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Este es el escenario en el que estamos, y este es al que nos vamos a enfrentar

 Fuertes alzas al cierre de las bolsas europeas ante las esperanzas de negociaciones de paz en Ucrania

Fuertes alzas al cierre de las bolsas europeas, aunque lejos de los máximos intradía, en una sesión de enorme volatilidad, y con unos inversores más confusos y perdidos que en años. Reflexionemos en este cierre de mercado del último día de la semana sobre la situación a la que nos enfrentamos.

Previo a la invasión en Ucrania, las principales economías del mundo estaban sufriendo de una fuerte presión inflacionista motivada por diversos factores: Las políticas monetarias ultralaxas de estos últimos años, alzas en la energía (hay muchos factores que la explican), incremento en la presión salarial, aumento de la demanda post-covid, entre otros.

Más suben Ibex 35
Melia Hotels6,35€0,294,78%
Acciona162,40€6,904,45%
Solaria Energí...20,74€0,723,58%
Bankinter4,99€0,173,52%
Almirall11,88€0,393,40%
Más bajan Ibex 35
Repsol11,73€-0,22-1,84%
Naturgy24,86€-0,19-0,76%
PharmaMar58,84€-0,22-0,37%
Red Eléctrica17,94€-0,04-0,19%
Grifols-A16,23€0,020,09%

En un inicio esta presión de la inflación parecía coyuntural, lo que se demostró completamente equivocado. Los principales Bancos Centrales se dispusieron a salir de forma más precipitada de lo que ellos hubieran deseado, de sus políticas monetarias expansivas. Las bolsas empezaban a corregir, lideradas por los valores tecnológicos, ante un aumento de los tipos que hacía menos atractiva las compañías de altos ratios de valoración. La presión vendedora se centraba especialmente en el sector tecnológico. Todo normal.

A todo esto, Putin decidió que su ecuación rentabilidad/riesgo era suficientemente atractiva si invadía Ucrania. Campañas anteriores así lo presagiaban. Gran error.

Tanto militar, como económicamente, el coste que va a tener que pagar Rusia por esta “aventura” sin excesivo sentido, no va a compensarles. Sólo el orgullo parece ahora aconsejar al mandatario ruso a seguir con esta campaña. Aunque consiga una previsible victoria frente al ejército ucraniano, ¿qué hará después? ¿cómo podrá controlar un país con una población profundamente hostil? ¿aceptarán los ucranianos un gobierno títere como en Bielorrusia? Las respuestas a estas y muchas otras preguntas no parecen aventurar un futuro despejado para Putin.

Las bolsas, como no podía ser de otra manera, han reaccionado a la baja ante esta invasión, que, entre otras cosas, ha provocado precios de la energía históricamente altos.

Los costes energéticos de las compañías se han disparado, lo que se suma a los costes salariales, y pronto a los financieros. ¿Conclusión? Los márgenes caerán, y con ellos los beneficios.

Lo verdaderamente sorprendente es la resistencia que tienen los mercados de renta variable a caer más. “A un transatlántico le cuesta virar”, nos comentaba un gestor esta tarde, haciendo referencia a la tendencia alcista de ciclo que han desarrollado los activos de riesgo estos últimos años.

El conflicto militar pasará. Esperemos más pronto que tarde. Lo que va a tardar más en pasar son los efectos económicos de este conflicto. La transición energética se va a acelerar, lo que es positivo, pero por el camino vamos a sufrir elevados niveles de inflación, caída en la demanda interna, reducción de beneficios empresariales, y cierres corporativos inevitables.

En este entorno se hace difícil ver unas bolsas al alza de forma sostenida. Nuestra opinión es que nos adentramos en unos años de rendimientos pobres, con cierta tendencia a la baja de los mercados, y una “saludable limpia” de inversores noveles, que han iniciado su carrera en una tendencia alcista, y que una vez finalizada esta, no podrán sobrevivir al mercado en un alto porcentaje. Como ha sido siempre.



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