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BCRA VS. CASA ROSADA Feroz interna por desdoblamiento cambiario, arsenal anti-brecha directo al CCL y apretón al Tesoro

Una vez finalizado el canje con bonistas bajo ley local y extranjera, se espera que el Banco Central comience a reordenar la macroeconomía de manera tal que la salida de la pandemia encuentre a la Argentina mejor parada que hasta el momento. ¿Lo logrará? Lo cierto es que llegó el FMI y se pudrió todo.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) intenta despejar el camino de rumores como la hiperinflación y fuertes devaluaciones. Economistas y analistas financieros entienden que eso podría ocurrir si no se encara el ordenamiento de las variables macroeconómicas. 
El vicepresidente segundo de la autoridad monetaria, Jorge Carrera, informó que "en agosto las trasferencias del BCRA al Tesoro se redujeron a sólo 40.000 millones. Muy por debajo de las estimaciones de la mayoría de analistas".
Luego del 'palito' contra el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), Carrera insistió en que se está consolidando una tendencia en la que "se combina una persistente reducción en el déficit -en gráfico sólo datos hasta julio- y una buena performance de las colocaciones en pesos".

En cuanto a la brecha cambiaria y la caída del tipo de cambio Contado con Liquidación, que había empezado la semana del 24 de agosto en torno a los $135 y terminado $125, Ámbito Financiero informó: Lo que queda por ver es si el Gobierno tendrá herramientas para bajar de manera sostenible la brecha o si, en definitiva, cuando se pase el furor del canje, el contado con liqui seguirá su escalada. Una de las cartas que pareciera guardarse bajo la manga el Banco Central es haber ingresado al canje, como un inversor más, y haber solicitado títulos soberanos en dólares.Brecha cambiaria
“Ahora el Gobierno tiene una tremenda ametralladora para controlar el CCL y el MEP”, afirmó en su análisis online Martín Eduardo Genero, de Clave Bursátil. Y explicó al diario especializado: “Si el Gobierno quería intervenir o tocar el precio del CCL lo que necesitaba era manipular el Bonar 2024, que era el bono más utilizado para estas operaciones. Pero no tenía poder de fuego para hacerlo, porque el Banco Central y Anses tenían bonos desconocidos por el mercado y letras intransferibles que no sirven para hacer CCL, porque no tienen liquidez”.
A partir del canje de bonos viejos por otros nuevos, el Gobierno cambió “la baraja”, según la explicación de Genero. “La baraja nueva favorece la participación del Estado en estos mercados, ya que el Central y la Anses van a tener el bono que madura en el año 2030 y se espera que este sea el título con más operaciones y más liquidez. Y se sacaron de encima bonos basura que no servían para esto. El Gobierno cambió muchos cuatro de copa por anchos de espada”.
Fuerte interna Casa Rosada vs. BCRA
Dicho medio reveló: "Fue la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, quien admitió la última semana que tener múltiples cotizaciones y marcadas diferencias complican la gestión. Pero a diferencia del titular del BCRA Miguel Pesce, quien evangeliza sobre la futura llegada de la pax cambiaria una vez cerrado el canje de deuda, Todesca se adelantó y aseguró que “se tiene que discutir” el desdoblamiento cambiario. Etiquetas como “incomodidad”, “problemas estructurales”, “brecha”, han logrado colarse en el abordaje oficial del dólar.
Si bien la funcionaria no da detalles, bastó la señal. Queda claro que el desdoblamiento consistiría en tener una cotización para transacciones comerciales y de comercio exterior, y otra, más alta, para operaciones financieras o de ahorro. Ahora bien, la procesión va por dentro. Hay un sector del Gobierno que esmerila pacientemente la figura del titular del BCRA en la idea de que el jefe del Central intenta mantener un dólar alto, es decir, evitar un retraso, pero se preguntan si no se está sobregirando en ese movimiento. Argumentan que si se anualizan los números, hoy la devaluación del dólar está 10 puntos por arriba de la inflación. También que esa devaluación le gana a la tasa de interés. Es decir, el ganador siempre es el dólar. Ese imperativo de “ganarle” a la inflación y a la tasa podría, en algún momento, advierten los cultores del fuego amigo, invertir las cosas y generar un shock de precios que es lo último que necesita la economía. En rigor, sostienen, podría estar pasando. Piensan que Pesce se está “enamorando” de Kristalina Georgieva, y que se le va la mano acelerando la devaluación del peso para “alcanzar” al dólar liqui y al blue, y que la brecha se alimenta más de errores propios que de las olas que hacen los ahorristas.
