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INFORME RESERVADO - ASÍ CIRCULA EN LAS REDES

 Resumen ejecutivo: El presidente Alberto Fernández sufre un bombardeo

permanente del kirchnerismo y padece las diferencias dentro del Frente de

Todos. Evidentemente el gobierno exhibe una baja calidad en materia de

gestión diaria y serios problemas de coordinación política que lo llevan al

jefe de Estado a cometer errores no forzados con alto costo. Nadie sabe a

ciencia cierta por que el oficialismo viene acumulando tantos yerros sin

capacidad de anticipación y posterior control de daños. La cuestión

empieza a generar mucha preocupación en el establishment del

peronismo. Entre gobernadores, intendentes y dirigentes sindicales se

preguntan por qué no funciona la “mesa chica” de los martes como colchón

de contención y coordinación política. En el Instituto Patria cada vez se

quejan más de la falta de audacia del jefe de Estado y la ineficacia de sus

principales funcionarios. Los que se mueven entre la Casa Rosada y la

residencia de Olivos aseguran que a Fernández lo desquicia la falta de

respuestas ante problemas que pretende resolver y no pocas veces son

producto de esas mismas diferencias de criterio. Ante la ausencia de

resoluciones, un día se cansa y decide en forma improvisada. Pasó por

última vez con el decreto que congeló las tarifas de la telefonía móvil,

internet y la TV paga hasta fin de año. Sin embargo, más allá de la

resolución final, lo que es casi idéntico es la forma en que Fernández toma

las decisiones. No parece ser el resultado de una estrategia o una política

de mediano plazo, sino de una reacción al filo de un desenlace

desfavorable o por presión de CFK. Pero sin coordinación, ni estrategia

política. A Cristina la reforma judicial no la representa. “Si no vas por todo

ahora, ¿cuándo?”, se preguntan los K, para los que la reforma es “tibia”. La

diplomacia norteamericana ha intensificado su afán por contrarrestar la

influencia china en la Argentina y hay varios negocios que preocupan

debido a que el régimen de Beijing se muestra interesado en ingresar de la

mano de una decisión estratégica de Cristina. En Washington creen que la

ex presidenta apunta a acercarse peligrosamente a China y Rusia como

una forma de alejar al país del predominio estadounidense en la región. Un

negocio que preocupa especialmente es la concesión del dragado y el

mantenimiento de la Hidrovía del Paraná que deberá ser licitada el año 

próximo. Se habla de negociaciones muy avanzadas para la creación de

una UTE entre gigante china Shangai Dredging Company (SDC), la

compañía belga Deme Group y la Corporación América de Eduardo

Eurnekian.

Aislamiento y errores políticos

 El presidente Alberto Fernández sufre un bombardeo permanente del kirchnerismo

y padece las diferencias dentro del Frente de Todos. Evidentemente el gobierno

exhibe una baja calidad en materia de gestión diaria y serios problemas de

coordinación política que lo llevan al jefe de Estado a cometer errores no

forzados con alto costo. Nadie sabe a ciencia cierta por que el oficialismo viene

acumulando tantos yerros sin capacidad de anticipación y posterior control de daños.

 La cuestión empieza a generar mucha preocupación en el establishment del

peronismo. Entre gobernadores, intendentes y dirigentes sindicales se preguntan por

qué no funciona la “mesa chica” de los martes como colchón de contención y

coordinación política. Se suponía que esos almuerzos de Alberto, con Santiago

Cafiero, Wado De Pedro, Sergio Massa y Máximo Kirchner, servían para hacer

sintonía fina de la agenda gubernamental y precisamente evitar equivocaciones.

 Pero las discrepancias no son solo las que la propia Cristina Fernández exhibe

cuando sale a decir que la reforma judicial que se le atribuye no es una “verdadera”

transformación sino apenas un “ordenamiento”. En el Instituto Patria cada vez se

quejan más de la falta de audacia del jefe de Estado y la ineficacia de sus

principales funcionarios, mientras que en el entorno presidencial todavía siguen

enojados con la vice por haber incluido la cláusula Parrili, eliminada anoche, en

la reforma judicial.

