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Las organizaciones deben contar con una fuerza laboral capacitada y digitalizada en la nueva realidad pospandémica


Así lo indica el estudio “Futuro del trabajo: ¿Cómo se realizará?” lanzado por Talent Solutions, la unidad de ManpowerGroup especializada en consultoría organizacional, y Everest Group que pone el foco en la creación de fuerzas de trabajo digitalizadas.

ManpowerGroup Argentina, la compañía especializada en soluciones para el mercado laboral, presentó los resultados de la investigación “Futuro del trabajo: ¿Cómo se realizará?”. El estudio fue realizado por su marca en consultoría organizacional Talent Solutions en asociación con Everest Group, tras encuestar a líderes senior de Recursos Humanos en varias geografías, industrias y tamaños de compañías.

 

Actualmente, las compañías están padeciendo el pico de escasez de talento más alto en los últimos años (7 de cada 10 empleadores tienen dificultades para encontrar los perfiles que necesitan). Esto se debe al rápido aumento de la tecnología y a la revolución digital que se aceleró durante la pandemia, y que sin dudas ha transformado los lugares de trabajo y la fuerza laboral.

 

Bajo este contexto, la investigación plantea cuáles son los pasos a seguir para que las organizaciones amplíen su fuerza laboral, mejorando las capacidades de sus colaboradores con conocimientos técnicos y blandos para que puedan aprovechar al máximo las tecnologías innovadoras y el análisis de datos. Si bien el 83% de las empresas ya había reforzado su énfasis en la capacitación de sus colaboradores en tiempos de prepandemia, las organizaciones tendrán que ofrecer formación y recapacitación en competencias nuevas a través de un proceso de cuatro pasos:

 

  1. Entender la naturaleza cambiante de las competencias: a medida que la automatización empieza a tomar las tareas redundantes y repetitivas, los empleados con habilidades blandas serán más importantes para las empresas. Además, se anticipa que la brecha de capacidades técnicas será aún mayor en los próximos años debido a los rápidos avances tecnológicos y a que surgirán nuevas categorías de trabajo.
  2. Definir taxonomías y mapas de habilidades del futuro: las organizaciones deben detenerse a evaluar y graficar las necesidades actuales y futuras de la compañía, clasificando los trabajos según las aptitudes y competencias requeridas.
  3. Identificar los desafíos en la ruta de la capacitación: límites de recursos, depender de metodologías personalizadas, enfatizar la contratación externa y la brecha entre la industria y la academia son algunos de las barreras que tendrán que sortear para alcanzar por completo los objetivos de capacitación.
  4. Diseñar e implementar un programa de capacitación ágil: el mismo debería identificar y priorizar el tipo de capacitación apropiado, determinar los métodos adecuados, focalizar en la experiencia práctica y monitorear efectivamente el programa.

“Aquellas compañías que puedan repensar con éxito su fuerza laboral y su lugar de trabajo serán capaces de optimizar todo el potencial humano de sus colaboradores y superar sus metas comerciales”, reflexiona Gustavo Aguilera, Director de Talent Solutions y People & Culture de ManpowerGroup Argentina. Y agrega: “Las organizaciones tienen que aprovechar esta oportunidad para remodelar el futuro de su fuerza laboral, ayudando al talento a asegurar su posición con la combinación de competencias que necesitarán en los próximos años”.

 

A su vez, las compañías deberán crear una fuerza laboral digitalizada, que posibilite un modelo de trabajo en el que los colaboradores y la tecnología compartan la propiedad y la ejecución de las tareas. Esto no implica que las plantillas laborales se reduzcan, sino que incorporen conocimientos y evolucionen a largo plazo. En este sentido, el estudio plantea un proceso de cuatro pasos para que las organizaciones grafiquen su camino hacia la digitalización:

 

  1. Adoptar una cultura de digitalización: tendrán que incorporar la cultura digital en toda la organización, que implicará un cambio de mentalidad en todos los niveles.
  2. Analizar el estado actual de los procesos e identificar aquellos adecuados para una mayor digitalización: tendrán que evaluar sus flujos de trabajo y priorizar los que se puedan automatizar con el mayor beneficio. Hasta el momento, casi un 55% de las organizaciones lo ha iniciado. 
  3. Anticipar los desafíos: los líderes seguirán enfrentando retos como falta de una estrategia para la compañía, pérdida de potenciales ingresos, preparación de la organización y disponibilidad de talento apropiado y suficiente.
  4. Diseñar y ejecutar una estrategia holística para aumentar la digitalización de la fuerza laboral: hay que definir cuáles son los resultados que desean obtener, reconociendo que la tecnología es un factor para alcanzar el éxito y no el objetivo final.