¿Alguien vio un crédito?: bajas expectativas y costos de hasta un 125% desploman los préstamos personales

Es la economíaestúpido!", fue la célebre frase de James Carville, asesor de Bill Clinton (en la exitosa campaña de 1992), que descolocó a su contrincante, George Bush (padre).
Este último, por querer hacer hincapié en los éxitos de la política exterior, terminó dejando en un muy segundo plano los problemas cotidianos, como también las necesidades más perentorias de los ciudadanos.
"¡Son las expectativasestúpido!" sería la versión argentina para los tiempos que corren, frase que calza como anillo al dedo para explicar qué está pasando con la toma de créditos de los particulares.
Es cierto que influye la tasa de interés y el costo financiero total a la hora de tener que evaluar si conviene sacar un préstamo. Otro condicionante es la cuota mensual o el tipo de bien que una persona quiera comprar.
Pero, por sobre todas las cosas, lo que mayor relevancia adquiere al momento de decidir son las expectativas respecto de cómo cree uno que evolucionará su situación personal y, en segundo término, la del país.
Hoy por hoy, los malos indicadores económicos en cuanto a nivel de actividad, poder adquisitivo y empleo vienen dejando un sello que se ve claramente reflejado en la baja predisposición del público a tomar compromisos.
El siguiente cuadro es por demás elocuente a la hora de graficar el derrumbe mensual que sufrieron los montos colocados:
Los números son más que elocuentes:
-Entre enero septiembre del año pasado crecían al 60%.

-En marzo de 2015 habían marcado un pico del 85%.

-Esas cifras ahora se precipitaron a un preocupante 15% (enero-mayo 2016).

-Más aun, en abril el crecimiento de nuevas colocaciones tocó un mínimo del 1,7%.
Todo esto, en medio de una suba general de precios que merodea el 40% anual, que hace que los créditos que se piden para la compra de algún tipo de productos tengan que crecer -al menos- en igual proporción:
Existen múltiples motivos que llevan a esta virtual paralización de esta línea definanciamiento, clave para para apuntalar el consumo. De esa larga lista, los analistas de los bancos reparan en:
1. El temor de muchos interesados de ser víctimas del desempleo.

2. Las restricciones presupuestarias, que dejan menos margen para el pago de una cuota. Más ahora, en plena época de tarifazos.

3. La pérdida del poder de compra, habida cuenta de que la mayoría de los acuerdos por salarios cerraron por debajo de la suba general de precios.
4. La demora en el cierre de varias negociaciones paritarias, que hizo que los ingresos se movieran por detrás de la inflación.

