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3 tips para convertirte en un holder de bitcoins


Especial de Nicolás Litvinoff para el Diario La Nación 

Un holder es toda persona que realiza una inversión de largo plazo en uno o más activos financieros. La palabra en inglés deriva de hold, que significa mantener un bono, una acción o una criptomoneda en cartera por un buen tiempo en lugar de pensar en vender rápidamente el activo para realizar ganancias o para apostar por otro al que se le ve mejor proyección de corto plazo. Más allá de que nunca debe desentenderse de la realidad y actualizar cada tanto sus análisis, quien apuesta al largo plazo no se fija en la volatilidad: no sangra por las caídas estrepitosas que puedan tener sus inversiones en el mercado ni brinda cuando las subas son vertiginosas.

El ATH (all time high o máximo precio histórico) alcanzado por el bitcoin en estos días demuestra que los holders son los ganadores en esta nueva industria: ninguno está perdiendo dinero cuando se logra un récord y muchos pueden exhibir grandes beneficios gracias a su decisión de sostener en el tiempo la inversión. De hecho, solo en el último año la cripto estrella subió más del 300% en dólares y el aumento se vuelve estratosférico si se toma un período de dos años.

Ahora que sabemos qué sucede con los holders en los ATH, cabría preguntarse cómo les va a los traders (quienes compran y venden con mayor o menor frecuencia buscando atrapar pisos y resistencias dentro de tendencias alcistas y bajistas para potenciar sus ingresos). Lo cierto es que las estadísticas indican que más del 90% pierde dinero y que solo un selecto y experimentado grupo se queda con las ganancias convirtiendo al trading en un juego de suma cero donde unos pocos ganan lo mucho que otros pierden.

Lo dicho no implica sostener que ganar dinero con bitcoins es muy sencillo. A quienes crean que solo se trata de comprar y mantener (holdear), les propongo la prueba de la resistencia: adquieran criptomonedas y vean cómo se llevan con la volatilidad (subas y bajas violentas y diarias).

Para allanar el camino hacia la construcción del holder que hay en nuestro interior, en la columna de hoy propondré consejos para superar los 3 principales obstáculos con los que se puede topar todo inversor de largo plazo.

  • Destinar tiempo a entender la inversión

Detrás de Bitcoin está la blockchain, una tecnología absolutamente disruptiva que se propone descentralizarlo todo y empoderar a la gente en detrimento de las multinacionales y los monopolios locales, que a su forma intentan apoderarse del espíritu innovador para quedarse con más beneficios.

Como sucedió con Internet en los ‘90, la mayoría de la gente se muestra escéptica ante los cambios y le cuesta ver las ventajas que estos pueden traer a sus vidas. En consecuencia, así como es fundamental para uno como inversor comprender mínimamente cómo funciona la blockchain antes de apostar por ella, también es importante entender que podemos anticiparnos a las grandes mayorías -que irán ingresando más adelante al nuevo mundo- y así obtener buenas rentabilidades.

Por otra parte, comprender la inversión y determinar si es realmente prometedora nos permitirá sostenerla en momentos adversos del mercado y convertirnos en holders que, como diría Warren Buffett, incrementemos nuestra posición cuando todos venden barato por miedo o pánico. Recordemos que, cuando los mercados bajan, afloran los informes más negativos y permiten comprar a buen precio aquello que tiene valor. El Bitcoin no es la excepción. Más adelante hablaremos sobre los intereses creados para que este tipo de proyectos fracasen a pesar de su tecnología de avanzada.

En lo que refiere al valor, podemos hablar de Inmutabilidad, descentralización, resistencia a la censura, transparencia y trazabilidad como algunos de los atributos que debemos conocer y experimentar antes de invertir. Así sumaremos fundamentos a nuestra apuesta.

