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LAS 5 MÁS INFLUYENTES El finde largo fue un fiasco, radicales furiosos y teléfono de Toyota para Alberto F./Kulfas para evitar lo que pasó en Brasil

 Mientras la Casa Rosada celebra la producción automotriz de 40.000 unidades en marzo, las automotrices advierten que es imperioso avanzar en una reconversión de toda la flota nacional. No cabe duda alguna que lo híbrido y eléctrico es lo que viene en materia de transporte, el problema es si el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, comprende el momento histórico que atraviesa la economía global.


1. "Si no va a la electrificación, la Argentina sólo importará autos"

Muy importante la advertencia del CEO de Toyota Argentina, Daniel Herrero, al periodista Juan Manuel Compte para El Cronista Comercial.

Mientras el oficialismo celebra la producción de más de 40.000 unidades en el país, el desafío central pasa por una reconversión del sector:

¿Hay alguna variable macro que sea más crítica para llegar a las 145.000 unidades?

Nos manejamos al revés. En función de las variables económicas, tenemos la capacidad de ajustar nuestro negocio. El modelo se autorregula en función de las variables económicas que haya. Entre 2014 y 2016, pusimos más de US$ 900 millones en la planta. Si quisiéramos volver a hacer otra inversión tan grande en la Argentina, deberíamos volver a pensar un poquito qué pasará en el largo plazo. Y, ahí, Toyota Japón tiene expectativas muy fuertes sobre el país y su futuro. Seguirá habiendo grandes posibilidades en agricultura, industria energética, minería. Hay que poner las reglas para desarrollar de la mejor manera esas posibilidades.

¿Para el litio y la producción de vehículos eléctricos, por ejemplo? Toyota, como corporación, participa en un proyecto en el país y Cancillería pidió que se acelerara la decisión de inversión.

El litio es fundamental para la electrificación. Bolivia, Chile y la Argentina conforman el triángulo mágico. Todas las baterías del mundo se hacen con el litio de ahí. Pero la región no llega a consumir el 0,1% de esa producción. Si no se desarrolla ese consumo, será muy difícil que haya fábricas de baterías eléctricas instaladas en la Argentina. Es como un viejo chiste chino: vos hacé las rutas, que los autos van a venir solos.

Fue, precisamente, una de las razones que alegó Ford para su salida de Brasil y, también, un reclamo público que el CEO de Stellantis, Carlos Tavares, les hizo a los gobiernos de Brasil y la Argentina.

Es que el proceso de electrificación es irreversible. Toyota tiene un plan de ser carbono neutral. Pero hay que entender las asimetrías que existen entre distintos países. Los hay con matrices energéticas limpias, renovables, donde irá más rápido un auto eléctrico. Y, también, existen matrices no renovables, donde demorará un poco más. El camino hacia esa electrificación es el vehículo híbrido. Para Toyota, esa transición es el hidrógeno.

La Argentina tiene el potencial y los recursos para ser uno de los países que retenga producción automotriz con tecnología. Hay que trabajar en eso. Un paragolpes vale US$ 80; un estéreo (sic), US$ 500. El proceso actual es que el resto del mundo no se nos escape en tecnología.

Este verano, se dio una situación extraña. El Gobierno impulsó un proyecto de electromovilidad, cuando las plantas, día a día, tienen dificultades básicas para producir automóviles convencionales.

Lo importante es que, por lo menos, el plan del futuro está. Que nos pongamos en la dirección de hacia dónde vamos. Es cierto: hoy existen problemas. Es hora de ponernos a hablar para ver cómo los solucionamos, si vamos en esa dirección. Es bueno tener el plan de largo plazo. Si no tenemos el norte de ir al auto electrificado del futuro, la Argentina no quedará como un polo de producción. El tema es cómo hacemos el camino de transición. De ahí, pude salir la política de la industria automotriz, de apoyo a la fabricación de tecnología en la Argentina. 

¿Cómo?

Con producción de motores eléctricos, por ejemplo. Empecemos a trabajar en serio. Si no hacemos nada, en términos de futuro, en algún momento, el país va a ser un mero importador de autos.

Toyota tiene el objetivo global de producir todos sus modelos eléctricos para 2030. ¿Eso incluye la Hilux made in Zárate?

El compromiso para 2030 es que todos los vehículos del line-up ofrezcan una versión convencional y otra eléctrica. Antes de ese año, habrá una versión híbrida de Hilux y la Argentina va a producirla.

