¿Accionista del Banco Popular? Mejor búscate un abogado

Por Aitor Méndez
Se acabó la diversión, llegó el BCE y mandó a parar. A primera hora de la mañana el Banco Central Europeo emitía un comunicado en el que determinaba que Banco Popular estaba al borde de la insolvencia.
“Failing or likely to fail” fueron sus palabras exactas y argumentaban su decisión en lo establecido en el reglamento del Mecanismo Único de Resolución (MUR), el organismo comunitario puesto en marcha en 2014 para lidiar con las situaciones complicas de las entidades financieras y darles una muerte digna sin que los contribuyentes tuviesen que afrontar con dinero público el rescate de una entidad condenada por sus propias decisiones en los años de los excesos previos a la crisis.
El elegido para tomar las riendas de la entidad ha sido el Banco Santander (MC:SAN), un banco con amplia experiencia en estas lides de absorber competidores a precios de saldo y que toma las riendas del Popular a cambio del simbólico precio de un euro.

Los accionistas pierden toda su inversión

Pero la decisión no está exenta de polémica. Tras este movimiento, tal y como detalla el analista de mercados Ismael de la Cruz, a partir de ahora, los títulos de Banco Popular (MC:POP) valen 0 euros en bolsa, de modo que los accionistas pierden toda su inversión, al igual que los titulares de cocos y de deuda subordinada, ya que ambos instrumentos se convertirán en acciones.
“Los accionistas lo pierden todo ya que sus acciones ya no valen nada. Eso sí, tienen el tema del recurso de reclamaciones, máxime si acudieron a la ampliación de capital de junio cuando adquirieron acciones a 1,25 euros, pero me temo que va para largo y se va a judicializar todo el asunto”, explica.
En cambio, añade que mejor suerte correrán los titulares de depósitos bancarios y bonos senior (no computables como capital) que pueden dormir tranquilos ya que su capital está garantizado.

“Una de las mayores estafas de la bolsa española”

Pero la tranquilidad de los ahorradores y de las arcas públicas es escaso consuelo para unos inversores que se han visto pillados en un desenlace que tanto reguladores como la propia entidad han ido despreciando en las últimas semanas.
En este sentido, Juan Carlos Costa, EAFI y director de Kostarof, tilda la operación como “una de las mayores estafas de la bolsa española”.
Costa parte de la base que la posibilidad de que los inversores perdieran todo era real y que el responsable final de una inversión en bolsa, errada o acertada, es el propio inversor. Sin embargo, se ha mostrado muy crítico con el papel realizado por los diferentes actores del mercado en todo el asunto del Popular.
En primer lugar, critica la falta de claridad para afrontar el problema por parte de los propios gestores de la entidad y los reguladores del mercado que han tratado de transmitir la sensación de que no había ningún problema.

No fue suspendida de cotización

“Los primeros culpables somos los que compramos acciones. Echarle la culpa a los demás no es la solución… Pero los reguladores están para algo, están para actuar. El mecanismo de supervisión existe por una razón y el BCE también tiene su parte de culpa ya que hasta hace dos días decía que estaba todo estaba bien”.
En este sentido, Costa cuestiona la decisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de no haber suspendido la cotización del banco cuando esta comenzó a desplomarse.
“La acción tenía que haber sido suspendida para que el problema no pillara a más gente y no le hubiese dato tiempo a salir corriendo a otros. Al pequeño inversor solo le queda buscarse un abogado y pedir responsabilidades”, reprocha.

Dudas entre los inversores

Pero los accionistas del Popular no son los únicos disconformes con el desembarco del Santander. Algunos inversores del banco cántabro no ven con buenos ojos este movimiento y la anunciada ampliación de capital que diluirá su participación dentro del capital social de la compañía, tal y como apunta Daniel Pingarrón, responsable de Estrategia y Desarrollo de IG.
“El mercado anda un poco perdido y no sabe muy bien qué interpretación hacer. Los títulos de Santander abrían con un retroceso del 3%, después se han dado la vuelta y luego han vuelto a caer. La operación tiene sentido económico a medio plazo y podría generar casi 1.000 millones de beneficio adicional en 2020, pero en el corto plazo se retrae 7.000 millones a los accionistas”, ha explicado.
El resto de bancos se lo están tomando muy bien, especialmente Bankia (MC:BKIA), tal y como detalla Pingarrón, ya que las otras entidades ven como de un plumazo se elimina un competidor, al tiempo que respiran aliviadas al constatar que finalmente ninguna de ellas tendrá que hacerse cargo de la adquisición del Popular.

Hora de buscarse un abogado

Así las cosas y tal como destacaba en su análisis de hoy nuestro colaborador Andrés Linares Muelas, todo parece indicar que es hora de que los inversores se busquen un buen abogado para reclamar responsabilidades porque no hay mucho más que puedan hacer al respecto.


investing