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Pantallas y cuarentena: cómo reducir el daño en la vista

 Especialistas del Hospital de Clínicas explican el deterioro que provoca en la visión el estar expuesto a distintas pantallas a lo largo de todo el día. Qué es el Síndrome Visual Informático y cómo podemos reducir sus efectos.

A partir del aislamiento social preventivo y obligatorio hay un marcado aumento del tiempo que estamos expuestos a las pantallas. Celular, computadora, televisión o tablet, todas estas fuentes de luz tienen un efecto directo sobre la visión, con un deterioro progresivo como consecuencia.

De acuerdo con el doctor Pablo Chiaradia, Jefe de la División Oftalmología del Hospital de Clínicas, “el conjunto de sensaciones molestas que se presentan cuando pasamos mucho tiempo con la vista fija en una pantalla se denomina Síndrome Visual Informático. El riesgo de sufrir el síndrome es del 70% en usuarios de pantallas. No es una afección grave en el corto plazo, pero si no se toman precauciones a tiempo, es probable que impacte en la salud visual.”

“Cuando pasamos mucho tiempo mirando fijo una pantalla, el número de parpadeos por minuto baja al 50%. Parpadear es importante porque renueva la llamada “película lagrimal” que es la protección natural del ojo y la que permite que este se mantenga lubricado. En condiciones regulares, parpadear es algo mecánico que sucede cada vez que esta película protectora se evapora y debe renovarse. Cuando derivamos nuestra atención a la pantalla, el estímulo visual que recibimos retarda esa respuesta mecánica”, aclara el especialista.

La llamada “película lagrimal” es una estructura muy compleja. Esta constituida por cientos de subsistencias, su función básicamente es la de proteger el ojo externo y permite que este se mantenga lubricado mejorando la calidad visual. En condiciones regulares, parpadear es algo mecánico que sucede cada vez que esta película protectora se evapora y debe renovarse. Cuando derivamos nuestra atención a la pantalla, el estímulo visual que recibimos retarda esta respuesta refleja”, aclara el especialista.

La alteración de la frecuencia en el parpadeo se suma a otros síntomas de este Síndrome Visual Informático: ojo rojo, visión borrosa, fatiga ocular, sensación de arenilla o cuerpo extraño en el ojo, posible ceguera intermitente y cefalea.

Además, el doctor Chiaradia refiere otros problemas asociados al tiempo excesivo que pasamos frente a las pantallas: los problemas posturales y las alteraciones del sueño.

Para mitigar el posible deterioro de la visión y poder disfrutar nuestro tiempo de trabajo y de descanso en casa, el especialista brinda una serie de recomendaciones:

-Consulta periódicamente al médico oftalmólogo, no solo para descartar patologías sino también que a menudo, la simple prescripción de un anteojo o un filtro alivia los síntomas del paciente.

-Configurar el tamaño de letra, de brillo y de contraste: “Hay distintas funciones en cada dispositivo que ayudan a proteger la vista ante la retroiluminación de las pantallas”, explica Chiaradia.

-Parpadear con regularidad: “Es toda una práctica el recordar que hay que parpadear. Estamos acostumbrados a realizarlo de forma inconsciente, sin embargo, es una gran ayuda, no hay que olvidar que este mecanismo es la protección natural del cuerpo para la vista”, comenta.

-Tiempo de descanso: la Regla 20 20 20: “Cada 20 minutos de pantalla hay que descansar por lo menos 20 segundos, fijando la vista en algún objeto que esté a 20 pies, es decir a 6 metros aproximadamente. Esto permite que los músculos oculares, que actúan acomodando la visión, puedan descansar. Además reduce las posibles cefaleas al final de la jornada”, puntualiza el especialista.

-Distancia: “Hay una distancia correcta para el uso de dispositivos. Lo ideal es que estén por debajo de nuestro eje visual y a 50 centímetros de distancia de nuestros ojos como mínimo. Esto permite que al parpadear se lubrique el ojo por completo y además disminuye la superficie ocular expuesta”.

-Ambiente: “es conveniente un lugar más bien húmedo e iluminar las habitaciones en las que vamos a pasar mucho tiempo, sobre todo si trabajamos con computadoras. Preferible siempre la luz natural. Evitar reflejos en la pantalla. En caso de no ser posible, tomar descansos regulares es una buena forma de compensar”, aclara Chiaradia.

-Postura: “mientras estamos frente a una pantalla, sea de televisión o computadora, solemos estar quietos por un tiempo considerable. La postura afecta y potencia el Síndrome Visual Informático. Al efecto sobre la visión se suman las cefaleas y contracturas posturales. Es conveniente tener una buena silla, un lugar cómodo para estar. La clave es mantener la espalda siempre apoyada en el respaldo para que se genere un ángulo de 90 grados entre nuestra espalda y muslos”, profundiza el especialista.


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