Estamos en 2021. Para la industria automotriz, 2030 es mañana. Sobre todo, con algo que además requerirá mucha inversión tecnológica. ¿Cuál es el deadline para tomar la decisión?

Habría que empezar a tomarla a fines de este año o inicios del próximo. Se la voy a batallar a Japón. La Argentina va a tener una Hilux híbrida.

¿De qué dependerá?

Debemos empezar a tener autopartistas que quieran hacer el salto y apuesten a desarrollar la producción de esas tecnologías. Hoy, todas las Hilux salen con sistemas de seguridad y radar. Tenemos a proveedores argentinos viendo cómo pueden fabricar esa tecnología acá.

¿Qué haría falta en el país para activar ese círculo de inversión?

La teoría del incremental. La Argentina, hoy, no hace motores eléctricos para autos. Entonces, a todo el que venga a desarrollar esa tecnología, habría que ofrecerle impuestos cero por una equis cantidad de tiempo. Es lo que pasa hoy con los cinturones de seguridad: no hay nadie que los haga hoy en la Argentina.

Hace años que usted intenta localizar esa parte. Si hay problemas para radicar la producción de algo mucho más simple como un cinturón de seguridad, ¿no es fantasioso plantear la fabricación de eléctricos sin resolver cosas más simples antes?

Es que, ahí, das las señales. Si tenés un cupo de vehículos electrificados en la Argentina, cualquiera de los que estamos a cargo de una terminal podemos ir a casa matriz y mostrar que esa es la dirección hacia la que va el país. Porque es la dirección en la que va el Gobierno. Con algo tan pequeño como un cupo, estás dando la señal y ayudando a que se venga a producir eso.

El proyecto de electromovilidad del Gobierno sorprendió y no sólo por el timing. No contiene, precisamente, lineamientos que había trabajado Adefa y que también se habían plasmado en el plan sectorial propuesto en conjunto por toda la cadena de valor.

El proyecto de ley está bien pensado en el futuro. Quizás, le falte un poco bajar a la realidad, en lo que hace al conjunto. Pero, desde el punto de vista del futuro, es lo que viene. Con la electrificación, el mundo está bastante sensible. Hay que tener previsibilidad. El Reino Unido dijo que, a partir de 2030, no quiere más industria automotriz. Importará sólo eléctricos. En América latina, un país parecido al Reino Unido puede ser Costa Rica. En Brasil y la Argentina, donde hay industrias automotrices fuertes, hay que decidir si se las quiere o no. Entonces, no quedará otra que incentivarlas para que tomen el ritmo.

En 2019, un estudio de Abeceb para Adefa definió que la Argentina sería más competitiva en la fabricación de vehículos a combustión (que seguirán teniendo mercado) y a gas natural, para aprovechar el recurso de Vaca Muerta, que en la producción de eléctricos, cuya penetración en la región será muy baja. Muy diferente a lo que impulsa el Gobierno. Llama la atención que no haya habido diálogo previo.

Lo rescatable es que presentaron un proyecto. En los últimos tiempos, nos hemos manejado con diálogo y consenso. Es un proyecto para marcar el norte y, después, mejorarlo con el trabajo de todos. Como se hizo con los derechos de exportación. Esa es la Argentina que uno sueña: que, en una mesa redonda, entendimos entre todos qué necesitaba cada actor y salimos sonriendo, con una solución que nos dejó contentos a todos. Cuando la Argentina dialogó, le fue bien. Con la ley de electromovilidad, el norte está bárbaro. Si dialogamos, entendemos las necesidades y, con consenso, ponemos todo arriba del papel, seguro irá bien. Ya pasó con los derechos de exportación: no tuvimos una sola pelea y, con otros sectores, se gritaron.

Dijo que, a largo plazo, Japón ve demanda creciente en la región. Pero, hoy, ya necesitan producir 145.000 unidades, contra un potencial de 140.000 de la planta. ¿Tienen margen para ampliar capacidad, si esos volúmenes se sostienen o, incluso, crecen?

Cuando arrancamos, hacíamos 60.000 y dijimos que fabricaríamos 92.000 para ir a 140.000. Hoy, estamos en la misma situación: desafiando el límite de producción y tratando de llegar al objetivo con el sándwich y la coca, para que nos den el saltito que necesitamos. Este lugar, tranquilamente, podría ir a 200.000 unidades por año. La demanda está. Quizás, habría que clarificar un poco el futuro de América latina y ver nuestra red de abastecimiento. Un tema incierto es si Brasil quiere ir al vehículo electrificado o se mantiene en su matriz de alcohol como combustible renovable. Eso, todavía, no es tan claro.

