SÍNTESIS EJECUTIVA 52° COLOQUIO ANUAL DE IDEA Miércoles 12 de octubre

PALABRAS DE APERTURA

Ignacio Stegmann

  • En este Coloquio tenemos la esperanza de que, juntos, podamos construir los puentes hacia el futuro de una Argentina más integrada, más inclusiva y desarrollada.
  • La raíz de esta esperanza es la desilusión. Después de más de 30 años de democracia, nuestro país muestra más de 30 por ciento de pobreza; que la mitad de los empleos son informales o no existen; que hay déficit de infraestructura básica y que nuestras instituciones no funcionan como nos gustaría que funcionen.
  • La segunda raíz de esta esperanza es la oportunidad. En la Argentina han surgido nuevos liderazgos, no sólo en la política a nivel nacional sino también en otros ámbitos, empresarios y públicos, que representan un recambio generacional.
  • También hay una oportunidad porque hemos comenzado a generar consensos sociales sobre algunos problemas, el primero de los cuales es la pobreza. Y otro es que esto no se soluciona con puro efecto derrame o sólo con asistencialismo.
  • Hay tres ejes que vamos a desarrollar en este Coloquio para transitar los puentes hacia el futuro: el institucional; el económico y el social. Los tres tienen que ser desarrollados a la vez para poder tener éxito.
  • Cada día nos levantamos con la novedad de casos de corrupción que involucran a pseudo empresarios (y digo pseudo porque los verdaderos empresarios son los que crean valor). Debemos colaborar con la Justicia, porque esto ocurrió delante de nuestras narices y fortalecerla para que determine responsabilidades y asigne penas.
  • Entendemos que la sociedad necesita que la Justicie funcione mejor. Apoyamos la auditoría del Consejo de la Magistratura sobre los juzgados federales.
  • En el tema económico coincidimos con la necesidad de generar empleo privado, competitivo y sustentable; que no necesite de crecientes protecciones y que le permita a la persona que trabaja generar un valor agregado que le dé un poder adquisitivo como cualquier persona necesita.
  • Hay empleos actuales que están amenazados y debemos darnos cuenta de que esto transformó en obsoleta la discusión sobre campo-industria-servicios. La necesidad de incorporarnos a la economía del conocimiento atraviesa a todos los sectores y actividades.
  • Debemos revisar cómo educamos a las nuevas generaciones para generar los empleos del futuro dentro de esa economía. Y eso se logra, además, con un país integrado al mundo. Valoramos mucho lo hecho por el actual gobierno en este terreno.
  • Integrarse al mundo implica ir a otros lugares. Pero, debemos hacerlo con la mirada puesta en el futuro y no en el pasado.

