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¿CUÁNTOS DÓLARES QUEDARÁN PARA LA POSPANDEMIA? Tensión cambiaria: Redrado recomienda usar el "teléfono rojo" y otros advierten por los plazos fijos

Luego del fin de semana en que el presidente Alberto Fernández deslizó la posibilidad de endurecer aún más el cepo cambiaria restringiendo la compra mensual de dólares para ahorro de US$200 a US$100 o US$0, el expresidente del Banco Central Martín Redrado propuso una serie de medidas que podría ayudar a patear tableros en la City Porteña. En tanto, otros advierten que la tasa de interés está demasiado baja en relación a la inflación interanual, por lo que sería necesario reajustarla mes a mes para evitar desarmes. En medio de la tensión cambiaria surge una pregunta concreta: ¿cuántos dólares quedarán para la pospandemia que ya comenzó?


Este martes 18 de agosto reabre el mercado local luego de un desplome cercano al 7% que sufrieron ayer las acciones argentina que cotizan en New York el mismo día en que el Gobierno argentino presentó la nueva oferta de reestructuración de deuda ante la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés) y que fue nuevamente apoyada por los 3 grupos de fondos de inversión.
La tensión cambiaria que se vive en la City Porteña recalienta por estas horas las expectativas de devaluación e inflación con un dólar informal o Blue que no rompe de manera consistente el piso de $130.
Esto fue empeorado luego de las declaraciones del presidente Alberto Fernández sobre la posibilidad de endurecer aún más el cepo, que luego no ocurrió por recomendación de su ministro de Economía Martín Guzmán, quienes dejaron aún más preocupaciones frente a la percepción de que no hay un plan macroeconómico integral para reencauzar los desequilibrios generados por la pandemia.
El economista y expresidente del Banco Central Martín Redrado advirtió que "hasta aquí, la autoridad monetaria tuvo un enfoque de restricción de demanda para contener el nivel de reservas netas, elemento clave para hacer frente a este momento de turbulencias. Sin embargo, continúan goteando día tras día para ubicarse hoy en US$7.600 millones (US$43.124 millones de reservas brutas, menos el swap con el Banco Central de China, encajes por depósitos en dólares, préstamo del Banco de Basilea y pases con Sedesa y entidades financieras). Es decir, apenas superior a dos meses de importaciones".
En este sentido, en una columna publicada por Ámbito Financiero, reocomendó:
"Los habituales problemas de coordinación de la política fiscal, monetaria y financiera entre el Ministerio de Economía y el Banco Central dieron un primer empujón a esta situación. En efecto, la reducción de encajes para impulsar la colocación de créditos para el pago de salarios, al comienzo de la cuarentena, llevó la tasa de interés para plazos fijos mayoristas al 16%, y sin haber generado alternativas de títulos en pesos fue el lubricante para la ampliación de la brecha cambiaria. Si bien es cierto que esto se corrigió lentamente en los meses siguientes, el daño inicial nunca se pudo revertir.
Se verifica que a pesar de las restricciones el Banco Central no pudo aprovechar la época de cosecha gruesa para acumular reservas, cuando la liquidación del agro totalizó unos US$600 millones. En efecto, desde abril a la fecha, la autoridad monetaria no solo no pudo acumular sino que terminó vendiendo US$1.629 millones. Así, las reservas netas se sostienen por debajo de los US$8.000 millones, aun teniendo en consideración una revaluación de US$1.000 millones de sus tenencias en oro.
En primer lugar se debe apalancar la relación presidencial con la República Popular China para convertir a dólares la mitad del swap con su entidad monetaria, para “mostrar” capacidad de maniobra en esta coyuntura. Gracias a la diplomacia presidencial ejercida en 2008-2009 se pudo acceder a la primera operación de este tipo por US$10.600 millones. Esta fue una de las herramientas que le permitió al Banco Central superar con éxito la tensión cambiaria de ese año. Hoy debe volver a utilizarse ese “teléfono rojo” entre los presidentes de ambos países, tal como ocurrió en aquella oportunidad.
Pero esto solo no alcanza. En segundo lugar, es preciso utilizar la cartera de títulos en dólares que posee la autoridad monetaria y ANSES para arbitrar la brecha cambiaria, a través de las operaciones MEP y CCL. Así, a través de una intensa operatoria diaria de venta de bonos se podrá disminuir el diferencial entre ambos mercados.
Tercero, “acordar” con las empresas comercializadoras de granos a adelantar pre-financiación de exportaciones sobre la cosecha 2021.
Finalmente, ampliar y profundizar la oferta de títulos en pesos, con nuevos plazos e índices que lleven implícito cobertura de riesgos. Todo esto debe realizarse en forma simultánea y sincrónica. Si bien es cierto que estos instrumentos son solo coyunturales, la clave es complementarlo con un programa de estabilización que genere un sendero de nominalidad decreciente para todas las variables macroeconómicas. Este es el primer paso para restablecer la confianza necesaria en la política económica".
En tanto, el stock de plazos fijos ya superó los $2 billones pero ahora "el problema de los bancos es que no encuentran buenas alternativas de colocación de esos plazos fijos que captan. No hay mucha demanda de créditos", explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
Tampoco cree que vaya a haber demanda por el lado de las personas hasta que no se despeje la incertidumbre sobre el empleo. "Para los bancos ahora no tiene sentido captar más depósitos si no tienen a quién dárselos. Por el momento les están sobrando fondos y no tienen incentivos para pagar más tasa. De ahí la reticencia", advirtió desde El Cronista.
La situación se está volviendo incontenible y el BCRA podría verse obligado a subir la tasa de interés de plazos fijos mes a mes pero eso encarecería el crédito que necesitan los empresarios pyme para la producción.



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