¿Por qué Toyota hará 145.000 unidades (en 2021)?

Porque está todo dado. La demanda de pick-ups está muy fuerte en toda América latina. Lo que me preocupa es tener todo alineado para poder producir. Hoy, tengo a San Pablo en estado rojo. Púrpura, como le dicen. Cerrado. Así y todo, pudimos hacer horas extras en las últimas semanas de marzo para no parar antes de Pascua. Pero, si se estira una semana más la parada de Brasil (N.d.R.: Toyota anunció la suspensión de todas sus plantas en ese país por 10 días a contar desde el lunes pasado), acá, vamos a terminar parando.

Específicamente, ¿en qué afecta Brasil a la producción de Hilux en Zárate?

Nuestra planta de San Bernardo do Campo nos hace partes de suspensión y de transmisión. Además, hay dos o tres proveedores importantes del área de San Pablo. Nos vamos a preocupar si se extienden los lock-downs o las paradas por temas de contagio.

2. Mercosur: Argentina presentará propuesta para bajar aranceles

Según el diario oficialista Ámbito Financiero, luego del cruce entre Alberto Fernández y Luis Lacalle Pou, el Secretario de Relaciones Económicas, Jorge Neme, adelantó que Argentina presentará una propuesta concreta para bajar los aranceles externos comunes.

El periodista Andrés Lerner agregó que "en el marco del ejercicio de la Presidencia Pro Tempore, que se extenderá durante el primer semestre de este año, Argentina busca consensos. En este sentido la iniciativa que impulsará la Cancillería, incluye la baja a cero de casi 2.000 posiciones arancelarias que configuran el 20% del total del nomenclador. El proyecto apunta a consolidar la competitividad a través de focalizar bajas en insumos y no en bienes finales".

3. El campo salva las papas

El complejo agroexportador liquidó en marzo divisas por 2.773 millones de dólares, cifra récord para ese mes según estimaron desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).

De acuerdo a lo informado por BAE Negocios, el dato a tener en cuenta es ese número es el mejor de las últimas 18 campañas y representa un incremento de 53,2% en relación a febrero, en donde se generaron divisas por 1.810 millones de dólares. La entidad también informó que el acumulado del primer trimestre del año alcanzó los 6.724 millones de dólares, un 40% más en relación al mismo periodo de 2020.

Al momento de explicar este incremento, destacaron que fue gravitante el aumento sostenido de la demanda de alimentos a nivel mundial y la intención que se percibe a nivel mundial de recomponer las existencias internas de granos.

4. Radicales furiosos

El gobernador jujeño Gerardo Morales salió a expresar parte de la interna que se vive en Juntos por el Cambio, sobre todo en la Unión Cívica Radical (UCR).

En diálogo con el periodista Francisco Llorens para El Cronista Comercial, el mandatario provincial arremetió contra el expresidente Mauricio Macri:

- Horacio Rodríguez Larreta y usted han acompañado al gobierno nacional desde el inicio de la pandemia. Otros dirigentes de Juntos por el Cambio han sido más críticos. ¿Es más fácil serlo cuando no se ocupa un cargo ejecutivo?

Sí, esos son de los temas que tenemos que ordenar en la oposición. Porque a quienes nos toca gestionar tenemos una relación insustituible provincia-nación, lo mismo con los municipios. Un país se gobierna dialogando. Si no, no somos un país serio.

- En la convención radical de Gualeguaychú, en 2015, usted advertía que el PRO podía asentarse sobre el mismo electorado que el radicalismo. Después del paso por el gobierno, ¿hoy es más pareja la relación de fuerzas entre ambos partidos?

Sí. Obviamente el Pro ha tomado nuestro electorado en algunos de los distritos más importantes que teníamos, como la ciudad de Buenos Aires, también en el área metropolitana. En Gualeguaychú dije además que teníamos diferencias ideológicas. Las tenemos. El radicalismo cree en el Estado, el Pro cree menos. Acá estoy construyendo escuelas públicas, porque la única posibilidad de garantizar igualdad es el ascenso social a través de la educación.

- ¿El PRO no cree tanto en la educación púbica?

Con el PRO... tenemos algunas diferencias. Por ejemplo, en nuestra gestión con Mauricio dejamos de lado la política de viviendas sociales. Nos traían planes que eran para implementar en Vicente López o San Isidro, acá es diferente.