 Los que se mueven entre la Casa Rosada y la residencia de Olivos aseguran que a

Fernández lo desquicia la falta de respuestas ante problemas que pretende resolver y

no pocas veces son producto de esas mismas diferencias de criterio. Ante la ausencia

de resoluciones, un día se cansa y decide en forma improvisada. Pasó por última vez 

con el decreto que congeló las tarifas de la telefonía móvil, internet y la TV paga

hasta fin de año y ordenó su declaración como “servicio público esencial”.

 La medida sorprendió incluso a miembros del gobierno que conocen el sector con

detalle y dejó en offside a la cúpula del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).

Como en el caso de la expropiación de Vicentin, otra vez el presidente impacta

con un DNU y abre un proceso incierto en el que ahora -se supone- el gobierno

ya no tiene demasiado margen para retroceder. En este decreto se ve la pluma

de Carlos Zannini, procurador del Tesoro, y un hombre mucho más influyente

de lo que parece.

 Sin embargo, más allá de la resolución final, lo que es casi idéntico es la forma en

que Fernández toma las decisiones. No parece ser el resultado de una estrategia o

una política de mediano plazo, sino de una reacción al filo de un desenlace

desfavorable o por presión de CFK. Pero sin coordinación, ni estrategia política.

Algo decidió a Fernández, en junio pasado, a anunciar la intervención y el envío del

proyecto de expropiación en conferencia de prensa, medida que encontró una

resistencia que, según él mismo dijo después, no contemplaba en lo más mínimo.

 En el tema telcos, sucedió lo mismo. Ni el titular del Enacom, Claudio Ambrosini,

ni su segundo, Gustavo López, ni la secretaría de Innovación Pública, Micaela

Sánchez Malcolm, estaban al tanto de la decisión que pensaba tomar el presidente.

Al lado de Fernández, cuestionan a la cúpula del organismo que creó el macrismo

para reemplazar a la AFSCA porque no logró acordar una postergación de los

aumentos, pese a que las empresas lo habían anunciado con varios meses de

antelación.

 Algo falló: la comunicación interna o los intereses contradictorios que, de a

ratos, quedan expuestos dentro del propio gobierno, Massa, por ejemplo, no está

nada cómodo con ese DNU porque afecta a los vínculos que viene cultivando con

el Grupo Clarín, Daniel Vila y David Martínez. Pero al mismo tiempo logró

descomprimir un poco la fricción que generó la reforma judicial con el Instituto

Patria. A Cristina Fernández de Kirchner esta iniciativa parlamentaria no la

representa.

 La reforma judicial no fue delineada por la actual vicepresidenta ni es de su estilo. Su

enfrentamiento con gran parte del sector judicial lo tiene que llevar adelante dentro

de Comodoro Py, con una estrategia tanto jurídica como política. El proyecto sostiene

que todas las causas que están ahora en el fuero federal se van a quedar con los jueces

y con los tribunales ya designados para actuar en ellas. Es más, la mayoría de los

expedientes que involucran a Cristina ya están en etapa de juicio, con los 

trámites correspondientes para arrancar en algún momento esos debates. Por

eso le importa mucho más la ampliación de la Corte Suprema

 Lo de los jueces a dedo tampoco parece tan sencillo: el trámite en el Consejo de la

Magistratura requiere si o si una mayoría especial, o sea, con votos surgidos desde el

famoso y tan aclamado consenso. El Consejo es clave para el sector kirchnerista del

Frente de Todos: desde allí se impulsan las investigaciones a los jueces, aunque

llevarlos a un juicio político a los que en su consideración actuaron en tándem con el

macrismo también requiere una mayoría especial que por ahora nadie tiene.

 “Si no vas por todo ahora, ¿cuándo?”, se preguntan desde el bloque del Frente

de Todos en el Senado, para los que la reforma es “tibia”. El kirchnerismo

defendió en público, en las audiencias y en la tv, los detalles de este proyecto

mientras por debajo criticaban que las personas que se encargaron de redactarlo

no aparecieran en este contexto. La molestia viene desde el principio: no existió

una participación activa de los sectores judiciales K ni del Instituto Patria en la

redacción.

 La reforma queda encerrada entre los intereses políticos-judiciales y la incomodidad

del Frente de Todos en este tipo de temas donde no existe un acuerdo ni línea idéntica.

