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Baja la presión sobre los dólares alternativos

 La suba de las tasa en pesos resultó una herramienta eficiente para absorber la demanda de los billetes que andan dando vueltas y bajar la presión sobre los dólares alternativos. Pero los analistas advierten que es un equilibrio precario que podría quebrarse si siguen mermando las reservas del Banco Central.

De la mano de tasas que ofrecen rendimientos superiores al 6% mensual cobró nuevo vuelo el carry trade, la estrategia por la que los inversores buscan aprovechar la estabilidad del dólar para hacer ganancias en pesos sin perder poder adquisitivo en moneda dura.

Con la suba de tasas, que ya está en 75% anual, el equipo económico buscó quitale presión al dólar y a los precios. En el primer caso lo logró, ya que los ahorristas dejaron de recorrer las cuevas del microcentro y se volcaron al home banking para hacer plazos fijos.

Así, mientras el dólar blue se mantiene en torno a los $ 290 desde hace tres meses, quien pone $ 100.000 hoy en el banco se lleva $ 106.500 el mes próximo.

Según datos del propio Banco Central, «la expansión mensual de los plazos fijos en términos reales habría sido superior al 5%».

Tasa de dólares

«En un período de relativa estabilidad cambiaria, una tasa mensual en pesos sin prácticamente movimientos del tipo de cambio se traduce en una tasa en dólares», explica Juan Pablo Albornoz, economista de Invecq.

Mientras la rueda sigue girando, el inversor sigue ganando. Pero la jugada no está exenta de riesgos. «Nadie sabe cuánto puede durar esta estabilidad cambiaria», apunta Albornoz.

Junto con la suba de tasas, el carry trade también es impulsado por el salto que tuvieron los dólares libres a fines de julio, cuando el dólar blue tocó los $ 350 en medio del interregno de Silvina Batakis en el ministerio de Economía. A esto se sumaron «las menores necesidades de emisión para sostener la curva de bonos en pesos post crisis de deuda y el ajuste fiscal que viene realizando el Tesoro», señala Albornoz.

«La apreciación inicial del tipo de cambio financiero después del stress de julio dio un empuje inicial a las estrategias de carry trade. Pero la «pax cambiaria» posterior valorizó con fuerza las posiciones en pesos colocados a tasa o con ajuste CER, que avanzaron a un ritmo anualizado de 100% en moneda local. Así desde fines de julio, los retornos en dólares de estas maniobras ya superan el 33% directo en dólares», cuenta Nery Persichini, Head of Research & Strategy de GMA Capital.

¿Hasta cuándo dura la pax cambiaria?

«Es difícil ponerle fecha de vencimiento al carry, pero lo que parece cierto es que los desequilibrios que enfrenta la economía hoy son mayores que hace unos meses», sostiene Persichini.

Para el analista, la debilidad de la pax cambiaria se vincula a que «la macro está muy expuesta a cualquier shock que pueda reducir la cantidad de dólares (sequía, commodities a la baja y cosecha más magra) y/o expandir la cantidad de pesos (rollover menor al esperado, acumulación de pasivos remunerados del BCRA, ajuste lento del déficit fiscal). Cualquier variante impactaría de lleno sobre la brecha. Este contexto convive con la cercanía de las elecciones, la temporada alta de dolarización de portafolios».

La estrategia de las tasas altas tiene impacto directo en las cuentas fiscales, ya que tanto el Central como el Tesoro tienen que ofrecer rendimientos, rendimiento tasa más altos para colocar deuda. «El problema fundamental es que en la medida que haya tasas reales positivas la idea de que la deuda se fuera licuando por la inflación no va a suceder», sostiene Pablo Repetto, director de Aurum Valores. Y esto genera «una dinámica de crecimiento de la deuda que puede tornarse desestabilizante».

Fuente: Clarín