  • Comprender el conflicto de intereses para entender las noticias

Supongamos que estás pensando en invertir en acciones de Uber: ¿Le preguntarías a un taxista que se siente perjudicado qué piensa de la empresa? Y si la inversión potencial fuese en acciones de Airbnb: ¿Le preguntarías a los hoteleros qué opinan al respecto?

Estos ejemplos extremos apuntan a entender un concepto determinante en el mundo de las empresas, los emprendimientos y los mercados financieros: el conflicto de intereses. Es muy difícil que personas cuyos ingresos provienen de un sector tradicional avalen una nueva tecnología superadora de sus fuentes de supervivencia. Muy poca gente tiene una mirada autocrítica que la mueva a esforzarse por cambiar y acepte hablar bien de sus verdugos tecnológicos.

Llegado este punto, el gran problema radica en que la mayoría de los inversores no destina tiempo ni ganas para dedicarse a realizar su propia investigación y análisis antes de invertir, por lo que terminan colocando su capital en base a recomendaciones de analistas o asesores financieros, que son justamente parte interesada en el asunto: las nuevas Finanzas Descentralizadas basadas en la blockchain amenazan con transformar radicalmente sus trabajos.

Así es como referentes financieros como el mencionado Buffett o Jamie Dimon (JP Morgan) hablan pestes de Bitcoin desde que valía menos de 1.000 dólares, contribuyendo a que una gran cantidad de personas con ahorros -que realmente los consideran oráculos del mercado- se hayan perdido la exponencial suba de la criptomoneda hasta los niveles actuales. Pero ahora, a la luz de los resultados, ya estamos viendo un cambio en la narrativa de la criptomoneda más famosa.

Hasta aquí, su opinión podría considerarse errada pero válida si fuera honesta, pero sus intereses en contra del mundo descentralizado tiñen de excesiva subjetividad toda crítica: en el caso de Buffett, las acciones bancarias son parte importante de su cartera, mientras que Dimon dirige JP Morgan, el banco de inversión más grande de Estados Unidos.

Discriminar entre analistas y desestimar cualquier opinión exageradamente subjetiva sobre determinado activo financiero es un paso que todo inversor debe aprender a dar si quiere actuar en base a su propio criterio y no jugar un juego ajeno donde nadie se hará cargo de sus pérdidas.

  • Evitar que las tentaciones de corto plazo pongan en riesgo la estrategia de largo

Muchos traders supuestamente expertos te dirán cuándo conviene tomar ganancias. Esto es, vender una parte o el total de lo comprado en un activo financiero por temor a que luego baje. Sin embargo, un holder nunca sigue ese camino porque conoce el riesgo de quedarse afuera de una trayectoria que de un momento a otro puede sorprender con un alza considerable, siempre que haya valor en el activo elegido.

La toma de ganancias dentro de una misma apuesta implica vender cuando se la considera momentáneamente cara para volver a comprar cuando haya bajado de precio, pero en el mercado está lleno de inversores que salieron de Bitcoin creyendo que estaba caro y, cuando quisieron volver a comprar, debieron pagar mucho más.

Vender justo antes de que una cripto tan volátil caiga de precio es difícil. También, comprar en un piso. Por lo tanto, en lugar de bajarse del barco o subir en el puerto equivocado, lo mejor es disfrutar el viaje e ir acumulando, siempre con la mesura necesaria para no invertir más capital del que estamos dispuestos a perder.

Para ponerlo en números:  si estás invirtiendo en bitcoins sabés que hay un riesgo potencial de perderlo todo o casi todo, por lo que te jugás a conseguir rendimientos tan altos como uno 500% en dólares en el largo plazo. Si en el corto conseguiste un 50% y querés salir, sabés que estás arriesgando tu gran meta a cambio de asegurarte un triunfo acotado.

Es verdad que nadie se hizo pobre en la Bolsa por tomar ganancias parciales, pero la gran mayoría de los que lo hicieron perdieron oportunidades increíbles de aumentar exponencialmente su patrimonio en el tiempo.