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Di Si: "Hay que poner al país por arriba de la política"

Periodista: Usted conoce mucho a los argentinos y a los brasileños. ¿Por qué en el país vecino, cambian los gobiernos -con ideologías distintas- pero logran mayor estabilidad económica?
Pablo Di Si: En la Argentina tiene que haber un plan estratégico. Definir las prioridades y llevarlo adelante por los próximo seis u ocho años, como mínimo. Esto implica que no lo va a completar un gobierno. Por eso, es necesario que haya consenso político. Si un partido gana y va para un lado y, después, gana otro y va en sentido opuesto, no hay solución. El país o las empresas se basan en las personas. Hay que encontrar gente que se dedique a la política que piense por encima de su propio gobierno. Esa es la parte difícil. Tenemos que superar las diferencias partidarias. Hay que poner al país por arriba de la política.
P.: ¿Esto es lo que sucede en Brasil hoy?
P.D.S.: En Brasil, por ejemplo, el Gobierno presentó hace un par de meses un plan para reducir la burocracia. Un referente de la oposición dijo: “No estoy de acuerdo con las ideología del presidente, pero estoy de acuerdo en que hay que reducir la burocracia”. Consiguieron pensar en el país, asumiendo que hay diferencias ideológicas importantes.
P.: Mauricio Macri termina su mandato. ¿Cuáles políticas destaca de su Gobierno?
P.D.S.: Se hicieron cambios importantes en logística, infraestructura, eliminación de retenciones al campo. Macri avanzó en el camino correcto. Hubo mucha más transparencia. Obviamente, puede haber algún desvío, no lo sé, pero la intención fue que sea todo más transparente. Pero volvemos al comienzo: un solo gobierno no puede resolver problemas de 40 años. Precisamos solucionar los problemas básicos.
P.: ¿Y en el debe?
P.D.S.: Hubiese querido que se fomente más el crédito porque la industria está fuertemente relacionada con eso. Es cierto que es un tema que está atado a la inflación. El Gobierno empezó bien pero después se fue diluyendo con el paso del tiempo. No digo que el Gobierno otorgue créditos, sino que se debe crear una institución que pase al Gobierno de turno. Este tipo de cosas solamente funcionan cuando no se piensa en la política partidaria.
P.: Las diferencias ideológicas atentan contra ese tipo de acuerdos.
P.D.S.: En Brasil, las diferencias ideológicas son tremendas, son más grandes que en la Argentina. Independientemente si es un Gobierno de centro, de izquierda, de derecha, o lo que sea, al fin del día, todo el mundo quiere más empleos, una industria pujante, servicios que funcionen, más allá de la forma en como se llegué. Lo que dijo el presidente electo (N.d.R.: Alberto Fernández) respecto a eliminar la “grieta”, es positivo, pero son palabras. El 10 de diciembre saldrá a la cancha y hay que jugar. Vamos a ver.
P.: Brasil devaluó fuerte en los últimos días. Eso afecta a las exportaciones argentinas. ¿Cómo enfrentan esa situación?
P.D.S.: Apretando los dientes y tratando de reducir los costos. Lo que está pasando en Brasil es coyuntural. No es normal un dólar que pase de 3,98 reales a 4,26. La diferencia es que en Brasil creen en su moneda. El mercado brasilero no acepta aumentos de precios por la devaluación. Obviamente, va a afectar a los todos los productos importados. En Brasil, importamos autos de la Argentina, de México, de otros países. Pero nosotros, en la Argentina, no bajamos los costos por lo que pasó en Brasil ahora. La mejor forma de protegerte es cubrirse de forma natural entre exportaciones e importaciones. Lo que hacemos es tratar de tener una balanza comercial lo más equilibrada posible. Si tengo que hacer un plan nuevo por la devaluación de Brasil, es porque no estamos haciendo bien nuestro trabajo.
P.: ¿Pero desde el punto de vista de lo que producen en la Argentina, la pickup Amarok, cómo afecta el plan de negocios?
P.D.S.: Si Volkswagen fuera una empresa argentina, que solamente trabaja en la Argentina, estaría complicada.
P.: La economía argentina y el sector automotor, durante mucho tiempo, tuvieron la visión de Brasil como mercado único. Por comodidad, por cercanía.
P.D.S.: Nosotros, como empresa y como industria, minimizamos en el pasado a algunos países de América Latina. Yo cometí ese error en el pasado. Esta vez no lo hago. Estaba viviendo en Brasil y veía el mercado brasilero que era un cohete. Fui parte del problema. Todo el mundo creía que Brasil iba a estar en la estratósfera y después no dimos un golpe. Por eso, no importa si vamos a vender con nuestros productos una unidad, 5 o 100 a esos países. Tenemos que desarrollar esos mercados. Hace dos años, en la compañía, separamos el equipo de otros países de AL al de la Argentina y de Brasil para que se enfoquen en hacer crecer el negocio. Invitamos también a otras regiones del mundo a que nos visiten. Hace un poco más de un mes, vino mi colega que tiene el manejo del continente africano y trajo a distribuidores de países como Camerún y Nigeria, entre otros. ¿Es porque pensamos que vamos a vender un volumen increíble? No, para nada. Si vendemos 1.000 o 2.000 autos soy feliz. Es necesario dar ese primer paso.


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