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Los gestores institucionales proyectan caídas adicionales de las bolsas de entre el 20-30%

 “Si bien la inflación general puede comenzar a disminuir como resultado de los efectos de base y la volatilidad de los precios de la energía, con la tasa de desempleo en un nuevo mínimo, la inflación subyacente está cobrando impulso y es probable que aumente aún más en los próximos meses”, afirmaba esta mañana Seema Shah, estratega jefe de Principal Global.

¿Y esto es importante para los mercados? Pues la respuesta es un gran SÍ. Veamos:

El principal factor bajista de los mercados actualmente es precisamente la inflación. Es cierto que muchos analistas consideran que la próxima onda bajista de las bolsas va a ser motivada por la caída en los beneficios empresariales, algo que en estas páginas llevamos defendiendo meses, pero esa onda bajista sería moderada si la inflación estuviera bajo control. ¿El motivo? Pues que los inversores anticiparían nuevas rebajas de tipos y medidas de expansión monetaria para precisamente apoyar esa caída en la actividad económica y en los beneficios empresariales.

Sin embargo, si la inflación no está bajo control, como se prevé actualmente, entraríamos en un “círculo diabólico” de estanflación (alta inflación y estancamiento económico), históricamente muy dañino para las bolsas. Por tanto, son estos datos de inflación los que debemos analizar actualmente con más detenimiento.

Si Seema Shah tiene razón, y la inflación subyacente repunta en los próximos meses, los rebotes puntuales que veamos en las bolsas en el corto plazo, serán seguidos por nuevos tramos bajistas a favor de la tendencia. Bajadas que llevarán los precios de las acciones cotizadas a niveles de infravaloración extrema, lejos de la que tenemos aún. Las estimaciones apuntarían a caídas adicionales entre el 20-30%. Descensos, como hemos sabido, están en los escenarios operativos de un gran número de gestores institucionales con los que hemos hablado.

Y aún así, la tendencia alcista de largo plazo se mantendría. Miren el siguiente gráfico del Dow Jones de Industriales:

Y este del S&P 500:

Como ven, una caída adicional de entre el 20-30% en un contexto histórico no es especialmente destacado.

Hay que tener en cuenta que las tendencias bajistas de ciclo en las bolsas suelen producirse cuando las alternativas de inversión a la renta variable son atractivas. Y ahora lo son, y lo serán aún más.

Pónganse en la posición de un gestor de fondos profesional. Cuando las tasas de la renta fija eran negativas y el sector inmobiliario estaba sobrevalorado, no había muchas otras opciones de conseguir una rentabilidad razonable para sus clientes que la renta variable. Ahora que tenemos un bono a 1 año en EE.UU. al 4%, van a exigir mucha mayor rentabilidad potencial a la renta variable para invertir. Y esa mayor rentabilidad esperada vendrá cuando los precios de las acciones coticen claramente infravaloradas a los beneficios esperados ya dañados por la situación económica. ¿Lo están ahora? Evidentemente no. De hecho, los ratios de valoración de los principales indicadores de bolsa se sitúan ligeramente por debajo de sus promedios de las últimas décadas, y eso sin contar las fuertes revisiones a la baja de los beneficios que veremos en los próximos meses.

Resumiendo: Las bolsas no volverán a retomar una tendencia alcista sostenida hasta que el panorama empresarial se aclare, y la rentabilidad de la renta fija deje de subir, y aún queda mucho para eso. Entremos “la edad de la paciencia”.




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