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Los secretos de la política y el espionaje en Argentina: ¿Quién es Alejandro Patrizio Capurro?

 


Siguen las danzas de nombres en un nuevo informe del submundo nacional.
Fotografía que data del año 2015 con Aldo César Scozzatti, Leandro Costa y su padre el ex senador bonaerense (izquierda), junto a otra de Alejandro Patrizio Capurro y su pareja Andrea Paola Sánchez (derecha).
Fotografía que data del año 2015 con Aldo César Scozzatti, Leandro Costa y su padre el ex senador bonaerense (izquierda), junto a otra de Alejandro Patrizio Capurro y su pareja Andrea Paola Sánchez (derecha).
Patrizio es nombrado en la causa que lleva adelante María Romilda Servini de Cubría por encubrimiento en los expedientes. (Foto: NOVA)
Patrizio es nombrado en la causa que lleva adelante María Romilda Servini de Cubría por encubrimiento en los expedientes. (Foto: NOVA)
Violación hacia la intimidad en los 2 teléfonos celulares de Aldo César Scozzatti. (Foto: NOVA)
Violación hacia la intimidad en los 2 teléfonos celulares de Aldo César Scozzatti. (Foto: NOVA)

Otro nuevo informe se encarga de exponer este círculo de vínculos sumamente polémicos entre el espionaje y la política, en dónde NOVA saca los “trapos sucios” del aparato de Justicia influenciado hasta su máximo. En la primera ocasión, se trató de un pantallazo, el cual es hora de profundizar.

Como si se tratase de una alegoría de película o serie misma de Netflix, la realidad es que todo esto seguro terminará en un libro, ya que las mismas editoriales se encargaron de llamar al realizarse la ya pasada primera parte de los lunes. ¿Qué más habrá en el tintero?

La historia puede iniciar con la controversial reunión que se habría dado en el restobar de alta gama “Selquet”, en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), entre el espía Alejandro Patrizio “El Flaco” Capurro, el secretario general de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora Claudio Bavio y el operador federal Matías García.

Según estimaron fuentes oficiales a este portal, allí se habría gestado la idea de desestabilizar al dirigente radical de la provincia de Buenos Aires, Roberto Costa, con la idea de hacer a un lado a Aldo César Scozzatti.

Todo ello supuestamente se dio por los 200 mil dólares que obligaban pagar a Costa, mediante las operadoras para la habilitación. Todo ello con funcionarios de la Municipalidad de Pilar, entre las PASO y elecciones generales del pasado 2019. Una controversial “dádiva”.

¿Scozzatti molestaba? ¿Bavio y Patrizio Capurro buscaban convencer a Costa de que el problema era su alfil generando tensión? ¿Los servicios buscaban jubilar a la mano derecha del ahora ex senador bonaerense? ¿Se querían sacar del medio al dirigente de la Unión Cívica Radical? Son varias las preguntas que se dan.

El pacto de paz

En el radio pasillo político se afirma que, entre los acuerdos que se realizaron Patrizio Capurro y Costa tras la denuncia que realizó en el Juzgado Federal de Zárate-Campana durante octubre del 2015 contra el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, el pacto de paz era que “rodara la cabeza” de Scozzatti.

El espía habría operado para que Andrea Paola Sánchez sacara del domicilio que tenían en Pilar con Scozzatti, Complejo Campanillas, para dejarlo sin jurisdicción y vivienda. De esa forma, se podría sacar la causa de Escobar (logrando la incompetencia) y llevando la causa en lawfare a La Matanza, bajo el dominio total de Claudio Bavio y Alejandro Patrizio Capurro.

Los manejos de la Justicia en La Matanza

Según anónimos en “off” que hablaron con NOVA, se acercaron las denuncias de Scozzatti que enmarcan una violación a la intimidad del ex operador político de Costa.

Se tratan de los dos celulares violados y borrados en cadena de custodia dentro de la misma Fiscalía 11 del polo judicial de La Matanza, a cargo del doctor Federico Raúl Quiroga.

La investigación sigue cajoneada por la violación de los celulares con la firma que lo acredita del perito forense de informática. Ahora quedan las incógnitas sobre ¿Qué había dentro de esos celulares? ¿Le habría dado la libertad a Scozzatti? ¿Incriminaría a Costa y otros funcionarios en cuestión?