5. El encarecimiento de los créditos, luego de que el Banco Central elevara las tasas de referencia de sus títulos Lebac por encima del 30%. Este número genera que un préstamo no baje del 45%, en términos de su costo financiero total (CFT).  
A lo largo del año, las entidades bancarias han ido elevando los tipos de interés que cobran por un préstamo.
A tal punto que en mayo, esa cifra se acercó peligrosamente al 50%, para luego descenderunos puntos, si bien aún se mantiene muy por encima de los niveles de 2015 (ver cuadro):
En estos últimos meses el Banco Central comenzó a bajar la tasa de referencia de las Lebac (desde un 38% a un 30,25%).
Se esperaba que este descenso diera lugar a una rebaja en el costo del dinero que prestan los bancos. Sin embargo, esto no ocurrió. 
Más bien, se observa un "efecto desacople" que hace que esa reducción que ha propiciado laentidad monetaria no se vea plasmada en una mejora en los créditos para el ahorrista (ver cuadro).
Cuánto pido y cuánto devuelvo
El interesado en tomar un préstamo personal suele tener tres inquietudes clave que, en general, son planteadas en el banco a la hora de gestionar una línea: 
1. Cuánto puede obtener en base al ingreso familiar.
2. Cuál es la cuota a pagar mes a mes.
3. Cuál es el total que se va a terminar devolviendo.
Pocos reparan en la tasa de interés y en el costo financiero total (CFT) asociado a ese préstamo, ya que el foco de atención suele estar puesto, más que nada, en el valor de la cuota mensual y en si la misma requiere mucho esfuerzo para ser cancelada. 
La primera cuestión (cuánto se puede obtener) es la más simple de responder ya que, por lo general, el monto que se otorga se mueve en la franja que va del 25% al 30% del ingreso familiar.
La segunda (cuota a pagar), depende de la tasa y del plazo elegido. En tal sentido, existe unamarcada dispersión entre las entidades que participan en este segmento del mercado.
En el extremo superior -es decir entre los más caros- se posicionan entidades como BancoColumbiaCordial financiera, Montemar o caja de Crédito Cuenca.
En estos casos, "castigan" al usuario con un costo financiero total que va del 115% al 125%.
En en todos estos casos, las personas tendrán que devolver más de $2 por cada $1 que recibe (ver cuadro). 
Si se consideran los "top ten" del mercado, tanto las tasas de interés como el costo financiero total resultan bastante menores, aunque no baratas.
En promedio, rondan el 55% y el 45%, respectivamente.
Curiosamente el más "saladito" es el Banco Nación, con un CFT que supera el 70%. El más barato es el Provincia, con "apenas" un 43%.
¿Qué sucede con los privados? En este caso, el costo financiero total se mueve en el orden del 55% (ver cuadro).
Esta fuerte dispersión hace que quien tome un crédito en una de las entidades más caras termine pagando nada menos que 2,6 veces el monto solicitado.
En lenguaje bolsillo, por un préstamo de $30.000 se estaría pagando una cuota mensual de$3.200 que -al cabo de 24 meses- suma un total de $77.000.
En el caso de los "top ten", el pago mensual es del orden de los $2.100. De este modo, terminará restituyendo unos $50.000 (70% más que lo recibido por ventanilla).
La "parte buena" es que todos aquellos que golpeen las puertas de estas entidades seahorrarán el equivalente a un año de cuotas ($26.000), respecto de las más onerosas.
Por cierto, estos cálculos son habituales cuando una persona analiza si le conviene sacar un préstamo. En general, suele hacerlo hace en términos nominales.
La otra opción es simplemente evaluar qué tan posible es afrontar la primera cuota, asumiendo la idea de que la inflación se ocupará de ir neutralizando esa elevada tasa.
La batalla perdida contra las tarjetas
En primera instancia, las tarjetas de crédito y los préstamos personales ofrecen solucionesfinancieras similares, ya que ambos instrumentos aportan liquidez para hacer frente a determinados gastos.
No obstante, existen diferencias al momento de elegir una u otra opción: 
-Los personales posibilitan financiar consumos que, en general, responden a montos muchomás elevados y atados a un plazo mayor de cancelación en comparación con los plásticos, más utilizados para el día a día.
-Las tarjetas cuentan con otras ventajas, como la de proponer un menor interés (si el saldo se cancela mes a mes en su totalidad), la devolución de un porcentaje de las compras y el programa de beneficios que varias entidades proponen.
Hablando en plata, en base a los últimos datos disponibles, en mayo los saldos de las tarjetas ascendieron a casi $40.000 millones.
Esta cifra, esto marca un crecimiento del 60% en el término de un año, en tanto que lospersonales ($9.500 millones) marcan un avance de apenas el 25% anual.
De la comparación entre ambos se desprende que hay una relación de 4,1 veces a favor de las tarjetas, siendo este el nivel más alto desde junio de 2014.
El mercado de préstamos personales muestra una particularidad: el primer puesto le corresponde al Banco Provincia, seguido a corta distancia por el Macro.
Esto marca una diferencia respecto de lo sucede en la mayoría de los rankings de depósitospréstamos, que son encabezados por el Banco Nación, que en el caso de créditos personales aparece en tercer lugar y lejos de los dos primeros.
Otro punto a destacar es que estas tres entidades concentran más de un tercio del totalcolocado.
Si se incorporan Santander Río, BBVA Francés Ciudad, entre los seis superan el 50% del total.
Perspectivas
Si bien inicialmente la caída de los rendimientos de las Lebacs no estuvo acompañada por un abaratamiento de los préstamos personales, todo indica que esta situación ha comenzado a revertirse.
De persistir esta reducción en el costo del dinero -acompañado, claro está, de una mejora en las perspectivas-, es de esperar una mayor demanda por parte de clientes.
Según el economista Nicolás Dujovne, "el aumento mensual de los créditos para consumofue del orden del 2%, superando lo que llevaba de crecimiento acumulado entre enero y mayo".
De cara a lo que viene, Dujovne considera que existen varios factores que ayudarían al crecimiento de estas líneas.
Entre ellos, el eventual abaratamiento de los créditos y una mayor política monetaria máslaxa por parte del Banco Central.
En tal sentido, el último informe del Ieral considera que "dado que el mercado espera el Banco Central continúe reduciendo las tasas de interés si bien a un ritmo más lento que el de los últimos meses".

iprofesional