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Ahorrar es perder dinero

 

Quizás afirmar que ahorrar es algo malo sea un poco polémico, aún más si te digo que al ahorrar estás perdiendo dinero.

Pero antes de explicarte cómo perdés dinero al ahorrar, dejame aclararte algo antes. Con esto no te estoy diciendo que tenés que salir corriendo a sacar todo el dinero que tenés ahorrado y gastarlo. Gastarte el 100% del dinero que cobrás es mucho peor que ahorrar.

Dicho esto, veamos por qué al ahorrar perdemos dinero. Y acá hay básicamente dos motivos: la inflación y el costo de oportunidad.

La inflación se está disparando en Argentina, con números cercanos al 6% mensual. Y en el mundo también está en niveles récord. Eso es como un reloj de arena que te va comiendo tu capital poco a poco, así tengas dólares. La inflación es un número muy importante para todos los ahorristas ya que se trata del valor mínimo que debemos conseguir con nuestras inversiones. El número mínimo que debemos obtener para que no nos tape el agua. Si simplemente dejás los pesos o dólares en una cuenta bancaria o debajo de tu colchón, estás perdiendo dinero. No hay escapatoria, nadie ganó dinero al quedarse con dólares en el colchón. Es 100% seguro que vas a perder poder adquisitivo.

A su vez, el segundo motivo por el cual ahorrar es perder dinero es que ese mismo dinero invertido te hubiera podido brindar un rendimiento. Por ejemplo, si en lugar de haber estado simplemente en una caja de ahorro a la vista, ese dinero lo hubieras colocado en un plazo fijo (es una muy mala inversión ya que perdés contra la inflación, pero es mejor que no hacer nada), hubieras obtenido una tasa de interés a cambio. Ni hablar de si lo invertías en alternativas realmente rentables como las que podés conseguir en el mercado de capitales (a diferencia de lo que sucede en un plazo fijo con tasa real negativa).

¿Qué diferencia hay entre ahorrar e invertir?

Llegado este punto quizás te estés preguntando cuál es la diferencia entre ambos.

Bueno, ahorrar es simplemente guardar tu dinero. Tener la disciplina de separar una parte de tus ingresos, pero luego no hacer nada con ellos. Dentro de esta categoría también queda incluido el hecho de comprar dólares y guardarlos en el colchón.

Supongamos que guardás USD 10.000 abajo del colchón. Al cabo de 10 años (si sos ahorrista claramente este tiempo te resulta una eternidad) a lo sumo seguirás teniendo esos mismos USD 10.000.

¿Cómo que a lo sumo?

Es que guardar el dinero abajo del colchón también tiene sus costos. Y no hablo del costo de oportunidad ni el inflacionario. Me refiero a costos concretos como el pago de una caja de seguridad o el costo impositivo de declarar ese dinero todos los años en bienes personales. Y si lo tenés en tu casa, estás pagando el costo de arriesgar tu seguridad y la de tu familia. No vale la pena para encima no ganar nada.

En cambio, al invertir tu dinero lo que buscás es multiplicar tu dinero. Esos mismos USD 10.000 invertidos a la tasa histórica del S&P 500 (9%), serían USD 10.900 en un año. ¿Te parece poco esa diferencia? Lo veamos ahora en un plazo más largo.

Recién te decía que, si “ahorrabas” solamente guardando USD 10.000 por 10 años, transcurrido ese tiempo a lo sumo tendrías esos mismos USD 10.000 (si no pagabas caja de seguridad ni impuestos). En cambio, “invirtiendo” tu dinero a esa misma tasa que nos dio USD 900 en un año, al cabo de 10 años tendrías en tu cuenta USD 23.674.

Quizás pienses que estoy exagerando. Dirás: “Ok Matías, entendí el punto, pero USD 900 por 10 años es igual a USD 9.000. Si a eso le sumo los USD 10.000 que ya tenía me da USD 19.000 y no los USD 23.674 que mencionás”.

Bueno, dejame decirte que los USD 23.674 son correctos. ¿Por qué? Por el efecto del interés compuesto. El segundo año, ya no son USD 10.000 los que estás invirtiendo, sino que se suma el resultado del primer año: los USD 900.

De esta manera, con cada año que pasa es mayor el dinero invertido a pesar de que no hayas “ahorrado” más. Por supuesto que para activar el poder del interés compuesto en tu portafolio tenés que invertir. Cada año que pasa sin que lo hagas, le estás quitando la oportunidad de hacer su trabajo para tu cartera.

Y ni hablar si el ejercicio que hacemos es de que todos los años aportes USD 10.000 más.

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En este caso, la diferencia a los 5 años ya es notoria: invirtiendo tenés un 30% más que ahorrando. Y ni hablar a medida que los años transcurren. Claramente el cálculo no es tan lineal y en el medio habrá volatilidad, pero la diferencia en el largo plazo es sustancial.

 

Un país de ahorristas, pero sin inversores

Como asesor financiero algo que me toca ver a diario es la dificultad que tiene la gente para poder hacer el clic mental para pasar de ahorrista a inversor.

“No puedo no disponer de mi dinero por más de un año”, “Soy muy conservador, no me siento seguro si en algún momento mi dinero es menos de lo que tengo ahora” son algunas de las frases que suelo escuchar.

Y esto hace nuestro país se caracterice por un montón de personas que en lo único que piensan es en comprar dólares. Es que claro, cuando te digo que ahorrar es perder dinero asumo que no estás solamente dejando tus pesos en la cuenta bancaria. Acá también incluyo a las personas que compran dólares.

¿No me creés? Disparadas del dólar como la que estamos viviendo ahora hacen que mucha gente piense que simplemente con comprar dólares estás invirtiendo y ganándole a la inflación. Pero cuando ampliás el horizonte verás que si solamente conservaste los mismos dólares, hoy comprás menos cosas que hace 15 o 20 años.

Y esto solo mirando el efecto inflacionario, no te olvidés del costo de oportunidad. Esos mismos dólares que solamente guardan debajo del colchón hoy serían muchos más si hubieran sido invertidos en empresas como Apple, Microsoft o Mercado Libre, por citar algunos.


Dar el salto para pasar de ahorrista a inversor es uno de los pasos más importantes que podés dar en tu vida financiera. Al igual que en tu trabajo, en alguna actividad física, una dieta, tu salud o en cualquier otro aspecto de la vida, es algo que mostrará pequeños resultados al comienzo pero con disciplina e incluso recibiendo un buen asesoramiento, generará resultados impresionantes con el paso de los años.

 

Matías Daghero

Presidente de Closing Bell Advisors

Agente Asesor Global de Inversión CNV Matrícula 1.117