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Inversiones que pagan hoy, inversiones que pagan mañana



La mayoría de los planes de ahorro se basan en varios años de esperanza y confianza, cuando la clave está en armar un plan financiero que te permita obtener rendimientos desde ya. Hoy revisaremos las claves para llevar adelante un cambio de mentalidad y transitar el camino de la libertad financiera.


Querido lector,

Los dos conceptos clave en los que me enfoqué en mi libro Padre Rico, Padre Pobre, fueron “activos” y “pasivos”. Pero debo admitir que, más adelante, descubrí que los dos términos más importantes a la hora de invertir son “flujo de ingresos” y “ganancias de capital”.

Cuando una persona dice, “compré esta acción (o propiedad) porque creo que el precio irá al alza”, es muy probable que esa persona esté invirtiendo para generar ganancias de capital. Mi padre rico solía decir: “las ganancias de capital son el sueño de los que les gusta apostar. Pero un inversor de verdad invierte primero para generar flujo de ingresos”.

Una buena pregunta es: ¿por qué tantas personas invierten únicamente para generar ganancias de capital, en lugar de combinarlas con un flujo de ingresos, como recomendaba mi padre rico? Una vez más, la respuesta yace en los peligros de atreverse a decir “no lo puedo costear”, “no puedo hacerlo” o “es demasiado arriesgado”. Estas palabras te vuelven vulnerable a los depredadores financieros.

Una de las premisas de las estafas financieras es la promesa de un “futuro mejor”. Me refiero a frases como, “en tres años, el precio de esta propiedad se duplicará”, o “la Bolsa escala un 6% en promedio cada año”.

Mi padre rico solía decir:
“Las personas que no pueden encontrar una inversión hoy apuestan por la promesa del mañana. Los inversores que caen en estas jugadas apelan más a la esperanza que a la razón y la inteligencia. Tienen sueños, así que compran mentiras”.

Haz crecer tu inteligencia financiera
Mi padre pobre y altamente educado pensaba que un trabajo con un salario alto era importante, y que comprar la casa de sus sueños era importante. También creía en pagar las cuentas primero y vivir por debajo de sus posibilidades.

Mi padre rico, sin embargo, me enseñó a centrarme en los ingresos pasivos y a dedicar mi tiempo a adquirir activos que brinden ingresos residuales pasivos o en el largo plazo. No creía en la idea de vivir por debajo de sus posibilidades. A menudo, nos decía a su hijo y a mí: “en lugar de vivir por debajo de tus posibilidades financieras, expándelas”.

Para ello, recomendó enfocarnos en construir una columna de activos y expandir nuestros ingresos pasivos a través de ganancias de capital, dividendos, ingresos residuales de negocios, ingresos por alquileres de bienes inmuebles y royalties.

De esta forma, la inteligencia financiera comienza con saber para qué estás invirtiendo. Como dije anteriormente, en el mundo del dinero, hay dos objetivos principales en la mente de los inversores: ganancias de capital y flujo de ingresos.
• Ganancias de capital: otra razón por la que mucha gente piensa que invertir es arriesgado, es que invierten únicamente para generar ganancias de capital. En la mayoría de los casos, eso equivale a apostar o especular. Cuando una persona dice, “estoy comprando estas acciones, fondos mutuos o bienes inmuebles”, está invirtiendo para obtener ganancias de capital –es decir, beneficiarse de un alza en el precio del activo. O comprar un edificio residencial a USD 17 millones con la esperanza de poder venderlo a USD 25 millones sería una inversión basada en ganancias de capital. Como muchos de mis lectores ya saben, invertir para capturar este tipo de ganancias implica pagar impuestos importantes en algunos países.

