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El BCE deja sin cambios los tipos: las miradas puestas en Lagarde

El Banco Central Europeo (BCE) ha dejado sin cambios la política monetaria en su reunión de hoy. La tasa de interés se sitúa en el 0%, mientras que la facilidad de depósito se establece en el -0,5%, aunque con tipos escalonados. Los mercados estarán muy atentos a la rueda de prensa de su presidenta, Christine Lagarde, que podría dar pistas sobre la revisión estratégica que hará el organismo de su labor y que ha comenzado este enero y durará hasta final de año.
Desde HSBC insisten que esta segunda reunión no debería ser demasiado diferente respecto a la primera puesto que no ha habido cambios en el frente económico desde diciembre salvo el aumento del precio del petróleo como consecuencia del incremento de la tensión entre Estados Unidos e Irán. La principal consecuencia es que acercaría la la inflación a la meta del BCE para fin de año, pero el BCE ha dejado claro que estos repuntes, debido a tensiones geopolíticas puntuales, no afectaría la política monetaria del organismo.
Por otro lado, los inversores están esperando que Lagarde concrete algo más su intención de hacer una revisión estratégica del marco de política monetaria. "La revisión podría lanzarse oficialmente este mes, con vistas a su finalización a finales de año. Sin embargo, no esperamos cambios importantes, posiblemente algunos ajustes a la meta de inflación (o la medida de inflación) y formas de abordar el cambio climático. 
Aunque no se prevé una variación del nivel actual de tipos en la zona euro, el debate sobre la nueva estrategia de política monetaria del BCE podría adquirir relevancia y la revisión de la misma podría ocupar una parte importante de la conferencia de prensa. Recordamos que el objetivo de inflación se fijó en 2003 en "el 2% o ligeramente por debajo del 2%". pero podría perder importancia, especialmente teniendo en cuenta las dificultades que tiene el BCE por lograrlo. 
Ahora, el debate se sitúa en que también se tenga en cuenta el peligro de la baja inflación y de las presiones deflacionistas. Aunque se podría adoptar los intentos de Mario Draghi de la simetría, es decir, que haya inflación y que se dibuje una banda sufientemente ancha, donde el 2% sería el techo inflacionista. O, incluso, una banda que permita impulsos bajos y altos de inflación en momentos puntuales. 
Revisión de las herramientas
Según Bloomberg, las herramientas de política también serán revisadas, aunque apenas hay pistas. El BCE actualmente depende de tasas negativas, flexibilización cuantitativa y préstamos a largo plazo a bancos. Lagarde reconoce sus efectos secundarios pero ha defendido el instrumentos, aunque no siempre con entusiasmo. Su estrategia se ha centrado en dos pilares. Por un lado, la política monetaria, que ha sido una guía pobre para la inflación y podría ser degradado. En cambio, la estabilidad financiera podría ser más estrechamente vinculado a la política monetaria.
Nuevos objetivos
Recordamos que Lagarde es más política que economista. y esto se traducirá en nuevos objetivos relacionados con la desigualdad, la tecnología o el cambio climático. En relación a esto último, el debate se centrará en qué puede hacer el organismo: la posibilidad serían los llamados bonos verdes o la adopción de inversiones sostenibles. 
En cuanto a la política monetaria, los analistas de UBS esperan que la política acomodaticia del BCE se mantenga en los próximos años, "con un QE que va más allá de nuestro horizonte de pronóstico para fines de 2021". No obstante, reiteran que la política fiscal será clave. 



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