Demuestra también lo fácil que la oposición logra coparle la agenda a un Ejecutivo

que no sabe capitalizar el fastidio general que produce “la justicia” en gran parte de

la sociedad. Por eso la vice le bajo el precio al proyecto de cara a las negociaciones

que ya están en marcha para lograr la aprobación en la Cámara de Diputados.

 Las conversaciones con las provincias y la dirigencia opositora ya están en

marcha e incluyen tres leyes en el mismo paquete: la reforma judicial, el

Presupuesto 2021 y la ley de Defensa de los Activos del Fondo de Garantía de

Sustentabilidad del Sistema Integrado Previsional (FGS) de la Anses, que

incluye la reprogramación de la deuda de las cajas provinciales con ese

organismo. En las gobernaciones tienen especial interés en que el proyecto se

apruebe y eso descomprima las finanzas locales, de cara a las elecciones 2021.

 En el mismo sentido se inscribe el acompañamiento al Presupuesto 2021, que el

gobierno debe enviar al Congreso antes del 15 de septiembre. El proyecto reflejará

las ya famosas 60 medidas que Fernández anunciará en las próximas semanas. La

intención del presidente es hacer el anuncio junto a los gobernadores. El mensaje que

busca dar la Casa Rosada es que el plan es el resultado de un trabajo conjunto entre

el Poder Ejecutivo y las provincias.

 Más allá del orden en que los temas lleguen al recinto, los debates correrán "en

paralelo". La reforma judicial será uno de ellos. En el gobierno nadie espera que

los gobernadores de Juntos por el Cambio den un apoyo explícito al proyecto

que la mesa nacional del espacio ya rechazó, pero confían en que habrá "gestos"

de buena voluntad, tanto de representantes provinciales como del sector más

"dialoguista" de la alianza opositora, que permitirán que la ley se sancione.

 El comportamiento de los tres gobernadores radicales y de Horacio Rodríguez

Larreta será crucial. El jefe de gobierno porteño no quiere romper los puentes con la

Casa Rosada. Para llegar a un entendimiento, el gobierno apelará a la negociación

del Presupuesto 2021, que contemple los fondos para ejecutar la transferencia y

también un acuerdo por el recorte de la coparticipación que recibe la Ciudad de

Buenos Aires. El jefe de gobierno trabajará para ese escenario: quiere que ambas

cifras queden estampadas en el ejercicio fiscal del año próximo.

 En su visita a la Quinta presidencial, el senador Martín Lousteau fue a pedir

tiempo, un gesto de buena voluntad en línea con la señal de Rodríguez Larreta,

que sabía de antemano del cónclave del senador con Fernández. Las

conversaciones de la Casa Rosada con representantes de JxC también fluyen. El

presidente mantiene línea abierta con Emilio Monzó. Pero nada está asegurado.

Por eso en la Rosada se preguntan por qué Massa y Máximo Kirchner siempre

tienen tantos problemas para conseguir los votos en Diputados. Aún no

encuentran respuesta. Sólo desconfían.

El desembarco chino

 La diplomacia norteamericana ha intensificado su afán por contrarrestar la influencia

china en la Argentina y hay varios negocios que preocupan debido a que el régimen

de Beijing se muestra interesado en ingresar de la mano de una decisión estratégica

de Cristina. En Washington creen que la ex presidenta apunta a acercarse

peligrosamente a China y Rusia como una forma de alejar al país del predominio

estadounidense en la región.

 Un negocio que preocupa especialmente es la concesión del dragado y el

mantenimiento de la Hidrovía del Paraná que deberá ser licitada el año próximo.

Numerosos actores sectoriales y diplomáticos, argentinos y norteamericanos,

coinciden en que la rivalidad entre China y Estados Unidos llegó ya a las aguas del 

Paraná. El intenso movimiento alrededor de la licitación se explica por el

potencial del canal navegable por los ríos Paraná y Paraguay que controla

Gabriel Romero, el dueño de EMEPA, junto a la belga Jan de Nul.

 Además, el gobierno nacional creará por decreto una empresa estatal, Hidrovías

Sociedad del Estado, para controlar la concesión de los trabajos de mantenimiento y

profundización. Estos desarrollos son seguidos con preocupación por los Estados

Unidos, que ya señaló a los diplomáticos y funcionarios argentinos su temor por otro

desembarco chino en el río Paraná, además de la compañía COFCO que opera con

importantes volúmenes embarcados y transportados desde Paraguay, un negocio que

se suma a los proyectos hidroeléctricos, de telecomunicaciones y nucleares.

