EDENOR

EDENOR

BANCO HIPOTECARIO

https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

Índice de Condiciones Financieras del mes de Abril de 2021 que elabora el IAEF (Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas), junto con Econviews.

 El Índice de Condiciones Financieras (ICF) tuvo su mejor incremento en 8 meses con una mejora de 21.1 puntos para ubicarse en -39.9, el mejor valor desde julio de 2019 y un crecimiento de más de 200 puntos desde su mínimo en abril del año pasado. En abril de 2021 ambos componentes tuvieron buenas performances. El índice de condiciones locales subió 6 puntos y se ubicó en -70.8, es decir que sigue en zona de stress. Mientras tanto, el índice de condiciones externas subió más de 15 puntos para llegar a 30.8 y consolidarse en la zona de confort.


El subíndice de condiciones locales subió por sexto mes consecutivo y se ubicó en el mejor registro desde las elecciones primarias de agosto 2019, pero tuvo su trigésimo segundo mes consecutivo en terreno negativo. Desde octubre remontó 25.7 puntos, entre otros factores por el acortamiento de la brecha cambiaria. El componente argentino del ICF sufrió la crisis financiera local desatada con fuerza en la segunda mitad del 2018, los efectos del resultado inesperado de las elecciones primarias y luego la pandemia. Actualmente sólo uno de los 10 componentes está en área de confort (la liquidez de largo plazo ya que los depósitos vienen creciendo mucho más velozmente que los créditos), aunque 5 de los 10 mejoraron en abril.


El subíndice de condiciones externas mejoró 156 puntos desde su mínimo de hace un año coincidente con el punto más álgido de la pandemia. Actualmente tiene 9 de los 10 componentes en zona de confort. Y la excepción tiene un valor de -0.1 de manera que es meramente testimonial. Se trata del indicador que mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos a 10 años y los bonos a 3 años. El 70% de los indicadores que componen este índice mejoraron en abril con contribuciones significativas de los commodities y las acciones emergentes.


Entre los componentes de las condiciones locales se destacaron la liquidez bancaria, la confianza en el sistema medida por los depósitos en dólares y la baja en el spread de los contratos NDF (Non-deliverable forwards) entre 1 año y un mes. También contribuyó la baja esperada de la inflación núcleo. Pero en este caso es importante aclarar que se trata de una estimación mientras que el resto de los valores surgen de datos del mercado. El Merval en pesos constantes y el riesgo país fueron para atrás e impidieron una mejora más robusta del índice local. Tampoco ayudó el componente definido como “riesgo de legislación” ya que aumentó el spread entre los rendimientos de los bonos de ley argentina versus ley extranjera. 


Las condiciones externas estuvieron ayudadas por una baja en la volatilidad de las acciones norteamericanas, pero también en mercados emergentes. El VIX contribuyó con 3.7 de los 15.2 puntos en que mejoró el subíndice internacional. Las acciones emergentes proveyeron 4 puntos al índice y las materias primas otros 4 puntos. Los que restaron lo hicieron solo marginalmente y fueron el spread 10-3 años para los bonos del tesoro, el spread TED y los CDS de 5 años de compañías europeas. 


La economía argentina siempre creció en forma sostenida cuando las condiciones financieras se mantuvieron en zona de confort durante un lapso prolongado. El 2020 no fue la excepción: con viento de frente internacional en buena parte del año y condiciones negativas locales por todo el año, el PBI cayó 9.91%.  En el 2021 el rebote del piso está prácticamente asegurado dado el arrastre estadístico, pero el viento de cola va a ayudar. Si bien la Argentina no puede aprovechar esa bonanza porque no tiene abierto el mercado de capitales, los precios de las materias primas proveen mayor volumen de exportaciones y recursos fiscales. De todas maneras, fue interesante que en los últimos días hubo una compañía argentina que consiguió colocar deuda bajo ley extranjera, la primera emisión desde el 2019. Posiblemente el viento de cola sea uno de los factores. En la medida que este viento favorable continúe, se puede pensar en mejores escenarios para el 2022.