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La disminución de un elemento químico en el mar precedió a una extinción masiva

 En una investigación reciente se ha hecho un descubrimiento llamativo: una disminución del elemento químico molibdeno en el mar precedió a una importante extinción masiva ocurrida hace unos 183 millones de años. En esa extinción, el 90 por ciento de las especies marinas fueron aniquiladas.

 

Investigaciones anteriores ya mostraron disminuciones en el molibdeno durante la fase principal de esa extinción masiva, pero no estaba claro cuán generalizada fue la disminución, cuán temprano comenzó ni cuánto duró.

 

Para responder a esas preguntas, el equipo de Jeremy Owens, de la Universidad Estatal de Florida en Estados Unidos, analizó rocas de tres yacimientos en la provincia canadiense de Alberta que formaron parte del océano inmenso que rodeaba al antiguo supercontinente de Pangea. Como los yacimientos estuvieron en ese océano global, los investigadores pudieron inferir las condiciones globales, en vez de las de una única cuenca oceánica.

 

Lo descubierto les ha llevado a formular nuevas estimaciones sobre el inicio y la duración de la disminución del molibdeno. Ahora parece estar claro que la disminución del molibdeno precedió al inicio de la extinción en aproximadamente un millón de años, y que duró unos dos millones de años en total, mucho más de lo que los científicos habían estimado anteriormente.

 

La disminución del molibdeno también implica un aumento masivo del enterramiento de carbono orgánico en el océano. Dicho aumento pudo ser varias veces mayor que lo estimado en cálculos anteriores. Esos cálculos se basaban en estimaciones del dióxido de carbono liberado por la actividad volcánica, lo que implica que la liberación de dióxido de carbono de los volcanes fue en realidad mucho mayor.

 

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Miembros del equipo de investigación recolectando muestras para analizarlas. (Foto: Ben Gill / Virginia Tech)

 

"Nuestros hallazgos nos han ayudado a conocer la cantidad verdadera de carbono que circulaba por el sistema, y es mucho mayor de lo que se pensaba, potencialmente en la escala del aumento atmosférico y oceánico moderno generado por actividades humanas", destaca Owens.

 

Al igual que hace 183 millones de años, hoy se añade cada vez más dióxido de carbono al sistema terrestre, lo que podría reducir la presencia en formas biológicamente aprovechables de metales como el molibdeno, del que, bajo la forma de ciertos minerales, dependen muchos organismos para sobrevivir a medida que los océanos pierden oxígeno y entierran más carbono orgánico.

 

Tras la extinción de hace 183 millones de años, las condiciones globales se volvieron gradualmente más hospitalarias para la vida, pero ese proceso llevó cientos de miles de años.

 

En la investigación han participado científicos de otras instituciones, incluyendo el Virginia Tech en Estados Unidos y la Universidad de Utrecht en los Países Bajos.

 

El estudio se titula “Reduced Marine Molybdenum Inventory Related to Enhanced Organic Carbon Burial and an Expansion of Reducing Environments in the Toarcian (Early Jurassic) Oceans”. Y se ha publicado en la revista académica AGU Advances. 


(Fuente: NCYT de Amazings)