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Ciberseguridad frente a los peligros de la era digital


No hay fronteras en el mundo virtual. En la transformación digital en la que continuamos inmersos, el teletrabajo y los servicios en la nube, por citar dos ejemplos, están en el punto de mira. Y es que, los analistas indican que 2021 fue un año negro para la ciberseguridad internacional, ya que se alcanzó una cifra récord en el número de ciberataques.

En este contexto los delitos digitales van in crescendo y 'ganan' en frecuencia y complejidad. Esta circunstancia ineludible convierte a la ciberseguridad en un asunto vital que nos afecta a todos, y con la que, independientemente de nuestra condición, deberíamos estar familiarizados, como ciudadanos digitales que somos.

¿Por qué es tan importante la ciberseguridad?

Malwarephishingramsonware... pocas son las empresas que no han sufrido un ciberataque de algún tipo. Las estrategias, redes y herramientas destinadas a proteger los sistemas informáticos forman parte del gran eslabón de la ciberseguridad, cuyo objetivo es prevenir y repeler un ataque informático con intenciones fraudulentas. 

Todos los ataques informáticos comparten su naturaleza maliciosa y tienen como propósito robar información o vulnerar un sistema informático de una empresa u organización, con el objetivo de interrumpir un servicio, robar datos, suplantar la personalidad digital, espiar o extorsionar... sin dejar rastro. 

Al coste económico, hay que sumar el daño reputacional, otro motivo fundamental para prevenir y protegerse. Y en este punto, conviene aprovechar el potencial que ofrecen las nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial.

Si quieres saber más: ¿Qué es la ciberseguridad y por qué es importante?  


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La ciberseguridad nos ofrece toda una serie de escudos protectores contra actos maliciosos en la red

El impacto de nuestra huella digital

Nuestra presencia online se va construyendo progresivamente, según se navega por la web, con las interacciones con las redes sociales, etc., cuyo rastro puede ser analizado, estudiado, e incluso servir para crear un perfil del usuario, basado en intereses y actividades. Actualmente, se considera que existen dos tipos de huella digital, la activa y la pasiva. Hay que tener en cuenta que toda la información que se comparte es pública, y que una vez que se sube a Internet, tiene una existencia relativamente permanente, que construye (o deconstruye) la reputación digital del ciudadano. 

Actualmente, se estima que un solo usuario del internet produce cerca de 150.000 megabytes de datos cada día, y que, si bien esta cantidad es ingente, conviene valorar y sopesar cuáles son las plataformas que proporcionan dosis altas de ciberseguridad, qué compartir y qué no y, en definitiva, cómo quieres modular tu huella digital.  

¿Es posible borrar nuestra huella digital? 


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El Metaverso tiene que ir de la mano de la ciberseguridad

¿Qué ocurre con nuestra identidad digital en el Metaverso?

La seguridad es uno de los desafíos de este nuevo entorno digital, donde un avatar es la representación de cada usuario, y por lo tanto, de su reputación; una reputación que habrá que proteger, como ocurre con los derechos a la imagen y la privacidad en el mundo físico.   

Se suman otras casuísticas, como son la suplantación de identidad (imitando la apariencia y/o la voz), el duplicado de avatares, el robo de cuentas, y la ciberextorsión con fines delictivos, porque en el multiverso no hay registro de las comunicaciones y es un entorno descentralizado y con visos de anonimato.  

Habida cuenta de que controlar la huella digital es una tarea cada vez más compleja, como solución se plantea el uso de la identidad digital soberana basada en la tecnología de bloques o blockchain, que permite al usuario conocer los datos que se comparten y con quién se comparten.  

 Cómo proteger la identidad digital en el metaverso  

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Los smartwatch también son vulnerables a los ciberataques y hay que protegerlos digitalmente

¡Ojo con los ciberfraudes vía relojes inteligentes!

La privacidad y la ciberseguridad de las personas son el caballo de batalla en un mundo cada vez más digital y conectado. Los dispositivos que utilizamos diariamente, como los relojes inteligentes, son una puerta de entrada franqueable a nuestros datos bancarios, o tarjetas de crédito, por mencionar algunos.  

El INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) alerta sobre los riesgos de escanear un código QR de respuesta rápida, porque está abierta a sufrir phishing para conseguir tus datos personales, con el peligro de extraer dinero de tus cuentas, o de introducir un malware o código malicioso para secuestrar datos. 

En este punto, es fundamental que el sistema operativo del smartphone siempre esté actualizado, usar la autenticación en dos pasos, y que la protección con contraseña en la pantalla de bloqueo sea un obstáculo para los ciberatacantes.   

 Cómo evitar ciberfraudes con el uso de smartwatches 


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Las tecnologías son los pilares de las ciudades inteligentes

¿Cuáles son las claves de la ciudad inteligente cibersegura? 

Las tecnologías son los pilares de las smartcities, ciudades con infraestructuras digitales conectadas (Internet de las cosas, principalmente), con fines de ahorro energético y de seguridad para la ciudadanía y donde la ciberseguridad es, evidentemente, un punto neurálgico.   

El ramsonware es la práctica más utilizada por los hackers en este sector, y supone el secuestro de información privada a cambio de dinero.  

En los tiempos que corren, el foco debe estar puesto en la prevención, que implica sí o sí invertir en la protección de los datos que se utilizan y/o se almacenan, ya sea mediante cifrado de extremo a extremo o monitorizaciones continuas de las infraestructuras conectadas en todas las fases de las tecnologías IoT, y también en el restablecimiento urgente de los servicios. 




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