Deutsche Bank y las elecciones en EEUU: las grandes preocupaciones del mercado

Las preocupaciones sobre los bancos de Europa impidieron que las Bolsas europeas mantuvieran el rebote de la primera hora de negociación, provocando que se desvaneciera el relativo optimismo sobre las elecciones estadounidenses después de que Hillary Clinton ganara al republicano Donald Trump en el primer debate presidencial.
El índice paneuropeo FTSEurofirst 300 retrocede un 0,06 por ciento hasta 1.337,48. El Euro Stoxx 50 cierra con una caída del 0,30 por ciento a 2.966,96 y el Ibex 35 un 0,27 por ciento a 8.688,2. El sector Bancario del Eurostoxx y el sector Petroleo lideraron los descensos con un retroceso del 0,8 por ciento y un 2,0 por ciento, respectivamente.
El estado de ánimo de Europa se mantiene vulnerable, ya que las acciones de Deutsche Bank tocaron otro mínimo histórico por las persistentes preocupaciones sobre la salud de la entidad financiera.

La sesión se vio condicionada por el debate televisivo entre Trump y Clinton del lunes por la noche que se estima ha alcanzado una audiencia de cerca de 100 millones de telespectadores-

Los mercados han tendido a ver a Clinton como la candidata del status quo, mientras que pocos están seguros de lo que podría significar una presidencia de Trump para la política exterior, los acuerdos comerciales internacionales o la economía nacional.

Los sondeos posteriores al debate sugirieron que Hillary Clinton había reforzado sus posibilidades de ganar las elecciones de noviembre. Clinton acusó al republicano Trump de racismo, sexismo y evasión de impuestos, mientras que el magnate, dijo que los largos años de servicio de Clinton representan una "mala experiencia".

Para los mercados, el vencedor claro fue el peso mexicano que subió hasta un 2,3 por ciento después de alcanzar su punto más bajo por los temores de que una presidencia Trump pondría en peligro las exportaciones de México a Estados Unidos, su mayor mercado.

Esas ganancias se suavizaron en la apertura de Wall Street al 1,7 por ciento, pero la moneda no parecía dispuesta a corregir mucho más.

"El peso mexicano se ha convertido en la principal referencia del mercado sobre el vencedor de las elecciones estadounideses", dijo el jefe de estrategia de FX John Hardy de Saxo Bank, que señala el 9 por ciento de caída frente al dólar este año.

"Probablemente había llegado a estar demasiado barato... pero mientras no se conozca el resultado de las elecciones de EE.UU., es probable que el riesgo permanezca".

Deutsche Bank no era el único banco europeo en el ojo del huracán. Las acciones de la británica Standard Chartered cayeron un 2,5 por ciento por informaciones que señalan que se enfrenta a una investigación en Estados Unidos por una inversión de Indonesia.

Europa también estaba digiriendo la noticia de que el referéndum sobre la reforma constitucional del primer ministro italiano Matteo Renzi se llevará a cabo el 4 de diciembre, dejando su destino político en manos del resultado.

Fue una de las últimas fechas que se podría haber elegido y le da el máximo tiempo para tratar de dar la vuelta a lo que en la actualidad se ve como una derrota. Eso gustó a los inversores y el rendimiento de los bonos italianos cayeron a un mínimo de dos semanas y media.

Hubo noticias mixtas en el plano macroeconómico. Los datos del Banco Central Europeo mostraron que los préstamos a las empresas de la zona euro bajaron ligeramente en agosto a pesar de su programa de estímulo masivo.

El euro cayó por primera vez en cinco días, bajando un 0,47 por ciento frente al dólar a 1,1198.

Los mercados de petróleo se muestran volátiles mientras los productores más grandes del mundo se reúnen en Argelia para discutir maneras de abordar un exceso de oferta de crudo que ha perjudicado a los precios desde hace dos años. 

Los futuros del crudo Brent caen un 3,4 por ciento a 46,31 dólares y los del WTI un 3,3 por ciento a 44,40 dólares.

Los rendimientos de los bonos EE.UU. a 10 años, que se mueven inversamente a los precios, cayeron a un mínimo de tres semanas de un 1,54 por ciento, desde el 1,60 por ciento de ayer noche.

Los rendimientos de los bonos alemanes a dos años alcanzaron un mínimo histórico mientras Finlandia se convirtió en el tercer país de la zona euro después de Alemania y los Países Bajos en ver a sus bonos a 10 años caer por debajo de cero.

Deutsche Bank es el sospechoso natural para justificar el movimiento en los rendimientos del Bund.