiario y fiscal.

Claro que todavía hay muchas dudas sobre cómo funcionará el sistema, cómo se hará el monitoreo y cómo se controlará que las denuncias de los consumidores estén justificadas. ¿Valdrá el mismo tipo de denuncia para una gran cadena, para un mayorista y para un almacén de barrio? Ese es el tipo de interrogantes que se plantean en el mercado por estas horas.

Pero, sobre todo, lo que se le critica desde el propio gobierno a Massa es haber incurrido, una vez más, en el error clásico de preanunciar una medida, en vez de usar el factor sorpresa. Eso es lo que permite la reacción de los empresarios para formar el "colchón de precios" que les permita transitar el período del congelamiento.

Lo cierto es que al Gobierno sus propios antecedentes no lo ayudan: ya lleva varias situaciones en las que, por anunciar anticipadamente la toma de medidas, logra el efecto inverso al buscado.

En 2020, cuando se producía un furor de compras de dólares al precio oficial, los funcionarios se pusieron a debatir en público sobre la necesidad de cortar esa hemorragia de reservas, con lo cual la demanda se hizo más fuerte -llegó a un récord de u$s900 millones en agosto de ese año- hasta que finalmente el Banco Central adoptó medidas.

Ya este año, en marzo, el presidente Alberto Fernández anunció que se declararía "la guerra contra la inflación", pero entre el anuncio y la implementación de las primeras medidas pasaron cinco días, un período en el cual los comercios realizaron aumentos preventivos. El resultado fue desastroso: marzo terminó con un IPC del 6,7%, empeorando la marca de los meses previos. Y gran parte de los aumentos, sobre todo los de productos como lácteos y panificados, se produjeron tras el anuncio de la "declaración de guerra".

Y, ya con Massa en el ministerio, el debate sobre un congelamiento de precios que incluiría sanciones aceleró la inflación: los supermercados recibieron listas con remarcaciones de hasta 20%. Este tipo de reacciones enoja al Gobierno, como quedó en evidencia con la participación en el coloquio IDEA del secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren, quien se quejó de que los empresarios se habían cubierto de un temor devaluatorio pero que, cuando el dólar se estabilizó, no bajaron sus precios.

Inflación, déficit y escepticismo de fondo

Pero, sobre todo, las muestras de descreimiento por parte de los economistas se basan en la certeza de que las causas profundas que llevan a la inflación no serán alteradas, dado que continuará la financiación monetaria del déficit.

El siempre escuchado Domingo Cavallo alertó que, a pesar de que Massa arrancó su gestión con una postura proclive al recorte del gasto, luego se encontró con escollos políticos para poder llevar esa austeridad a la práctica.

Aludió concretamente a la decisión administrativa de agosto que recortaba $120.000 millones del gasto, pero que luego fue neutralizada por la decisión administrativa de la semana pasada por la cual el déficit fiscal se incrementa en $144.000 millones como consecuencia de un aumento del gasto que supera a la estimación de recursos.

"En pocas palabras, A sólo dos meses de la decisión administrativa que apuntaba a reducir el gasto, se acaba de publicar otra decisión administrativa que revierte totalmente aquella primera loable intención", apunta Cavallo, quien advierte que únicamente un recorte del gasto podrá ponerle un freno a la escalada inflacionaria.

Y afirma que las perspectivas para el futuro no son auspiciosas: "El presupuesto para 2023 contempla un aumento del gasto total del 71%, no muy diferente del aumento que se terminará produciendo en 2022. Por consiguiente, no puede argumentarse que para 2023 el gobierno planea una reducción del aumento del gasto público".

Entre las expresiones de pesimismo por la política anti-inflacioniaria destacó también un lapidario informe de Marina Dal Poggetto, quien en su momento rechazó la invitación de Massa para formar parte de su equipo en el rol de viceministra.

"Cualquier intento de congelamiento de los precios y del dólar oficial sólo agudizaría la escasez, en una economía que debe reducir su nivel de importaciones en más de 20%", advierte la economista, que cree que hay riesgo de que se formen nuevos mercados negros ya no sólo para la compra de dólares sino también para mercaderías.

Otros analistas destacan también que la política cambiaria de mantener acelerado el “crawling peg” del dólar oficial será otro factor que impedirá una baja de la inflación. Octubre terminó con una tasa devaluatoria de 6,5%, abandonando definitivamente el tradicional rol de “ancla” de los precios.

Un reporte de Ecolatina enumera los motivos que llevarán a que la inflación de 2023 se mantenga en torno al 100%, bien por encima del pronóstico oficial: “acuerdos salariales mayores y más frecuentes, expectativas desancladas, deslizamiento cambiario sostenido en niveles elevados y una inercia que no parece disiparse en el futuro inmediato”.

¿Freno de mano a la suba salarial?

En fuerte contraste con las críticas, el ministro Massa se muestra confiado en el éxito de su plan, y hasta insinuó en la reciente entrevista con Roberto Navarro que, en realidad, hay fundamentos para pensar que la inflación del año próximo se ubique incluso por debajo del 60% que proyecta el presupuesto. Es un optimismo que no se condice con la actitud que muestran los sindicatos, que están renegociando paritarias para completar aumentos salariales superiores al 100%.

Y, precisamente, ahí está otro de los dilemas que debe enfrentar Massa por estos días: ¿congraciarse con el kirchnerismo -como hizo al ceder al pedido de controles a los "formadores de precios"- y dar el aumento salarial por decreto que se reclama desde hace un año?

Todo indica que, en este punto, Massa no cederá. Y que, aunque no lo diga públicamente, es temeroso de la espiral que se pueda formar por la carrera nominal entre precios y salarios.

Massa eludió pronunciarse respecto de cómo será la ayuda extra para compensar la pérdida salarial. Pero su colega de la cartera de Trabajo, Raquel "Kelly" Olmos dio pistas bastante claras al respecto.

Dijo que las paritarias habían logrado una recuperación de dos puntos reales que se habían perdido durante la turbulencia financiera de julio pasado. Y que la preocupación central del Gobierno es la caída de los ingresos en el sector informal, donde las medidas como los aumentos por decreto no surten efecto.

En consecuencia, Olmos planteó que el centro de la política salarial será el mantenimiento de las paritarias, a las que se complementará con un bono especial de fin de año, como ya se estipuló para los empleados públicos, que cobrarán un premio por única vez de $30.000 en diciembre. Mientras que se buscará otras medidas específicas para los trabajadores "en negro".

Hay, además, un detalle extra: Olmos dijo que las altas cifras de las últimas paritarias no son bien interpretadas por los medios, porque son presentados como por encima de la inflación, cuando en realidad están alineados con lo que marca el IPC. Es una frase que implica toda una definición: para el Gobierno, es una preocupación que no se produzcan "desbordes" en las negociaciones.

Esto ocurre por el temor de que se agudice la inercia inflacionaria, pero también por las propias limitaciones presupuestarias del sector público: trascendió que hubo intendencias que pidieron moderación ante la eventualidad de un aumento por decreto, porque no están en condiciones de afrontarlo sin ayuda gubernamental.

Fernando Gutiérrez