 El decreto de creación de la empresa, que ya está elaborado, otorgará el 51% de las

acciones a la Nación el 49% de las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe,

Corrientes, Chaco, Misiones y Formosa. La actual concesión vence en mayo de 2021.

De todos modos, dentro de la cartera de transporte se analiza prorrogarla por un año

más. Mientras tanto, en el área que conduce Mario Meoni se avanzará con la

elaboración de los pliegos de licitación del futuro sistema de navegación.

 La sociedad estatal que creará el presidente, y cuya administración estará a cargo de

la Nación y las provincias con margen en el Paraná, será la encargada de controlar la

concesión de los trabajos en la Hidrovía. Pero también tendrá la capacidad de dragar

por cuenta propia o de terceros cualquier obra que le pidan las provincias. Meoni dice

que la nueva empresa va ser un organismo de control. Los más cercanos el

kirchnerismo quieren directamente la estatización de la Hidrovía.

 El viernes pasado hubo un Zoom de Felipe Sola, Cecilia Todesca, Gabriel

Katopodis, Mario Meoni y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz,

con el embajador argentino en China, Luis María Kreckler, donde confirmó el

interés del gobierno de ese país de quedarse con el estratégico canal. Se habla de

negociaciones muy avanzadas para la creación de una UTE entre gigante china

Shangai Dredging Company (SDC), la compañía belga Deme Group y la

Corporación América de Eduardo Eurnekian.

 La china SDC, filial de CCCC Ltd. (China Communications Construction Company),

firma estatal clave en el plan chino conocido como Ruta de la Seda del Siglo 21 (Belt

and Road Initiative), ya cuenta con experiencia en el país. Además de tener negocios

en más de veinte países, SDC también es la responsable de crear islas artificiales en

el Mar de China Meridional, una estrategia para potenciar el reclamo chino sobre esa

región marítima que muchos creen puede ser el escenario de un conflicto bélico futuro

con los Estados Unidos. Sacar agua del fondo de un río o el mar es hoy también una

cuestión geopolítica de primer orden.

 Y, en el caso del Paraná, significa una presencia estratégica en la salida más

importante para las exportaciones de la Argentina, Paraguay, una región de Brasil y

posiblemente también Bolivia (la ampliación de la Hidrovía es parte de la agenda

argentina con ese país). El interés de SDC no es nuevo y apuesta a poder cobrar un

peaje más barato. En ese marco, un tema que llama la atención es el socio local con

el que llegaron los chinos: se trata de Servimagnus de la familia Román que tiene

inversiones en una de las terminales del puerto de Buenos Aires.

 Pero lo concreto es que el presidente chino Xi Jinping, que se reunirá

probablemente con Fernández en noviembre, dio el OK al proyecto de la

Hidrovía. Hubo una reunión privada en Bruselas a la que asistió Eurnekian en

su avión privado. Los chinos necesitan la tecnología e inversión de los belgas y

quieren la concesión directa en el marco del acuerdo con Argentina. Por eso se

busca un acuerdo bilateral de inversiones.

 Hay que pasar de 32 pies a 40 pies de dragado para que los barcos puedan salir bien

cargados. Se habla de una inversión de 300/350 M de dólares. Se bajan los costos

actuales de transporte marítimo de exportación. El gigante chino propondría al mismo

tiempo financiación china por 3- 4 Mil Millones de dólares para obras de

infraestuctura en las provincias de la Hidrovia. Por ejemplo, para que el Belgrano

Cargad llegue a Santa Fe y Rosario y así se bajan los costos de transporte terrestre.

 El nuevo concesionario también aportaría financiamiento para obras de accesos viales

a puertos, rutas, puentes, etc. Los defensores de este proyecto aseguran que no será

ningún costo para el estado, el peaje de los barcos paga el dragado permanente y la

nueva profundización a 40 pies. De todas formas, esta movida, sumada a otras

inversiones chinas, podrían deteriorar aún más la relación bilateral con los

Estados Unidos, gane Donald Trump o John Biden.