Mauricio Macri

  • Hace muchos años, vine por primera vez a un Coloquio Anual de IDEA y nunca imaginé que iba a hablarles como presidente de la República.
  • Hace un año, volví como candidato presidencial y este salón estaba raro: había ganas de creer, pero nadie estaba muy seguro. La mayoría pensó que yo estaba medio loco.
  • En ese momento dije que teníamos que ganar credibilidad a través de reglas de juego claras. Que nuestra tarea era generar confianza, que el gobierno anterior destruyó. Dije, además, que enfrentábamos el desafío de unir a la Argentina y a los argentinos; que como ingeniero sé que aplicar la energía para dividir nos la resta para construir. Y que quien en 2016 organizara este Coloquio de IDEA iba a ser un privilegiado, porque yo iba a venir acompañado de todo mi gabinete.
  • También anticipé que los nombres para cubrir las dos vacantes en la Corte Suprema de Justicia, en cada caso deberían cumplir los requisitos de ser constitucionalistas reconocidos; no estar relacionados con el presidente de la República y no tener militancia política comprobada.
  • Pasó un año y aquí estamos.
  • Quiero compartir con ustedes, para darnos ánimo, las 30 medidas adoptadas hasta ahora. Entre ellas, el fin del cepo cambiario, de las retenciones y del default; la tarifa social; la reparación histórica para jubilados y pensionados; la extensión y ampliación de la Asignación Universal por Hijo y las asignaciones familiares; 3.000 jardines para chicos de 3 años; devolución del IVA en compras de la canasta básica; el programa ‘El Estado en tu barrio’; el acceso a Internet móvil en 1.300 ciudades; 500.000 smartphones con 4G; el acuerdo federal para la lucha contra el narcotráfico firmado con todos los gobernadores y el Plan de Infraestructura más importante de nuestra historia.
  • Todas estas cosas pasaron este año. Y también tuvimos anuncios de nuevas inversiones por 48.000 millones de dólares de aquí a 2019, que significa un fuerte compromiso del sector empresario con el futuro de la Argentina.
  • Lo más importante que hemos logrado es reconstruir un clima de sana convivencia, sin agresiones y sin que nadie se sienta el dueño de la verdad; poniendo la verdad por delante para cruzar ese puente hacia el futuro.
  • Tenemos una agenda de corto plazo accesible, que pasa por duplicar la producción de alimentos; desarrollar la minería sustentable -como lo hace Chile- que puede exportar tanto como el agro; los hidrocarburos no convencionales y las energías renovables.
  • Podemos desarrollar el turismo, como lo ha hecho Australia, que se encuentra en la misma latitud de la Argentina y recibe el triple de turistas extranjeros. Aquí, podemos trabajar en conjunto con Chile para combinar la oferta turística de los dos países, como exportación de servicios de valor agregado.
  • Quisiera que todos los argentinos pudieran acompañarme en mis viajes por nuestro país, para conocer el espíritu emprendedor que existe en la Argentina.
  • Chicos de una escuela de Pilar que desarrollaron un sistema de alerta de crecidas en el río Lujan. Un empresario pyme de la ruta 8 que proveyó los cables de los ascensores de alta velocidad del Empire State, dejando atrás a empresas de Alemania y los Estados Unidos que no superaron la prueba técnica. Otro taller de Saladillo, donde se desarrolló y se fabrica un helicóptero monoplaza, que hay que patentar para evitar copias y que es factible exportar unas 100 unidades al año.
  • Esto no significa que las cosas que tenemos por delante vayan a ser fáciles. Nunca lo fueron. El mundo está lleno de desafíos y de oportunidades.
  • El principal desafío es que todos tengamos la obsesión por la productividad. Como les digo a los compañeros gremialistas, el general Perón decía que la productividad era la “estrella polar” del país.
  • El Estado debe dar los primeros pasos y los más eficientes. No puede ser una carga; debe ser un facilitador. Por eso, lanzamos el plan de infraestructura y tratamos de reducir y simplificar impuestos para hacerlos más eficientes. Debemos recrear la carrera pública y que valga formarse en el Estado. Y que las empresas ofrezcan a los argentinos mejores productos y mejores precios.
  • Hay que volver a meterse en las fábricas para bajar costos y prepararse para competir en el mundo. Somos todos socios para conseguir empleos de calidad.; que haya más “unicornios” y que sus creadores se queden en el país.
  • El otro desafío es la educación. No hay que ahondar la fractura entre los que pueden y los que no la pueden pagar. La evaluación de la calidad educativa, como la prueba “Educar”, forma parte de la necesidad de decirnos la verdad.
  • Necesitamos madurez en los dirigentes sindicales. Por eso, hemos convocado a la mesa de la producción y el trabajo, donde hay espacio para dialogar sector por sector y esperamos que muchas mesas se desprendan de esa mesa.
  • Este desafío nos tiene que convocar a todos. El país es nuestra casa y la recibimos muy deteriorada. En 2017, vamos a volver a crecer y ésa es una noticia maravillosa.
  • Pero, si entendemos que el país es la casa de todos, no debemos depender sólo del Presidente sino de lo que aportamos cada uno de los argentinos.
  • Ustedes (los empresarios) como líderes deben asumir ese compromiso. No sólo les pido entusiasmo, ganas, capacidad y talento, sino solidaridad y… ¡corazón!