• Flujo de ingresos: invertir en función de un flujo de ingresos, o cash flow, es mucho menos arriesgado. El objetivo de este tipo de movidas es generar ingresos. Si depositas tus ahorros en el banco y recibes un 5% en intereses, estás invirtiendo en función del cash flow. Si bien el interés es un factor de bajo riesgo, simplemente dejar tu capital en una cuenta de ahorros produce rendimientos muy bajos. Además, tu dinero podría verse afectado por impuestos altos, así como la devaluación de tu moneda local (y no olvidemos que el dólar está perdiendo valor día a día). En una oportunidad, compré un edificio de apartamentos de 300 unidades. Estaba invirtiendo en función de generar un flujo de ingresos. La diferencia, es que estaba haciéndolo usando el capital de mi banco, todo con el fin de obtener retornos más altos y pagar menos impuestos. Esa es la mejor forma de emplear el apalancamiento.
El inversor promedio no conoce la diferencia entre invertir en función del cash flow e invertir para generar ganancias de capital. La mayoría entra a los mercados para generar esta última, esperando y rezando que la cotización de sus acciones o de su vivienda vaya al alza.

Pero ten en cuenta esto: siempre y cuando haya más capital entrando a tu cuenta que saliendo, tienes una buena inversión entre manos.

Una de las razones por las que pude retirarme a los 47 años (y mi esposa, Kim, a los 37) fue porque simplemente teníamos un flujo de ingresos lo suficientemente alto (principalmente gracias nuestras inversiones en real estate). No era mucho –alrededor de USD 10.000 al mes– pero solo teníamos gastos mensuales de alrededor de USD 3.000. Eso nos dejó con USD 7.000 mensuales para hacer lo que quisiéramos. Las ganancias de capital, por otro lado, son como cuando compras una acción por un dólar, ésta sube a USD 10 y generas ganancias de USD 9 por acción. O cuando compras una casa a USD 100.000, ésta se aprecia a USD 150.000 y la vendes, ganando USD 50.000.

Hay quienes no alcanzan la libertad financiera porque se enfocan únicamente en las ganancias de capital, desestimando la importancia del cash flow. Más que invertir, ir tras ganancias de capital es como apostar en un casino. ¿Quieres pruebas? No hace falta ir lejos: entre 2000 y 2003, millones de inversores perdieron billones de dólares en la Bolsa.

La mayoría de los planes de retiro se basan en varios años de esperanza y confianza. Para mí, eso tiene muy poco sentido. Y sin embargo, parece tener mucho sentido para los millones de inversores que esperan ansiosos a que, una vez que llegue el momento, tengan su dinero disponible.


Evita perder dinero
¿Cómo es posible engañar a millones de personas con la idea de que perder dinero todos los meses, durante años, sin una garantía de devolución o un seguro contra pérdidas catastróficas, puede considerarse una inversión inteligente?

Para eso, hace falta llevar a cabo uno de los actos de persuasión más grandes en la historia, algo que solo podría ocurrir con una población financieramente ignorante.

Y siendo sinceros, esto es más que mera persuasión.

La industria bursátil trabaja arduamente para modificar el sistema educativo, enseñándoles a los jóvenes cómo ser futuros clientes y mostrándoles cómo apostar por ganancias de capital, en lugar de enseñarles a ser inversores globales astutos que piensen en función de un flujo de ingresos.

En mi opinión, una de las principales razones por las cuales las personas invierten pensando en el futuro en lugar del presente, es porque creen que no pueden pagar por aquellas inversiones que dan resultados hoy, o que directamente es imposible encontrar este tipo de jugadas.

Cuando alguien no puede encontrar una inversión que dé resultados en el presente, a menudo se convierten en “creyentes del mañana”. Se vuelven apostadores que buscan solo ganancias de capital. Es por eso que tanta gente pierde dinero. Están dispuestos a perder su capital, aunque sea solo un poco cada mes, con la esperanza y la promesa de que mañana llegará el éxito y la comodidad.

Estas personas, que no conocen la diferencia entre el cash flow y las ganancias de capital son las que caen presas de los depredadores financieros.

Actúa con inteligencia,

Robert Kiyosaki

Para El Inversor Diario