El subtexto de lo que pasa en el mercado cambiario es que, en función de lo que promueve el BCRA, convendría más sentarse encima de la soja que venderla, lo mismo que a los importadores les conviene más adelantar importaciones que tomar crédito y financiar las importaciones a un plazo".
En tanto, el BCRA critica que es el IFE y otras inyecciones monetarias para paliar la crisis las que están generando corridas de la clase media, además de la excesiva demora de Guzmán por cerrar con los bonistas, según el mismo diario:
"En la estrategia de Guzmán también está en la mira la transferencia de dólares hacia los beneficiarios del IFE, el único camino al dólar ahorro de 200 mensuales que el ministro estaría dispuesto a controlar. El resto del Gobierno no está de acuerdo con esta visión. Consideran políticamente difícil de explicar por qué los sectores de la economía argentina de mayores recursos pueden comparar dólares y, en consecuencia, fortalecer su capacidad de ahorro mientras que los menos beneficiados y más castigados por la crisis no podrían acceder a los US$200 mensuales. O algo menos de 100 en el caso de los beneficiados por el IFE. Desde Economía hablan sobre una gran diferencia técnica entre unos y otros. Mientras, la clase media y alta accede a las divisas por su capacidad de ahorro, los beneficiarios del IFE y otros planes sociales lo hacen hoy a través de la emisión monetaria, con lo que, en consecuencia, sería el Estado a través de la confección de pesos el que estaría subsidiando la compra de dólares.
El razonamiento es impecable. Sin embargo, por ahora y por un tiempo más, la visión del ala política es la que se impondrá. Se argumenta que el IFE, hacia el tercer trimestre, se irá diluyendo en otro tipo de planes; y que ese será el momento para aplicar restricciones o limitaciones.
Guzmán, en coincidencia con el gabinete económico que asesora a Alberto Fernández, está convencido hoy de que las consecuencias de establecer prohibiciones y restricciones generales al dólar PAIS traerían más problemas que soluciones al mercado cambiario. Fundamentalmente hablan de la brecha entre el dólar oficial y el blue y las dos versiones del Bolsa (CCL y MEP), asegurando que la distancia deberá estabilizarse en las próximas semana en una banda de entre 50% y 70%, para ir perforando hacia fin de año el nivel del 50% y acercarse a un 20% o 30% hacia comienzos de 2021. Para Guzmán y el gabinete económico, ese es el nivel que debería tener la brecha cambiaria para que no produzca presiones inflacionarias extras, en momentos en que el país debería comenzar a crecer; y, en consecuencia, ir liberando las fuertes restricciones impuestas por la pandemia a través de la cuarentena; las que lógicamente frenan el alza de los precios vía congelamiento de tarifas y servicios y programas de controles de precios.
El ministro convenció al Presidente de que no es el momento de nuevas restricciones al acceso al dólar ahorro. Su argumento fue simple y directo: la demanda de dólares igual se canalizaría por otros mercados, especialmente el blue; llevando la brecha otra vez por encima del 80%, y complicando, en consecuencia, su estrategia sobre la estabilización de la divisa. Sobre el mercado del blue, el Gobierno tiene otra interpretación de su comportamiento demandante de los últimos meses. Para muchos integrantes del gabinete económico, la pandemia es culpable de la falta de divisas en este mercado, y, por tanto, culpable de los aumentos hacia montos algo inexplicables. La falta de oferta estaría relacionada con un factor imposible de manejar por el Gobierno: el covid-19 ametralló al turismo externo, principal fuente de abastecimiento del mercado ilegal de divisas en el país. Y hasta que este manantial vuelva a fluir, el blue será un mercado complicado de abastecer".



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