Las ventas de maquinaria agrícola superaron los $ 7 mil millones en el primer semestre

Se duplicó la demanda de sembradoras y tractores y se vendió un 50% más de cosechadoras e implementos.
“El sector agropecuario no está mostrando signos de reactivación. El campo ya arrancó”. Tal frase le pertenece al presidente de la Sociedad Rural (SRA), Luis Miguel Etchevehere, cuando lo consultan acerca del ansiado “efecto derrame”.

En rigor, el dirigente rural no se equivoca. Ni bien Mauricio Macri cumplió con las promesas de campaña (eliminación y baja de retenciones), el sector comenzó a reactivarse casi de inmediato tras varios años de parate durante el kirchnerismo.
Las ventas de maquinaria agrícola -que funcionan como un termómetro del real estado de situación del campo- explotaron en los primeros seis meses del año, al igual que la demanda de camionetas rurales, tal como publicó La Política Online.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), durante el primer semestre del año se comercializó un total de $ 7.322 millones en operaciones de compra/venta de cosechadoras, tractores, sembradoras e implementos agrícolas.
Para tener una idea de lo que representa esa cifra, en 2015 el total de ventas fue de $ 4.357 millones. El dato es que se vendió, por ejemplo, un 100% más en sembradoras y tractores, mientras que las cosechadoras e implementos aumentaron un 50% este año.
Los especialistas de la BCR Julio Calzada y Federico Di Yenno también midieron el aumento de las ventas con una inflación del 45% en el último año. “Posiblemente este año las operaciones subirán unos $ 2.000 millones respecto a 2015”, señalaron.
En tanto, el Gobierno nacional, las provincias y los municipios recaudarían este año alrededor de u$s 49 millones adicionales en relación al año pasado computando una presión impositiva del orden del 37% sobre las ventas totales.
Según el informe de la entidad rosarina, en el primer semestre de este año se vendieron casi la misma cantidad de cosechadoras que en todo 2015 (330 versus 352); un 15% más de tractores (2293 versus 1999); y un 45% más de sembradoras (646 versus 445).
“El sector de maquinaria agrícola era uno de los rubros económicos que registraba un mayor atraso en términos productivos ya que el año pasado estaba trabajando apenas al 25 o 30% de su capacidad teórica instalada”, comentó Calzada a LPO.
“Este incremento en las ventas ayuda a transcurrir mejor el año, pero sigue existiendo una alta capacidad ociosa en las empresas”, advirtió el especialista recordando que la mayor parte de las firmas se encuentran en las provincias de Santa Fe y Córdoba.
En este contexto, cabe recordar que, si bien el parate de la actividad rural de los últimos años golpeó muy duro a las empresas de maquinaria agrícola, la mayor parte de las mismas mantuvo su planta de empleados prácticamente sin registrarse despidos.
“Una de las razones para sostener la estructura es el trabajo y el tiempo que lleva capacitar al personal, optándose por retenerlos debido al esfuerzo que implica profesionalizar a los recursos humanos”, explicó Calzada.
Asimismo, el informe de la BCR destacó las medidas que tomó el Gobierno nacional para fomentar las ventas de maquinaria agrícola con líneas de crédito subsidiadas con una tasa de interés del 3,5% para la campaña de trigo.
Pero no es todo color de roza en el sector. Algunos empresarios están preocupados por el aumento de las importaciones de cosechadoras: en los primeros ocho meses se importaron 104 cosechadoras versus 78 equipos en el mismo período de 2015.