Quienes se acercaron a hablar con NOVA, comentan que Scozzatti habría llegado a la casa de de la ex esposa de Patrizios Capurro, Silvina Marcela Incenella, para desenmascarar al espía de la trampa que estaría sufriendo con el apoyo de Sánchez para ser eliminado.

Lo raro de todo esto es que a Scozzatti no se le permitió en el expediente de La Matanza presentar pruebas en su defensa. ¿Qué se busca esconder? ¿Por qué callar a una fuente de información tan importante e imprescindible?

Dentro de una investigación efectuada por NOVA, Patrizio Capurro habría efectuado varios temas similares a su compañero y demás camaradas, dónde presuntamente armó socios de andanzas en el tráfico de contenedores. A quiénes supuestamente eliminó de igual manera a través de una cama con la mujer a su amigo Damián Sierra.

El “topo” que ahora tendría de forma contemporánea Alejandro Patrizio Capurro dentro de los soldados de Costa se trataría Ricardo Acuña, el mismo que lo denunció en el año 1993 por sueldos exorbitantes y malversación de contratos. La causa terminó con allanamientos en las oficinas del senador Costa en La Plata.

El pasado como represor de Patrizio

En una causa iniciada el 4 de julio de 2019 en la Fiscalía de Campana, se describe al espía Alejandro “El Flaco” Patrizio Capurro como “un degenerado y sicópata sexual, pedófilo y drogadicto, al que le gusta consumir estupefacientes y corromper a las prostitutas hasta lo más hondo de su ser”.

En la misma línea, sometería a su pareja (Andrea Paola Sánchez) a toda clase de perversiones sexuales, asimismo presuntamente “la compró” por un valor en dólares cuando ésta trabajaba como “alternadora” en un reconocido boliche de Recoleta.

Ahora bien, lo cierto es que al profesional en psiquiatría que atiende a Patrizio se le quemaron los libros con su cliente “espía”. El legajo de este se entrecruza de manera permanente con su prontuario como represor full time del tenebroso batallón 601 de Inteligencia militar y del centro de detención Automotores Orletti, en la dictadura. Y espía con poder en la Aduana de Ezeiza en democracia.

El primer registro del rol que tuvo Patrizio en el Proceso de Reorganización Nacional, es un expediente interno de septiembre de 1976 (seis meses después del golpe) que lo menciona como suboficial y hombre de confianza del general Otto Paladino.

¿Por qué aparece Patrizio mencionado en este papel de la fuerza? Porque es quién ordena el desplazamiento de dos custodios del General Paladino. ¿La causa? Que uno de ellos mantenía relaciones con una “amante” del espía. O sea, hace 44 años, ya protagonizaba conflictos del corazón con sus pares y subalternos, mientras ejercía la represión como modo de vida.

¿Y a dónde fueron desplazados estos custodios? A la cueva de la calle Venancio Flores (en el barrio porteño de Floresta, donde también funcionaba una gran terminal de la represión como lo fue Automotores Orletti), que controlaba con mano de hierro nada más ni nada menos que el criminal devenido en miembro activo de la parapolicial Triple A, Aníbal Gordon.

Ese paper, figura en la página 178 del más extenso (tiene en total 5500 folios) de los expedientes judiciales generados por los crímenes de lesa humanidad durante el Gobierno cívico-militar: el que se leyó el 9 de agosto de 2016 cuando se sentenció a más de 50 militares en el juicio por el Plan Cóndor y Automotores Orletti.

Con semejante nivel de involucramiento, es sorprendente como Patrizio zafara no tan sólo de ser enjuiciado, sino hasta de ser mencionado en el organigrama de ese “Grupo de Tareas”.

El 20 de mayo de 2006, Página|12 publicó una nota donde se afirma que “un agente de inteligencia” (al que no identifican), “vomitó” los nombres y apodos de una veintena de represores de Orletti al semanario Brecha de Uruguay, en el marco de la causa seguida adelante por el escritor Juan Gelman. ¿Fue Patrizio?

Ante todo lo referido, en cada rincón que se le abre a Patrizio, hay un secreto que lo expone como sería realmente. Sin embargo, hay muchos más capítulos y nombres en lo que respecta a esta historia de secretos sobre espías y el mundo de la política.

Investigación:

Ulises Catriel Cuenca



agencianova