https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

Carmen Reinhart: “Tengo el temor que esta pandemia va a llevar a muchos países a hacer default”




La economista cubana Carmen Reinhart, profesora de la Universidad de Harvard, fue nombrada Economista Jefe del Banco Mundial. El 10 de mayo fue entrevistada por Marcelo Longobardi en CNN En Español, en su programa En Diálogo con Longobardi. Aquí sus principales declaraciones sobre la economía y la pandemia, el default y la globalización.





Los textuales más importantes:

Sobre la economía mundial desde que comenzó la pandemia:
“Lo más singular es lo abrupto que ha sido la contracción. Para dar ejemplos: el desempleo en EEUU, la cantidad de personas sin empleo, en seis semanas saltó a un nivel que habría tomado 60 semanas para llegar a ese nivel durante la gran recesión después de la crisis 2008/2009. Para los países emergentes, si uno ve el IIF tiene los flujos de capital a nivel semanal y en cinco semanas se da una contracción, lo que Guillermo Calvo ha llamado un sudden stop, un parón, que toma casi un año en ocurrir durante la crisis de 2008/2009. Es lo abrupto. No solamente que es sincronizado, que ya de por sí es bastante especial lo sincronizado que ha sido la caída en la actividad global, pero también lo abrupto. Si uno ve la cantidad en las compañías crediticias reduciendo las calificaciones tanto corporativas como a nivel soberano, la cantidad de reducciones a nivel soberano por ejemplo, los países que han recibido downgrades en el mes de abril es un récord. Es muy difícil encontrar otro ejemplo parecido a esto en la historia. Lo que más se asemeja son los años 30, pero aun así esto es más abrupto todavía.”

Cómo las pandemias afectaron las economías y la diferencia con la actual:
“Las pandemias tienen una larga historia. Hay que recordar que la pandemia de lo que llamaron la influenza española en los años 1918 a 1920, esa crisis de salud tuvo las estimaciones más bien conservadoras eran que hubo muertes globales de 50 millones. Las más recientes apuntan a niveles mucho más altos, casi el doble en términos de muertes a nivel global. ¿Por qué? Porque estuvo circulando más de dos años. Ahora uno ve a la economía americana en 1918, y quiero decir el 18 porque fue cuando tuvo la mayor cantidad de muertes en Estados Unidos: 675 mil muertes en una población mucho más pequeña de lo que es hoy en día, y en Estados Unidos en 1918 el PIB real creció 9%. Ahora, ¿cómo se puede comparar eso? No hay comparación, ese es el punto que yo hago, porque estamos en una etapa nebulosa: no se puede comparar porque Estados Unidos también estaba en la Primera Guerra Mundial. Entonces lo que había era todo un objetivo de la producción para abastecer las necesidades de la Primera Guerra Mundial. Toda la política que hay hoy día de las cuarentenas, el tratar de evitar el contagio a través de precauciones que han llevado al cierre de una gran parte de la actividad económica, eso es nuevo. Las pandemias no son nuevas, las guerras no son nuevas, las crisis no son nuevas. Pero la reacción pública de tratar de evitar en la etapa inicial el contagio es una reacción nueva y ha llevado a un parón tan drástico, tan rápido, que de verdad no hay comparación histórica que se parezca.


Qué puede esperarse después:
“Como puede lucir la economía global después de esto va a depender también de la gran incertidumbre, cuánto va a durar esto. Si de verdad no hay una segunda ola y empieza a normalizarse la situación a fines del verano, ese panorama va a ser uno donde todavía la caída en este año va a ser grave, va a tener efectos duraderos, no va a ser una recuperación fácil, pero no creo que cause el daño tan profundo a la economía global como sí estamos viendo un panorama donde no hay vacuna, no hay tratamiento y hay otra ola que vuelve a surgir. Porque la pandemia de 1918 que duró hasta 1920 tuvo tres olas de la cual la segunda fue la peor de todas. Entonces depende de esa gran incertidumbre el punto de la globalización.”

Acerca de cómo seguirá la globalización y el impacto en el mercado financiero global:
“La pandemia es la última puntilla al ataúd de la globalización. Ha llevado mucho otra vez al tema de ser suficientes, se ha empezado a ver mucho proteccionismo sobre todo en la dimensión de alimentos, la dimensión de necesidades médicas. Yo también tengo el gran temor de que esta pandemia, de vuelta mientras más duradera sea, mientras más tome tiempo salir de ella, va a llevar a muchos países a hacer default. Es decir que el impacto en el mercado financiero global, la mayor integración global por el lado de finanzas, yo creo que va a sufrir un golpe grande.”


