https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

Informe Económico Semanal del Banco Ciudad

LA SEMANA EN POCAS PALABRAS

Los múltiples datos económicos conocidos en la semana dan cuentas de una profundización de las tendencias observadas en 2010 y pintan, a trazo grueso, el escenario previsto para 2011: 1) un robusto crecimiento económico, con poca tracción sobre el empleo; 2) un creciente abastecimiento importado que presiona sobre el superávit comercial de mercancías; y 3) un superávit fiscal que descansa cada día más sobre las espaldas de la ANSES.
En materia de actividad económica, las estadísticas oficiales señalan que la economía habría crecido 9,1% en 2010, con una aceleración en el cuarto trimestre, que deja un “piso” de crecimiento de 2,6% para 2011. Las estadísticas privadas son un poco más moderadas, pero igualmente robustas, con un aumento del IGA de 8,3% y un arrastre estadístico para el corriente año de 2%, superior al heredado en 2010 de 2009 (1,7%).
Ya en 2011, la actividad arrancó con el pie derecho. En enero, el IGA-OJF creció 8,4% a/a y 0,5% m/m (sin estacionalidad). Una parte del impulso provino de la industria, que aumentó 10,3% a/a de acuerdo al INDEC y Ferreres y 7% según FIEL. Si bien prácticamente todos los bloques mostraron alzas, el dinamismo sigue dependiendo en buena medida de la industria automotriz, que creció 50% a/a y fue responsable de un tercio del crecimiento del período. Por el contrario, los bloques orientados al mercado interno y la sustitución de importaciones crecieron menos de 4% a/a, sin recuperar en algunos casos los niveles productivos de 2008.
En tanto, los datos conocidos del mercado laboral dan cuentas que el desempleo volvió al nivel pre crisis internacional (7,3%), aunque la tasa de ocupación no evidenció mejoras. La caída del desempleo fue explicada íntegramente por una menor cantidad de personas que busca activamente un empleo, en la medida que una porción de la población desocupada que pasó a obtener ingresos de fuentes no laborales (como la Asignación Universal por Hijo) se habría retirado del mercado de trabajo.
Asimismo, los datos laborales muestran que aún queda una porción no menor de excluidos. La población pobre enfrenta un desempleo de 17%, además de verse afectada por una elevada informalidad laboral (cercana al 70%) y subempleo (16%). Por otro lado, la tasa de desempleo entre los menores de 30 años triplica a la del resto de la población (15,2% vs 5%), lo que refleja ciertas dificultades para insertarse laboralmente a las franjas de la sociedad sin experiencia laboral previa y con bajo nivel educativo (el desempleo entre los universitarios es de un exiguo 3%).
En materia de comercio exterior, la balanza comercial se derrumbó un 60% a/a en enero, a partir de un crecimiento de las importaciones del 52%. El superávit del complejo agroexportador (USD 2.600 millones, 25% a/a) apenas compensó los déficits en el comercio industrial (por USD 2.200 millones, USD 1.000 millones más que un año atrás) y de combustibles y energía (que sumó apenas USD 96 millones, con una caída de 78% a/a). En este escenario, si bien el superávit comercial no corre peligro en 2011, los últimos datos son parte de una tendencia.
Por último, en un mes sin transferencias extraordinarias, el superávit de ANSES evitó que las cuentas públicas comenzaran el año en rojo. Desagregando las cuentas públicas, el Tesoro Nacional, el PAMI, distintos fondos fiduciarios y organismos descentralizados del sector público totalizaron un déficit primario de $1.583 millones y financiero de $3.600 millones. En contraposición, la ANSES presentó un superávit de $3.688 millones y fue el único responsable del superávit primario de $2.105 millones ($88 millones financiero) del período.