En momentos de volatilidad, comprar riesgo Por Margarita Rivas

Suele pasar, el mercado siempre es recurrente para eso y para sorprendernos constantemente. Quizás es uno de su mayores encantos. Una gran mayoría pensaba que tras el Brexit los mercados iban a quedar prácticamente arrasados: una nueva recesión, el apocalipsis financiero o como Atila que por donde pisaba ya nunca más volvía a crecer la hierba...
Pero no ha sido así y una vez que se van diluyendo los efectos inmediatos del referéndum, que tan perplejos nos dejaron a la mayoría, las bolsas europeas (Wall Street está en otra onda) vuelven a sus tendencias y a sus asuntos propios, que no tienen por qué coincidir con lo que piensa la mayoría en cuanto a cómo va a comportarse.
A menudo funciona bien la "Teoría de la Opinión Contraria", ya que actuar conforme a la masa suele conducir a errores. Theresa May viene pisando fuerte y esto ha hecho relajar las tensiones en los mercados (no olvidemos que el Brexit no es vinculante).
El S&P 500 está en máximos y esto no será ajeno al resto de índices, no en vano es el director y el que marca la pauta de las bolsas mundiales. Por fin la libra ha empezado a revalorizarse (digo por fin porque llevamos largos en la libra desde el día del referéndum).
El futuro del sectorial bancario del Eurostoxx subiendo con fuerza se suma a los indicadores positivos como para quitarnos la idea de pensar en negativo o en cortos.El mercado es soberano y tiene sus razones, las suyas, sean las que sean. Llevar la contraria al mercado suele ser muy costoso. Disfrutemos de un verano cálido y volátil. Por esta razón en momentos de volatilidad, comprar riesgo.