Reparaciones que contribuyen con la seguridad vial


La prevención de siniestros y minimización de sus efectos, son aspectos claves en la seguridad vial. El mantenimiento y reparación automotriz juegan un rol fundamental en este aspecto, tanto para la seguridad del conductor y pasajeros, como para la de peatones.

El mantenimiento preventivo y las reparaciones seguras contribuyen con la seguridad de conductores y peatones. A continuación, algunas de las reparaciones clave:

1. Sustitución de parabrisas
Con el paso del tiempo, el parabrisas ha mejorado su diseño y prestaciones, convirtiéndose en un componente vital para la seguridad activa y pasiva del vehículo. Los parabrisas planos y sujetos a la carrocería mediante un perfil de caucho, fueron reemplazados por cristales cada vez más curvos (mejorando así la aerodinámica) y unidos al automóvil mediante una tecnología adhesiva.
Este sistema de adhesión, brinda al parabrisas la flexibilidad necesaria para absorber impactos externos y soportar la activación de los airbags frontales. Los cristales pegados reducen el peso del vehículo y sirven para contribuir a la resistencia del techo y pilares. Además, proveen refuerzo lateral y ayudan a reducir el hundimiento del techo en caso de vuelcos, minimizando así las consecuencias en la seguridad de los pasajeros ante una colisión.
En los automóviles modernos, el parabrisas “pegado” aporta hasta un 30 por ciento de la resistencia estructural que ofrece la carrocería. A este porcentaje, hay que sumarle el valor que representa la luneta adherida, otro factor importante de seguridad pasiva.
La mayor parte de los accidentes viales que se producen son choques frontales, provocando la rotura del parabrisas en la mayoría de los casos. Por ello, es primordial que al reemplazar un cristal se preste suma atención al proceso de instalación, y se utilicen insumos seguros como los que aplican los fabricantes, y así conseguir los niveles de seguridad iniciales del vehículo.


2. Reparación de paragolpes plásticos
El paragolpes es el elemento de la parte delantera y trasera del vehículo que tiene como objetivo amortiguar y proteger su estructura en caso de colisión, de manera que absorbe la energía cinética y la dirige en forma de rebote al centro de choque para conseguir una reducción de los daños.
Esta parte de la carrocería del vehículo es la que puede impactar a peatones, ciclistas o motociclistas durante una colisión. Por esto, es importante que en la reparación de un paragolpes se utilicen materiales que devuelvan la dureza y flexibilidad del paragolpes original, y evitar utilizar mallas de metal que pueden causar mayor daño físico durante un choque.
En este sentido, existen varias soluciones para este tipo de reparación. Uno de los métodos más utilizados es el uso de adhesivos bicomponentes que aseguran una reparación con muy buenas garantías en un tiempo reducido y con un acabado excepcional. Otro método de reparación puede ser con masilla para plásticos, que se caracteriza por ser más flexible, elástica y menos porosa que las masillas que se usan sobre metal.

3. Reparación de largueros
Así como el paragolpes tiene un rol indispensable al momento de impacto del vehículo, los largueros (vigas longitudinales) que componen el bastidor, tienen también una gran importancia en la seguridad del vehículo, ya que absorben parte de la fuerza y energía que se producen en una colisión.
Uno de los métodos más utilizados para reparar largueros luego de un choque, consiste en utilizar calor para ablandar la pieza y poder trabajarla y así llegar a la extensión necesaria. Este método si bien puede ser efectivo, atenta contra el nivel de flexibilidad que el material podría tener en una situación de impacto, lo que puede provocar graves daños para los pasajeros y conductor del vehículo.
Un método alternativo para reparar largueros es utilizar adhesivos estructurales desarrollados específicamente para reparar carrocerías. Estos materiales pueden utilizarse sobre acero y aluminio sin imprimación, y son un método efectivo para unir diferentes materiales, manteniendo estándares de seguridad y aumentando la estabilidad del vehículo.


4. Mantenimiento y sustitución de frenos
El sistema de frenado de los vehículos conformado por los discos de freno y las pastillas, es el encargado de garantizar la detención de la rotación de la rueda cuando se presiona el pedal de freno. Mantener el sistema de frenado en un estado de funcionamiento óptimo, es de vital importancia. Para esto, se deben realizar una serie de acciones de mantenimiento, como son la sustitución de las pastillas o el cambio de discos de freno cuando sea necesario. No existe un intervalo exacto para cambiar los discos de freno, ya que depende del tipo de conducción o la vía que se transita de forma habitual.

Para el mantenimiento y limpieza del sistema de frenos se recomienda utilizar un limpiador multipropósito que elimine la grasa o suciedad que pueda originar fallas en las piezas. Por otra parte, para la sustitución de los discos de freno es sumamente importante utilizar una traba de roscas química, porque no solo previene el aflojamiento por vibración, sino que además protege el sistema de frenos contra la corrosión.