Ricardo Lagos


  • El futuro que hay es el futuro de nuestros países imbricado en el mundo. La pregunta es cómo hacer para ir hacia un mundo global que cambió.
  • La crisis de 2008 no estaba en los libros. La globalización está aquí para quedarse, pero hay que hacerse cargo que después de esa crisis hay que repensar muchos de nuestros conocimientos.
  • Fue el presidente (George W.) Bush quien convocó al G-20 donde se reunían tanto los ministros de Hacienda del mundo desarrollado como los de países en desarrollo, porque entendió que ya no era posible resolver las cosas solamente solo entre los siete más grandes del mundo.
  • Los Estados Unidos, China, el sudeste asiático, la Unión Europea… hay nuevos actores que empiezan a emerger y ¿nosotros qué?
  • Vamos a vivir en un mundo globalizado y tenemos que atrevernos a vivir en ese mundo, nos guste o no.
  • ¿Cómo le hacemos frente a ese mundo con un puente que tenemos que hacer para que nos escuchen? Porque si no, otros dictarán las normas de la globalización.
  • Siempre pensé que la solución está entre Brasil, la Argentina y México, que son los tres países de América latina que están en el Grupo de los 20.
  • Que los presidentes de la región nos juntemos tres meses antes para ver en qué estamos de acuerdo y que los presidentes de esos tres países puedan hablar de algo en lo que todos concordemos. Si no, viviremos en un mundo global donde los grandes pondrán las reglas y serán globalizadores y nosotros globalizados.
  • Como en el Tratado de Tordesillas, cuando dijeron “unos hablan español y otros portugués”, hoy todavía buscan dividirnos entre los países del Pacífico y del Atlántico.
  • Esto es casi como una gesta libertadora. Entre nosotros debemos estar espalda contra espalda para enfrentar este mundo global.
  • Es posible que en la alianza del Pacífico miremos por sobre los Andes a los países del Mercosur para ver si podemos hacer algo en conjunto. Creo que ahí está la clave.
  • No me cabe duda que hoy se respiran otros aires. Aquí, hemos escuchado con claridad al presidente (Mauricio) Macri: hay una apertura al mundo y también en Brasil.
  • Se debe tender un puente entre nosotros y con el mundo, que nos permita ser más potentes y poder pesar un poco a nivel global.
  • Todos los países de América latina y el Caribe tienen acuerdos de cooperación con Europa. México, Centro América, Colombia y Ecuador están terminando la negociación. Si el Mercosur llega a un acuerdo con Europa, van a poder decir que antes de terminar la negociación con los Estados Unidos tienen un acuerdo con toda América latina y el Caribe.
  • Entonces, si cada uno de nuestros países tiene un acuerdo con Europa y a los países de ese continente se le hicieron determinadas concesiones, cada uno diferentes, es más que viable que entre nosotros nos concedamos lo mismo y así quedaríamos integrados de una manera distinta, pero de acuerdo a nuestras necesidades.
  • Es un puente concreto que depende de nosotros y de Europa, pero no es algo fácil porque los intereses son diferentes.
  • Hacia el interior de nuestros países hay que ver la economía del conocimiento y la tecnología de la información. Estos temas nos obligan a pensar en una nueva infraestructura en nuestros países: Internet a lo largo y a lo ancho.
  • Esta novedad es intensiva cuando en el mundo global se puede mostrar a los países iluminados. Eso es agregar valor, aunque dotar de fibra óptica requiere de una gran inversión pública. Este es el espacio que nos va a juntar en el siglo XXI.
  • El desafío que se plantea Chile es encontrar elementos de convergencia con la Argentina para no tener que estar conectados a Internet a través de los Estados Unidos. Qué nivel de independencia significaría una fibra óptica de alta resolución propia.
  • Esto requiere una gran inversión pública. Si se quiere llegar a Punta Arenas desde Santiago, los últimos kilómetros o los paga al Estado o no los paga nadie.
  • Vamos hacia una sociedad de bienes y servicios que provee el Estado y otros el sector privado. Luego, van a estar los que son creados a partir de las nuevas tecnologías, como la energía solar.
  • ¿Cómo entrar en el mundo que se generan con las tecnologías 3D, que rompen las cadenas de producción, ya que se fabrica en un lugar y los repuestos se pueden reproducir donde se usan? Con esa infraestructura para estar a la cabeza y con entendimiento público-privado.
  • Las políticas públicas deben transformarse luego en políticas de Estado, más allá del gobierno de turno.
  • La tecnología genera un cambio en la educación, ya que hay diferentes maestrías de MIT y Harvard, todo online. Aplicar las nuevas tecnologías en la educación es producto del avance.
  • ¿A qué sector empujar? ¿Al agro, a la industria o a los servicios? Esa es la nomenclatura del pasado. Ahora, estamos entrando en un cambio.
  • Otro elemento a considerar es el cambio climático. Pese a la emisión de gases de carbono, el planeta Tierra va a sobrevivir. Nosotros no.
  • En promedio, ningún ser humano debería emitir más de 2 toneladas de gases de efecto invernadero por persona. Los Estados Unidos emiten 32, Europa entre 10 y 12, América latina entre 6 y 8, la India entre 2 y 3… Todos los países deberán tener que hacer un gran esfuerzo para disminuir los gases.
  • En Chile, hicimos un esfuerzo para tener una minería sustentable. Actualmente, se le está pidiendo a los productores que las toneladas de cobre lleven cuántos gases de efecto invernadero emitió. Así, el cobre que emite menos va a valer más.
  • ¿Cómo se hace para tener toda la infraestructura con una mirada de largo plazo? El tema del financiamiento es complejo. Habría que tener un fondo que permita continuar las obras y también poder financiar aquellas otras imprescindibles. Así, habría una parte del presupuesto independiente de los vaivenes de la caja fiscal.
  • Si se pudiera hacer se podría tener una mirada a largo plazo, algo que ahora es imposible.
  • Un fondo de esta naturaleza tiene que ser independiente de la política. Un fondo que sea valorado por la capacidad técnica. Allí, habría otro puente entre la mirada a largo plazo y los fondos para desarrollarla, haciendo las economías más independientes de los vaivenes cíclicos típicos de nuestras economías.
  • Chile y la Argentina pueden vender juntos la Patagonia al turismo externo y hay un conjunto de tareas de este tipo que nos obliga a unirnos para enfrentar un mundo global.
  • De ahí, la necesidad de tender estos puentes para ser más de lo que somos individualmente, soberanos e independientes. Cada uno de esos puentes tienen que ver con los desafíos de nuestros países. Si ahora es posible avanzar en esa dirección, creo que juntos podemos dar el ejemplo.