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Por qué alertan que el triunfo de Biden podría complicar la llegada de dólares frescos a la Argentina

 Tal como adelantó iProfesional, quien se perfila como próximo secretario del Tesoro dijo que faltan muchos años para que vuelva la confianza a Argentina


El candidato demócrata a la Casa Blanca, Joe Biden, obtuvo hoy los 270 electores necesarios y se consagró como presidente electo de Estados Unidos, en medio de unos comicios marcados por los cruces de acusaciones con el actual mandatario norteamericano, Donald Trump.

Biden, que tiene como compañera de fórmula a Kamala Harris, pudo remontar el resultado en los estados de Pensilvania y Georgia, lo que le permitió conseguir el número necesario de votos electorales para llegar a la Casa Blanca.

El triunfo demócrata no sólo terminó con las aspiraciones de reelección que tenía Donald Trump, sino que también marca un hecho histórico para los Estados Unidos: por primera vez, una mujer ocupará la Vicepresidencia.

Biden, nuevo presidente de los Estados Unidos 

Por qué se complicaría la entrada de dólares

Tal como consignó iProfesional este viernes, el mercado tomó nota de las palabras de Larry Fink, el número uno de BlackRock y quien suena como posible secretario del Tesoro de Joe Biden, que acaba de ser declarado presidente de los Estados Unidos.

Fink blanqueó lo que se dice en Washington (en el ámbito político) y en Nueva York (léase, Wall Street) sobre el Gobierno de Alberto Fernándezno hay confianza y muy probablemente nunca haya la suficiente para "seducir" capitales.

De esta manera, la administración de Fernández estaría "condenada" a deambular sus cuatro años sin financiamiento externo (sea financiero como inversión real).

"En este momento no tenemos confianza. Es más, creo que llevará mucho tiempo para que vuelva a haber inversiones privadas en la Argentina", sentenció Fink durante una conferencia virtual organizada por Santander. Los dichos del hombre que maneja el fondo de inversión más grande del planeta, con cerca de u$s8 billones en activos y que tiene sede en Nueva York, desnuda el eterno problema que tienen los gobierno kirchneristas: la falta de credibilidad. BlackRock fue uno de los fondos más "duros" en la reestructuración de la deuda con la Argentina.

A ese "pasivo" con el que arrancaba el gobierno de Alberto (algo que ellos mismos sabían) se le sumó una batería de desaciertos que hicieron algo casi imposible de generar: una huida de inversores al minuto siguiente de haber reestructurado la deuda.

El titular de BlackRock dijo que tardará mucho tiempo en que vuelva la confianza al país
El titular de BlackRock dijo que tardará mucho tiempo en que vuelva la confianza al país.

Fink habla no sólo por Wall Street sino por gran parte del mundo político en Washington donde tendrá, ahora que se confirmó el triunfo de Biden, un papel importante, termine siendo funcionario o no.

"El problema no es Fernández, es Cristina. El presidente puede mostrarse lo más sensato posible pero es clara la interna de poder dentro del oficialismo. Nadie nunca financió a Cristina y tampoco lo va a hacer ahora. Es algo que sencillamente nunca va a ocurrir", explicó a iProfesional un banquero que conoce el pensamiento de BlackRock y los demás grandes popes de Wall Street.

Fink se reunió con Macri en Casa de Gobierno cuando era presidente y prometió inversiones.
Fink se reunió con Macri en Casa de Gobierno cuando era presidente y prometió inversiones.

Negocios que no fueron

Fink, como el resto de los inversores, no se quiere volver a quemar. El titular de BlackRock apostó sus fichas al gobierno de Mauricio Macri y compró deuda. Por suerte (para él) desistió a tiempo de algunas otras inversiones en la economía real.

Fink visitó la Argentina al inicio del macrismo. Estuvo cara a cara con Macri en Casa de Gobierno y en ese momento analizó la posibilidad de concretar una inversión puntual en Argentina, ya que además administrar fondos financieros BlackRock interviene en áreas de infraestructura, principalmente en viviendas. Fink admitió que estaba evaluando instrumentos financieros para desarrollar viviendas en el país y señaló su interés en realizar inversiones a largo plazo en el petróleo y las energías renovables.

En varias visitas de Macri a Nueva York, BlackRock le devolvió gentilezas y terminó apadrinando varios encuentros con inversores. "Había una relación normal, que para la Argentina parecía extraña. Pero se entendían porque ambos son hombres de negocios y el país despertaba ilusiones de un cambio real", reseñó a este medio, un participante de esos encuentros.

Lejos ahora de esa época cuando la Argentina "seducía" a los capitales, la relación de los inversores con el Gobierno actual es completamente distinta. Pero coinciden ambos momentos en algo: el temor por el kirchnerismo. Durante el macrismo, cuando a estos fondos se les preguntaba por qué no invertían en la economía real, la respuesta era siempre la misma. "Queremos ver que no vuelva el kirchnerismo".

La última anécdota de BlackRock con la Argentina bajo el kirchnerismo desnuda la relación que hay entre ambos. Corrían los últimos años del mandato de Cristina Kirchner y la Ciudad de Buenos Aires (por ese entonces gobernada por Macri) iba a emitir un bono en dólares para hacer roll-over de un vencimiento. Como suele suceder, hay lo que se denominan roadshow (giras para promocionar la operación) en varias ciudades clave donde están los fondos más grandes.

El equipo económico de la Ciudad pasó por Nueva York y se entrevistó con un ejecutivo de BlackRock para explicar la operación y la finalidad de solicitar dinero. La charla, amena, entre el emisario de la Ciudad y el encargado del fondo neoyorquino terminó con una advertencia. "Ok, vamos a participar de la operación. Pero vamos a poner lo justo para que ustedes puedan pagar el vencimiento. No más. No queremos que entren dólares de más a la Argentina y le dé aire al Gobierno Nacional", dijo el hombre de BlackRock, ante la incomodidad del funcionario porteño.

Corría el cepo de CFK y el gobierno buscaba cómo fuera lugar el ingreso de dólares para darle aire a una crisis cambiaria. Algo que el fondo más grande del mundo no quería contribuir a solucionar.




iprofesional