Dietrich se cruzó fuerte con diputados kirchneristas por defender a Flybondi

Guillermo Dietrich fue a la Cámara de Diputados a defender uno de los proyectos parche para sustituir el megadecreto, pero terminó cruzándose a los gritos con los kirchneristas por la accidentada operación de Flybondi.
La línea low cost vinculada Mario Quintana y por la que ya está imputado en la justicia, opera desde el 23 de enero desde la aerobase de El Palomar con graves problemas logísticos, que lo obligaron a suspender vuelos y cambiar frecuencias.
"El piloto tenía baja visibilidad y volvió a Ezeiza. El transporte aéreo es el más seguro de Argentina, porque los pilotos actúan así", defendió Dietrich, que suele militar la operación de la empresa en las redes sociales públicas del Ministerio de Transporte.
El rionegrino Martín Doñate, del FpV-PJ, reseñó los incidentes, como haber aterrizado antes en su vuelo inaugural, y pidió precisiones sobre el plan de negocios de la compañía "que no tiene ni teléfono ni oficina comercial".
El kirchnerismo denunció que Flybondi tiene aviones viejos, inseguros y prometió inversiones que nunca hizo. Dietrich aseguró que las naves no corren riesgos. "Es el transporte más seguro del país". 
Le preguntó si sus dos aviones tenían hasta 20 años de antigüedad y fueron adquiridos a la tailandesa Nok Air, "de las peores compañías del mundo".
"Usted le entregó 80 rutas y el plan dice que habrá mucha inversión en infraestructura y 30 millones de dólares para el aeropuerto de El Palomar, que se financió con fondos de Aeropuertos 2000 y el Estado", lo acusó.
También recordó que el 10 de mayo de 2017 Julian Cook, el polémico de Flybondi, se fotografió caminando por el aeropuerto de El Palomar que por entonces era una base militar. De hecho la Fuerza Aérea señaló en un informe reservado que la base no era apta para una operación comercial como la que se proyectaba en ese momento. 
El gobierno desoyó esas advertencias y luego de una dura batalla judicial logró habilitar de apuro el aeropuerto para que opere la aerolínea que tiene entre sus accionistas al francés Ricard Gluzman, socio de Quintana en su fondo Pegasus. 
"Seguro que usted no va a ser usuario de Flybondi", se animó a bromear Dietrich y eligió algunas preguntas para responder.
"Los aviones se compran después que se conceden las rutas, porque si no hay rutas no se compran", simplificó.
Se negó a hablar del plan de negocios y delegó en Tomás Insausti, titular de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), los detalles de los dos aviones de la low cost.
"Tienen 3 aviones Boeing 737, el más utilizado del mundo. Gol tiene 120, el total de su flota", se jactó.
La furia kirchnerista distorsionó el plenario, convocado para tratar un proyecto de ley que nada habla de los low cost.
Juan Cabandié volvió a recriminar la venta de MacAir, la empresa del Grupo Macri a Avianca Holding, que ya empezó a operar desde el interior con aviones turbohélices.
"Es un acuerdo entre privados. Si mañana viene una empresa y compra otra línea área yo no puedo hacer nada", se defendió el ministro. "Pero MacAir tiene 30 años en el mercado y Avianca es una de las más grandes", le recordó.
"Nos decían que si traíamos las low cost se fundiría Aerolíneas Argentinas, pero duplicó la cantidad de pasajeros", se enorgulleció Dietrich.  
Facundo Moyano sí se refirió a un tema del proyecto en cuestión: la habilitación de los bitrenes, vehículos compuestos por un camión y dos remolques, que en los hechos baja el empleo de los camioneros, pero también los altísimos costos de flete que se pagan en el Argentina y lo sufre sobre todo las producciones más alejadas de los puertos.
"¿Tiene algún estudio para decir que sumará más empleo teniendo en cuenta que bajará la cantidad de choferes? ¿Qué estudio tiene para decir que la fabricación de ejes generará trabajo?", le preguntó, casi como si fuera un representante sindical de camioneros.
"¿Y como sabe que bajará el 30% el costo logístico? ¿Hay una medición del impacto en siniestralidad, teniendo en cuenta que la ley de tránsito establece en el artículo 53 que el transporte son 20 metros y estos llegan a 30", lo ametralló el hijo de Hugo.
Dietrich insistió en que hay empresas a punto de cerrar por los altos costos logísticos y que los bitrenes generarán un círculo virtuoso: más producción, más trasporte y más empleo.
El kirchnerista Guillermo Carmona volvió a calentar el clima con la fusión entre Vialidad y el Occovi, encargada de supervisar la red de concesiones viales. Le recordó que el Grupo Macri es accionista de Ausol.
El ministro le explicó que es sólo un tema burocrático, antes de volver a perder la calma para hablar de Flybondi, ante la furia de Adrián Grana, el diputado leal a Martín Sabbatella.
"Lo único que haces es impedir fuentes de trabajo", lo acusó el ministro a los gritos. Y la reunión terminó. En la próxima buscarán dictamen.