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Macron, al rescate de las empresas: baja impuestos en 20.000 millones

El nuevo Gobierno de Francia, bajo la batuta del presidente Emmanuel Macron, bajará los impuestos sobre la producción de las empresas en 20.000 millones de euros para fomentar la reindustrilización, la recuperación de la crisis vírica, y evitar fugas del tejido productivo a otros territorios. El ministro de Finanzas galo, Bruno Le Maire, explicó ayer que el plan de estímulo frente a la crisis vírica, cifrado por El Elíseo en un total de 100.000 millones de euros, se repartirá en dos años, del mismo modo que la reducción de los impuestos de producción se hará en dos fases, 10.000 millones en 2021 y 10.000 millones en 2022. El Gobierno galo está especialmente interesado en evitar deslocalizaciones y en abaratar los costes de fabricar en territorio galo frente a los que puede afrontar un empresario fuera del país.
Para bajar la tributación de las empresas, el Gobierno francés baraja varias figuras, entre ellas el CVAE, la cotización sobre el valor añadido de las empresas, un impuesto que recaudan las Administraciones regionales galas y que supone un tercio de sus ingresos. Ello sin haber encontrado la oposición de los mandatarios regionales, que buscaban una discrecionalidad sobre los tipos impositivos del tributo para reubicar población en sus territorios tras la crisis social, sanitaria y económica provocada por la pandemia del coronavirus Covid-19.
Le Maire recalcó en entrevista radiofónica que el Ejecutivo galo apuesta por conservar su industria y relocalizarla en aquellos casos que sea preciso. “Hemos dejado a nuestras factorías marcharse, nuestras competencias, sectores al completo, heoms debilitado ramas productivas desde hace 20 o 30 años porque no hemos sabido tomar ciertas decisiones valientes para mejorar nuestra competitividad e innovación”, zanjó el titular de Finanzas.
Por eso ahora el Gobierno francés busca relocalizar su industria para ganar autonomía en los sectores sanitario, del automóvil e I+D.
Lamentó además el ministro la desventaja tributaria que puede suponer a sus empresas competir con otros países de tributación inferior.
Apoyo al empleo El plan de El Elíseo incluye incentivos a la contratación juvenil y también a la de baja cualificación, a través de unas exenciones aún por determinar que faciliten la contratación de los colectivos más desfavorecidos en el mercado laboral. Todo ello en el marco de las estrategias europas de digitalización y transición verde, con especial énfasis en la reindustrialización para lo cual arbitrará nuevas medidas en las próximas semanas.
De entrada, lo que rechaza el nuevo Ejecutivo de Jean Castex, conocido como Monsieur Déconfinement (Señor Desconfinamiento), por haber sido el gestor de la desescalada en el país vecino, tras la renuncia del anterior Gobierno de Edouard Philippe, son las subidas de impuestos, en un momento de debilidad económica como el actual, y en línea con el consenso europeo, que aparca cualquier subida de exacciones para 2022, cuando la recuperación sea plausible.
París busca reactivar el consumo y la actividad, consciente del azote de la pandemia. De hecho, ha dejado que engrose el déficit para atender la liquidez de las empresas, y situaciones laborales anómalas pro
vocadas por la pandemia, que se han cubierto con el mecanismo francés equivalente a los Ertes españoles para salvaguardar el empleo y, por ende el tejido productivo.
Mascarilla obligatoria Por su parte, Castex, anunció ayer en el Senado que a partir de “la próxima semana” se impondrá el uso obligatorio de la mascarilla en “lugares públicos cerrados” para evitar nuevos contagios de coronavirus.
“El decreto entrará en vigor la próxima semana”, afirmó el nuevo premier galo, en referencia al decreto que impone el uso de la mascarilla, cuya entrada en vigor estaba prevista inicialmente para el 1 de agosto, como anunció previamente con motivo del Día Nacional galo, el 14 de julio, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que el uso de la mascarilla en lugares públicos cerrados sería obligatorio “en las próximas semanas” y luego precisó que la medida entraría en vigor el 1 de agosto, fecha ahora descartada por Castex para adelantar su aplicación.
El primer ministro avanzó ayer, además, en la Cámara Alta gala que Francia sufrirá una recesión histórica, del 11 por ciento, “la más grave desde que se crearon las cuentas nacionales”.
En este contexto, las autoridades del departamento de Mayenne han anunciado este jueves la puesta en marcha de una campaña de “vigilancia reforzada” para evitar la expansión de la pandemia del nuevo coronavirus, incluyendo el uso obligatorio de la mascarilla en seis municipios de la región.
El nuevo Gobierno galo prevé una recesión histórica , con una caída del PIB del 11%

Fuente: El Economista, España