https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

Insensibilidad Con Formosa sumida en crisis, Gildo Insfrán se fue a veranear a Mar del Plata

 El gobernador se alejó de su provincia, actualmente jaqueada por falta de agua potable, cortes de luz, elevados niveles de pobreza y un fuerte rebrote de casos de coronavirus, para tomarse unos días bajo el sol de La Feliz.

El gobernador de la provincia de Formosa, Gildo Insfrán, fue fotografiado desayunando en una coqueta cafetería de la ciudad balnearia de Mar del Plata. La fotografía se hizo viral en pocas horas a través de las redes sociales, y despertó numerosas críticas a lo largo y ancho de todo el arco político.

A todas luces, no era el mejor momento para irse de la provincia a disfrutar del sol del verano. Las cifras elevadas desde los organismos oficiales sobre la pobreza y la mortandad infantil en Formosa son escalofriantes. Lo cierto es que, habiendo asumido como gobernador en 1995, Insfrán no tiene a nadie a quién culpar, ninguna gestión anterior que pueda hacerse cargo del desastre que, hoy por hoy, es todo suyo.

Actualmente, la mortalidad infantil en Formosa está entre las dos más altas de la Argentina, tiene los índices de tuberculosis más elevados del país, registra algunas de las peores condiciones de acceso a una vivienda digna, falta el agua potable y los formoseños son víctimas de constantes cortes de luz que, muchas veces, duran días enteros.

Hasta el año 2015, cuando Insfrán ya llevaba en el poder unos veinte años, el 47 por ciento de las familias de Formosa habitaban en viviendas deficitarias, como ranchos y casillas de “tipo b”, es decir, con baja calidad en los materiales, y uno de cada dos niños tenía que recibir la Asignación Universal por Hijo (AUH) para poder comer.

A pesar de ello, el gobernador de Formosa dejó a un lado las preocupaciones, armó las valijas, y partió rumbo a Mar del Plata a disfrutar del sol, el mar y el calor del verano. Lo que no tenía en mente, al menos aquella mañana que decidió desayunar en una coqueta cafetería lo que sus propios gobernados posiblemente no puedan, es que le iban a tomar una foto. 


(www.REALPOLITIK.com.ar)