La vida sin hijos, cuando los mandatos cuestionan la capacidad de elección



Clr. Matías Giarratana
Miembro de la Asociación Argentina de Counselors

Miles de parejas alrededor del mundo, estén casadas o no, deciden NO tener hijos por elección. Tal es así que el mercado de consumo ya los ha tipificado y segmentado en determinado target para ofrecerles todo tipo de productos y servicios.

Esta es una realidad que venimos observando desde hace ya bastante tiempo, pero que cada tanto genera polémica, sobre todo en los medios de comunicación, que tratan de dar respuesta a este tipo de elección. Es que casi naturalmente el sistema cultural de nuestra sociedad nos ha inculcado una cantidad de mandatos que hacen que no actuemos en base a lo que deseamos realmente, sino a lo que el otro, o los otros, quieren que hagamos y seamos. Una suerte de Joystick de videojuego que nos maneja y nos obliga a encajar en determinado molde que nada tiene que ver con nosotros.

Según la definición, un mandato es el precepto o la orden que un superior da a sus súbditos. Se trata de una disposición, una resolución o una pauta que quien se sitúa en la parte superior de una jerarquía indica a quienes se ubican por debajo. Un mandato es una orden que debemos cumplir, un autoritarismo que pretende manipularnos y hacernos predecibles bajo ciertos estereotipos.

Como Counselors, trabajamos constantemente en pos de lograr cada vez más una mayor capacidad de elección en total libertad, libre de prejuicios y mandatos. Creemos, además, que las personas siempre hacen lo que consideran que es mejor para ellos y para su capacidad organísmisca en cada momento, actualizándose permanentemente.
Si una pareja decide no tener hijos, es necesario entender que tienen sus razones, y que esta decisión es exclusiva de la pareja y de su privacidad. Lamentablemente, todavía es muy difícil de aceptar tanto para amigos como familiares y la sociedad mira con cierto asombro y hasta con temor este tipo de elección, pero a medida que avancemos en el cuestionamiento de algunos mandatos, más libres seremos, tanto en lo individual como en lo colectivo.

Las estadísticas señalan que la mayor cantidad de parejas que eligen no tener hijos se encuentran en una posición socioeconómica medio-alta, sin embargo, existe también otro grupos sociales que toman esta decisión basándose en motivos tan variados y diversos como sus estilos de vida, poder adquisitivo, órdenes de prioridades en la vida, valoraciones acerca del presente y futuro de la sociedad, etc.

Sentimientos encontrados, como la impotencia, la frustración, la culpa, la bronca, desilusión son los que suelen experimentar las parejas que están en el proceso de una toma de decisión tan importante. Lo cierto es que hoy debemos ser conscientes de que las variables que se ponen en la balanza a la hora de decidir qué tipo de familia formar, y si esa familia incluirá hijos o no, tienen que ver con la libertad, los mandatos, las necesidades personales y nuestra individualidad en toda magnitud por sobre todas las cosas. Defendamos el derecho a elegir lo que queremos para nuestras vidas.


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Acerca de la Asociación Argentina de Counseling
La Asociación Argentina de Counselors (Consultores Psicológicos) nuclea a los profesionales de esta disciplina desde 1991 y obtuvo su Personería Jurídica como entidad civil sin fines de lucro en 1993. Los objetos de la Asociación son: Nuclear a los profesionales Counselors; Generar espacios de capacitación y actualización; Establecer las normas generales y el código de ética y velar por su fiel cumplimiento; Promover la realización de trabajos de investigación y su difusión; Establecer vínculos, suscribir acuerdos y convenios de cooperación con otras instituciones y organizaciones; Proporcionar asesoramiento profesional; Crear espacios para compartir experiencias profesionales y recreativas; y hacer del Counseling una acción preventiva, promotora del desarrollo y bienestar de las personas.

Acerca de la disciplina
La especificidad del Counseling es el desarrollo y el bienestar personal, su tarea de ayuda está dirigida a personas que necesitan un espacio de escucha y acompañamiento para comprender mejor sus problemas, tomar decisiones, o realizar cambios en algunos aspectos de sus vidas. El counseling viene a llenar parte de un vacío socio-cultural, como una oportunidad para el desarrollo de las potencialidades de la persona, para que estos puedan reconocer sus propios recursos internos.

Como abordaje, el Counseling no procura una cura, se corre del paradigma médico terapéutico; es una disciplina que interviene en el área de la promoción del desarrollo humano y el bienestar. Es decir, no actúa en campos donde ya existen otras profesiones que dispensan atención a personas afectadas por trastornos de la conducta o de la personalidad.

Se trata de una profesión que facilita, por medio de un proceso acotado en el tiempo y encuadrado en sus objetivos específicos, áreas y medios de intervención, un proceso de cambio a personas, parejas, familias y grupos. El profesional facilita la resolución de problemas, fomentando el desarrollo, el despliegue del potencial de la persona y el cambio, sin que esto implique una reestructuración de la personalidad.