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El Gobierno no hace autocrítica por la suba de casos y prometen que en tres semanas se llega al pico

El comité de expertos que asesora a Alberto le advirtió que la pandemia es federal y le pidió que deje de hablar de cuarentena.

En el Gobierno evitan hacer una autocrítica por la suba de casos en el interior del país y en el AMBA, que dejaron a la Argentina en las últimas semanas entre los primeros países del ránking mundial de contagios y muertes por día.

Alberto Fernández recibió este jueves al comité de epidemiológicos e infectólogos con los que viene trabajando desde el inicio de la pandemia. Los infectólogos le advirtieron que la pandemia se tornó "más federal en las últimas semanas", con mayor circulación del virus en algunas provincias. Como viene explicando LPO, la suba de casos en el interior amenaza con convertirse en una "segunda ola" de la pandemia en Argentina.

A fines de abril, Alberto se centró en la situación de la Ciudad y el Conurbano y delegó a los gobernadores el control de la pandemia en el interior.La falta de test y rastreos, las trabas para salir de la cuarentena

Esa estrategia de federalización parecía funcionar cuando los contagios a nivel nacional llegaron a concentrarse hasta en un 97% en el AMBA. Pero el contexto cambió en las últimas semanas, cuando se empezaron a disparar los casos en varias provincias, con el ejemplo más traumático de Jujuy.

Los expertos le recomendaron a Alberto, en ese sentido, que dejara de hablar de cuarentena. En el propio Ejecutivo hablan desde hace semanas de la "cuarentena ficticia", a sabiendas de la poca adhesión que tiene en la calle. Le sugirieron en cambio que se refiera al "aislamiento".

Algunas provincias del norte subieron en más de 500% sus casos en sólo un mes y las provincias grandes como Córdoba, Santa Fe y Mendoza tienen más de un centenar de casos diarios de manera sostenida.
Alberto recibió a los expertos en Olivos este jueves.

A los gobernadores del interior se les dio prácticamente libertad de acción mientras en la Ciudad y el Conurbano durante meses se discutieron al dedillo cuestiones como la de los runners y las peluquerías. La foto que exhibió el gobierno en todo ese tiempo fue la de Alberto con Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta.

La primera intervención federal del presidente en tres meses se dio con el DNU firmado a principios de agosto para prohibir las reuniones sociales, una decisión que él mismo había dejado en manos de los gobernadores.

En España, el Gobierno debió mandar una ley para declarar el estado de alarma por el que pudo gozar del mando único. En Francia, Emmanuel Macron frenó el intento de los gobernadores por hacer desconfinamientos regionales e impuso una salida nacional de la cuarentena, en simultáneo.La suba de casos en las provincias abre el temor a una segunda ola

Muy distinta fue la situación en Argentina, en donde a los gobernadores se les permitió incluso que habilitaran la vuelta clases. El primero fue Gerardo Morales, que subió más de un 700 por ciento los casos en un mes.

Pese a esta situación, en las próximas semanas el Gobierno se seguirá concentrando en contener la situación del área metropolitana.

Algunas voces del Ejecutivo prometen que el famoso pico de casos, que se viene anunciando desde mayo, llegará finalmente entre las próximas tres semanas, antes de la primavera. De manera oficial, sin embargo, ya esquivan una definición al respecto.

Los expertos le recomendaron a Alberto, en ese sentido, que dejara de hablar de cuarentena. En el propio Ejecutivo hablan desde hace semanas de la "cuarentena ficticia", a sabiendas de la poca adhesión que tiene en la calle. Le sugirieron en cambio que se refiera al "aislamiento".