Por qué depende de China que muchos países caigan o no en default:
“La Argentina no es, aparte del swap line de Banco Central a Banco Central, uno de los países que está más adeudado con China ni nada parecido. Dentro de América latina, que han sido más endeudados con China son Venezuela, Ecuador, luego países pequeños en el Caribe que han recibido muchos préstamos de China, está Cuba obviamente que es un tema distinto, y también en mucho menor grado está Bolivia también en esa lista. Es un punto muy importante, porque yo en tiempos recientes he estado haciendo bastante hincapié de la necesidad de un momento como este que los países en desarrollo y emergentes tienen recursos vitales e ilimitados pero hay tanta necesidad de ir a un debt forgiveness (N.d.E: perdón de deuda), un temporarily debt standstill donde se suspenden los pagos por un período temporario para que estos países puedan dedicarse a los gastos que son de necesidad, dado la emergencia de esta pandemia. La China complica esto. Porque en este momento, unas semanas atrás el G20 acordó suspender que los países más pobres, la lista de los países IDA que son los más pobres, no tienen que repagar sus deudas bilaterales u oficiales por un periodo de seis meses. Ahora: China no es parte del Club de París. Los préstamos de China no son préstamos del sector privado, son préstamos del gobierno de China. Entonces: típicamente los préstamos oficiales caen bajo la sombrilla del Paris Club y se sabe cuáles son las cantidades de endeudamiento y hay más transparencia. Uno de los trabajos nuestros fue construir una base de datos para ver cuánto se le debía a China. China es el mayor acreedor que el resto de los acreedores oficiales combinados, más que el Banco Mundial y que el Fondo Monetario. Son cantidades enormes. Es decir que si China no participa en esta iniciativa de dar un espacio de debt forgiveness estos países como Angola, como Pakistán, hay una larga lista, Ecuador. Eso es lo que me preocupa. Venezuela, que ha sido un país 100 por ciento o más en el PIB, que eso no se ve en momentos de paz, solamente uno ve esos colapsos durante una guerra. Durante ese colapso, cuando el pueblo venezolano ha estado sufriendo todo tipo de escasez al nivel básico, donde los niveles de pobreza se han ido por el cielo, Venezuela le estaba repagando la deuda a China: la repagaba con barriles de petróleo. Es por eso que yo quiero decir que el monitorear, el saber si China de verdad está participando en la iniciativa de este moratorio de repago. Si China no participa lo que los otros países están haciendo es dándole recursos a estos países pobres para que le repaguen la deuda a China. Y eso es muy problemático.”


Sobre cómo esta crisis puede transformarse en una financiera que afecte a los bancos:
“Yo creo que ya estamos ahí. No creo que es que va a pasar: ya estamos ahí. Yo apunté a las firmas crediticias como Standard & Poors, Moody’s, Fitch. Ahí, cuando uno ve la rebaja que le están dando a la calificación de crédito, no estoy hablando solamente de los países soberanos: estoy hablando de corporaciones, estoy hablando de bancos, las financieras, seguros; no se hable de aerolíneas y otras firmas que están en el sector turismo y hospitalidad. Muchos de los negocios que están siendo impactados por todo esto van a quebrar. En Estados Unidos es una cosa histórica. El Federal Reserve, tradicionalmente, ha limitado sus actividades en tiempos tranquilos a comprar bonos del gobierno y punto. En la crisis de 2008 se extendió a los mortgage backed securities, pero ahora el universo de lo que el FED está apoyando en las nuevas facilities que ha comenzado a emplear está comprando deuda corporativa de calidad bastante baja, está comprando deuda de municipalidades y estados que también tienen calificaciones bastante bajas. Es decir que eso es un reconocimiento de que todos esos sectores están ya sumamente frágiles. Y yo no creo que aun con el apoyo del FED se pueda evitar una gran cantidad de firmas que sencillamente no van a poder sobrevivir. Estamos viendo las grandes retailers, en Estados Unidos, a la quiebra. Yo creo que el punto de pasarse de lo que comenzó en una pandemia, en una crisis financiera, ese punto ya lo pasamos.”

Acerca de las enseñanzas que puede dejar la pandemia, como se aprendió después de la crisis de 2008 en Estados Unidos:
“Hay cosas que se han aprendido y cosas que no. Déjame enfatizar primero en lo que se ha aprendido porque la lista es más corta. Creo que se aprendió de las lecciones de los años 30 que la política, tanto monetaria como fiscal, tiene que ir contra el ciclo, tiene que tratar de estimular y en forma agresiva para contrarrestar todo el daño que está haciendo la pandemia y la respuesta para proteger la salud a la pandemia. Creo que se han aprendido lecciones de lo que no se debe hacer en la parte macroeconómica. Pero desafortunadamente por cada lección que se aprende hay muchas que se olvidan. Una de ellas tiene que ver mucho con el tema de globalización. Los años 30, la tendencia siempre ha sido históricamente a volverse más proteccionista en los malos tiempos. Y es lo que estamos haciendo otra vez. Esa parte de la lección no se ha internalizado, de que si a ti te va mal, eso no me va a hacer bien a mí, me puede dañar mucho. Y es por eso que a mi me parece que hay muchas lecciones que no se han aprendido. Otra lección que no se acaba de internalizar: Ken Rogoff y yo en 2008 y 2009 hicimos hincapié desde el primer momento −comenzamos en 2007, después de la cuestión con Bear Stearns− de que las recesiones asociadas a crisis financieras profundas no son recesiones normales: duran más, toma mucho más tiempo recuperar el ingreso perdido, están asociadas con muchas caídas muy profundas en los mercados inmobiliarios, en las bolsas. Es decir una contracción no solamente más larga sino más amplia en términos de los sectores afectados. Y en 2009 me parece que nos empezaron a tomar un poco más en serio. Pero había este sentido de si nosotros hacemos lo suficiente la recesión de va a pasar más rápido. Y seguían haciendo comparaciones con otras recesiones de la posguerra que no parecían nada a una recesión de una crisis financiera. Ahora creo que estamos en algo parecido. Yo no creo que, honestamente, ni los gobiernos ni el Fondo Monetario han tomado en serio la gravedad para la economía mundial de lo que está pasando. Pero en los mercados todavía se están esperando que va a haber una recuperación, que los hogares que han perdido empleos van a seguir pagando sus deudas de tarjetas de crédito, y sus deudas como si estuvieran en la misma situación antes de perder el empleo, antes del Covid.”







CNN