¿Es Donald Trump el Brexit de Wall Street? Carlos Montero

Esa pregunta es la que está poniendo nerviosos a los grandes inversores estadounidenses. El ascenso de Trump tiene mucho en común con las fuerzas económicas y políticas que llevaron a los votantes británicos desencantados a decidir el mes pasado su salida de la Unión Europea. El resultado sorprendió a los inversores y provocó el caos en el mercado.

Trump se nutre de las mismas emociones: la inmigración, la desigualdad de ingresos y la reacción contra la globalización, que han creado una economía que divide a los que tienen y a los que no tienen. Muchos están preocupados de la promesa de Trump de construir un muro a lo largo de la frontera EE.UU.-México. También se muestran inquietos ante la promesa de renegociar o retirar los acuerdos comerciales existentes y la prohibición de entrada al país a los musulmanes, ya que todo esto podría afectar a la economía de Estados Unidos.

La salida del Reino Unido de la UE no parecía ser una posibilidad realista, pero cuando ocurrió la reacción inicial negativa del mercado de valores fue violenta - con el mercado de valores de EE.UU. bajando más de un 5% en dos días.

"Existe el riesgo de que lo que ocurrió en Gran Bretaña pudiera ocurrir aquí", dice Phil Orlando, estratega jefe de acciones de Federated Investors. "Hay las mismas semillas de descontento en los EE.UU. Hace tres o seis meses nadie pensaba que el Reino Unido fuera a salir de la UE. Bueno, cuando nos fijamos en las posibilidades de Trump como candidato republicano hace un año, todo el mundo dijo que no tenía ninguna posibilidad".

Sin duda, la reacción inicial del mercado tras el Brexit se considera actualmente como una reacción exagerada, teniendo en cuenta el rebote del mercado del 8,1 por ciento.

Mientras que una victoria de Trump sobre su enemigo demócrata Hillary Clinton todavía se considera una posibilidad muy remota - y un riesgo - por Wall Street, si Trump ganara podría inyectar una incertidumbre similar sobre el futuro que podrían obstaculizar tanto la economía de Estados Unidos como el mercado de valores de EE.UU.

Y al igual que los votantes británicos no se centraron en las consecuencias económicas a largo plazo de su voto, los votantes estadounidenses pueden no estar considerando el posible efecto económico negativo que una presidencia Trump podría desencadenar, dicen los profesionales de Wall Street.

Uno de los riesgos de una victoria Trump es el efecto negativo sobre los consumidores y las empresas, ya que esperaran a que se aclaren las medidas políticas antes de tomar grandes decisiones.

"Trump crea incertidumbre política, y eso crea incertidumbre económica," dice Andy Laperriere, analista político de Cornerstone Macro. "Amenaza la globalización, la construcción de libre comercio que se ha desarrollado con el tiempo.

Algunos estrategas argumentan que los temores son exagerados. Por un lado, la victoria de Trump sigue siendo una posibilidad muy remota. Y en segundo lugar, hay una sensación de que si gana Trump va a moderar sus opiniones y cualquier cambio de política que sea capaz de conseguir será menos extremo ante un Congreso dividido.

La rápida recuperación después del Brexit sugiere que Wall Street podría superar ese muro de preocupaciones creado por una victoria de Trump, dice Charles Gabriel, presidente de Capital Alpha Partners.

"Hay algo de exageración en todo esto", dice Gabriel. "Es verdad que hay alguna incertidumbre sobre lo que sería una administración Trump. Pero a menos que haya algo que lleve a Estados Unidos a la recesión, es sólo otro muro de preocupación que el mercado debe superar fácilmente".

Al igual que las encuestas se equivocaron con el Brexit, Wall Street tendrá que asegurarse de que no leyó mal las encuestas presidenciales y descuente el resultado equivocado.

"Creo que va a ser una elección particularmente difícil" señala Greg Valliere, estratega jefe de inversiones Horizont. "Es muy arriesgado que los mercados se basen en encuestas individuales. Existe un potencial de inestabilidad política en Estados Unidos que será un factor de mercado".

Los inversores deberían prepararse para lo inesperado hasta las elecciones de noviembre.

"Los próximos cuatro meses serán absolutamente locos", dice Dan Clifton, jefe de investigación de política en Strategas Research Partners. "Habrá giros y vueltas que los inversores no podrán anticipar."
 

Fuentes: USA Today
Carlos Montero
Lacartadelabolsa