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Goldfajn no cree en el acuerdo con Argentina

 Ilan Goldfjan no tuvo ningún problema en admitir que no cree en el acuerdo con Argentina. Lo cataloga de «puente» hasta que aparezca otro Gobierno en 2023.

Siguen las repercusiones de las varias reuniones que los funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) tuvieron durante la semana pasada en Washington. No hubo novedades para Martín Guzmán: el organismo le reiteró (algo que después tuvo que salir a admitir el ministro) que es imposible algún cambio en las condiciones del acuerdo.

Las metas son inamovibles y si el país no las cumple, incumplirá el acuerdo. No hay margen para ninguna mejora, algo que se entusiasmaba una parte del Gobierno, ya que todo el programa se ideó sin las repercusiones de la guerra en Ucrania. Lo más jugoso pasó por los happy hour posteriores a las reuniones que los funcionarios del Fondo tuvieron con bancos de inversión.

Quien más habló, casi sin filtro, fue el director del Departamento del Hemisferio Occidental: Ilan Goldfajn. Claro que la situación de la economía argentina no demora ni 5 minutos en las charlas de los inversores. El país está completamente fuera del mapa y no hay ningún interés. Sin embargo, los portfolio managers con posiciones en algunos bonos argentinos (más puntualmente, aquellos que quedaron atrapados con los títulos del canje) querían saber el view «real» del Fondo con Argentina.

En ese escenario, Goldfjan (que tiene muchos amigos en el sistema financiero por haber sido un ex Banco Itaú y ex presidente del Banco Central brasileño) no tuvo ningún problema en admitir que no cree en el acuerdo con Argentina. Quienes pudieron hablar con él cara a cara escucharon críticas muy fuertes hacia el Gobierno de Alberto Fernández.

«Lo que se firmó es lo mínimo que se le puede pedir a un país como Argentina. Ellos hablan del ajuste fiscal, pero Brasil sin acuerdo con el Fondo hizo cinco veces el ajuste que le pedimos a los argentinos», recordó Goldfjan.

El país de Jair Bolsonaro bajó en 2021 el déficit primario desde el 13,6% a 4,4% y este año empezó a tener superávit. De ahí que el nacido en Israel pero que estudió toda su carrera en Río de Janeiro no entiende el debate que instaura La Cámpora y Cristina Kirchner. «No sé de qué ajuste fiscal me hablan», sostuvo el director del Fondo a los banqueros.

El director de Hemisferio Occidental sostiene que sin reformas estructurales es inviable la economía argentina. Por eso es tan pesimista con el resultado de este acuerdo, que como todos cataloga de «puente» hasta que aparezca otro Gobierno en 2023. Es realista, no obstante, en la debilidad que tiene Fernández para generar algún cambio adicional. “Es un acuerdo político que permite llegar a las elecciones. Pero la administración que venga tendrá una tarea muy difícil. Y un nuevo acuerdo será mucho más demandante”, aseguró en privado a banqueros.

Para el Fondo, incluso, la guerra en Ucrania es «una bendición» para los países como la Argentina que viven de exportar materias primas. Recientemente el director del Fondo ratificó públicamente el mantenimiento del objetivo de reducir el déficit a 2,5% en relación al PIB para este año en contra de la expectativa que había en Casa Rosada de que se podrían flexibilizar la meta fiscal y monetaria en el actual contexto. Asimismo, se mantendrá en 1% del PIB el financiamiento proveniente del BCRA.

En ese sentido, ya en Buenos Aires, corrieron muchas versiones acerca de que el Fondo le estaría pidiendo al Banco Central que acelere la suba del tipo de cambio oficial. Después de la inflación de 6,7% de marzo, abril estaría también en torno al 6%. La suba del oficial no llega a esos niveles y según la visión del Fondo, es un buen momento para acelerar. ¿Para qué?

Ahí hay dos versiones contrapuestas. Una, indica que lo que quiere Washington es que el Central pueda acumular reservas, algo que no está haciendo. Durante el primer trimestre, las ventas de CIARA alcanzaron a US$ 7.926 millones, pero el Central llegó a captar tan sólo US$ 48 millones para sus reservas.

«No creo que sea por eso que el Fondo pide acelerar el tipo de cambio. Con la brecha como está, es mejor subir el oficial para que la brecha sea menor. Es una buena oportunidad. Además, así, con menos brecha, puede ser la única manera de contener las expectativas inflacionarias», comentaba un trader de Nueva York que mantuvo varias reuniones con los economistas del FMI.

Sea como fuera, ni el Fondo ni los bancos de Wall Street creen en el “milagro” argentino. El analista de JP Morgan, Diego Pereira, salió con un pronóstico lapidario sobre la economía local. “Sin un esfuerzo de consolidación fiscal decidido, la oferta adicional de pesos incluida en el programa del FMI desanclará aún más las expectativas de inflación. Y sin reformas estructurales, la economía argentina tendrá problemas para sostener la recuperación, pero además para alcanzar el pico de actividad que tuvo en 2017”, dijo el banco que ahora pronostica una IPC de 67% para 2022.

¿La brecha va para abajo o para arriba?

En la City porteña hacen cálculos para todos los gustos. Los dólares alternativos (CCL, MEP y blue) tuvieron una recuperación en la semana y luego volvieron a aflojar levemente. El carry trade se volvió peligroso y rearmar las estrategias es lo que manda entre los profesionales del mercado.

Tal como dice Portfolio Personal Inversiones (PPI), la dinámica de la última semana dejó una clara enseñanza para los carry traders. La violenta disparada de 10,5% del CCL borró en apenas cuatro días el carry de tres meses para un inversor que estuvo “haciendo tasa” en pesos con un plazo fijo ajustable por BADLAR o el de dos meses para un inversor posicionado en el tramo corto de la curva CER.

“El timing lo es todo en este tipo de inversión y, sobre todo, cuando los fundamentos monetarios están lejos de ser sólidos. Si bien durante algún tiempo, los rendimientos en moneda dura pueden ser atractivos (como lo fueron entre fines de enero y la semana pasada), la macroeconomía termina imponiéndose con una suba abrupta del tipo de cambio”, señala.

Hacia adelante, PPI dice que acorde a la evolución de la Base Monetaria Amplia y la del CCL (con base en diciembre 2019) se observa a la primera 13% “adelantada”, por lo que el dólar financiero libre todavía podría tener recorrido. “Hasta tanto no se observe un realineamiento (convergencia) entre ambas variables, no recomendamos volver a entrar en posiciones de carry trade”, avisan.

Fuente: El Economista