Una cosa es gobernar la ciudad de Buenos Aires y otra cosa la República Argentina. Ya nos pasó con (Fernando) De la Rúa y con Mauricio Macri. Se ve una buena gestión, porque además sobre la plata. Pero después cuando vas a gobernar el país hay una realidad que es totalmente diferente. Me parece que ese es un debate que tenemos que darnos adentro de la coalición. Estamos a tiempo de parar al radicalismo y que tenga un candidato a presidente. Es la aspiración que tenemos muchos radicales.

¿Qué radicales podrían postularse?

Quien le habla, Mario Negri, Alfredo Cornejo. Estamos a tiempo. Porque si no, nos va a pasar lo inexorable: en 2015 todos los caminos conducían a Macri. (Ernesto) Sanz fue a sacrificarse, a cumplir con un compromiso de caballero.

A veces parece que la política del país se circunscribe a lo que pasa en la capital. Pero tenemos tiempo y un gran desafío para encarar la posibilidad de que el radicalismo pueda tener un candidato a presidente. Ahí vamos a tener una disputa con el PRO, que también tiene lo suyo.

No nombró a Martín Lousteau. ¿Es mirado con recelo por la dirigencia tradicional del partido?

No, Martín Lousteau es un dirigente importante en la capital. Más bien lo veo para que le disputemos ahí al PRO. Pero tiene mucho futuro, también puede ser candidato a presidente. Más allá de las diferencias que tuvimos en la elección de la provincia de Buenos Aires, donde han demostrado con Gustavo Posse no ser buenos perdedores.

Pero más allá de eso, ayer hablé con Alfredo (Cornejo) y le dije que cerremos fila en el partido y unifiquemos. Ya pasaron las internas. También en Córdoba y en capital, donde ganó el Coti (Enrique Nosiglia). Vamos a trabajar todos juntos. Incluyo a Lousteau, obviamente.

- Este año se renuevan autoridades de la UCR. ¿Le gustaría ser presidente del comité nacional?

Sí, me gustaría. Pero bueno, falta tiempo. Hay que hablar con muchos amigos. Me gustaría conducir el radicalismo en la etapa crucial que va a tener que ver con la elección de 2023.

- Muchos plantean que Juntos por el Cambio debería ampliarse. ¿Hacia dónde debería hacerlo?

¡Recién ahora se dan cuenta! Eso es lo que planteábamos en Gualeguaychú.

- Ahí planeaba ampliar con (Sergio) Massa, no creo que ahora sea lo mismo.

No, bueno, era el sector del peronismo con el que se podía. Cuando fue la incorporación de (Miguel) Pichetto fui uno de los actores principales en garantizar su incorporación. Creo en un Juntos por el Cambio más abierto, con más incorporación del peronismo.

- ¿Qué dirigentes peronistas podrían sumarse?

No sé, a los peronistas les gusta estar en el gobierno, muchos son oficialistas. Pero si ven que podemos llegar al gobierno, van a empezar a aparecer. Falta todavía. Pero cuando aparezcan, hay que recibirlos bien.

- Avisó que no apoyaría a Macri nuevamente como candidato. ¿Qué rol imagina para el ex presidente?

Obvio que no lo apoyaría. Además, no lo leí al libro, pero por lo que escuché... alguna autocrítica hay que hacer. De todo lo que pasó, ¿otro tiene la culpa? Me parece que Mauricio debería tener una mirada más realista, qué errores cometió. Hay cosas que hicimos mal.

Más allá de eso, no lo apoyaría, obviamente. Yo voy a apoyar un candidato radical. Puede que me toque a mí o no, lo más importante es que haya un candidato del radicalismo. Y que ponga a la coalición en el centro, no en la derecha.

5. El 'finde' largo, un fiasco para comerciantes

Interesante el punto que marcó el diario La Capital, de Mar del Plata: Para los comerciantes, las ventas en Semana Santa “no fueron las esperadas”.

En este sentido, detalló:

El relevamiento realizado por la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) de Mar del Plata indica que el 58% de los comerciantes vendió menos de lo esperado.

Finalizado el fin de semana largo de la Semana Santa los resultados del informe comercial realizado por el Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la UCIP indican que las ventas no fueron las esperadas.

En el informe en relación al turismo y el consumo de este fin de semana el 54% de los encuestados respondió que hubo “mucha gente y poco consumo”; el 28% “mucha gente y aumento del consumo”; y el 18% restante “poca gente y sin impacto en las ventas”.

Por otro lado, respecto a las ventas específicamente el 58% indicó que vendió menos de lo esperado; el 26% lo esperado; y el 16% más de lo esperado.

Interesante para los repetidores como loros de gacetillas de prensa.




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