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Tarjetas corporativas, gastos privados


Fin de año, fiestas, vacaciones…. ¿Cómo separar la vida privada y de la profesional cuando se trata de consumos con tarjeta de crédito? La pesadilla de Recursos Humanos tiene hoy una sencilla solución y, mejor aún, se puede prevenir el descontrol.

Las famosas rendiciones y control manual sobre cada resumen de cuenta son historia pasada (o deberían serlo). En la actualidad, Credencial Payments, una compañía internacional que implementa soluciones tecnológicas y de procesamiento de medios de pago, cuenta con la tecnología para controlar de forma segura y automatizada los gastos de las tarjetas corporativas.

La palabra clave para lograrlo es parametrización, porque de lo que se trata es de definir un límite exacto de uso de la tarjeta o billetera digital corporativa.

El punto más conocido y que se hacía hasta ahora de acuerdo con el nivel jerárquico eran los límites de gastos mensuales, algo que cada usuario puede hacer con sus adicionales en forma privada. Pero eso no resolvía el problema de fondo. Ahora el cuadro se completa con un nivel mucho más profundo de parametrización porque se pueden fijar límites diarios, semanales, mensuales, anuales, por transacción, por canal de pago (POS, Cajero automático, Online), por rubro (aerolíneas, ropa, hoteles, restaurantes, etc,), por lugar y país, por tipo de moneda al permitir fijar límites para moneda local e internacional.

A todo esto, se le suman las alertas de las transacciones, tanto las aprobadas (sobre todo las de montos más importantes) como así también las declinadas y las bloqueadas. Y para las vacaciones del empleado la empresa puede bloquear la tarjeta con un simple click en off dentro del tablero de control.

“Quizás la mejor manera de entender el sistema es el uso. Un ejemplo son aquellas personas que viajan por trabajo. Un empleado con una zona de operaciones determinada puede contar con una tarjeta que le permita cargar combustible, pagar hoteles y restaurantes. Si la empresa cuenta con acuerdos, se pueden parametrizar sólo los comercios determinados, o sea, la tarjeta sólo sirve para comprar allí”, explicó el gerente de Marketing y Nuevos Negocios de Credencial Payments, Jorge Larravide.

“Si la persona quiere comprarse zapatillas, la tarjeta corporativa rechazará el cargo. Y si es un vendedor en el Litoral y quiere consumir en la Patagonia, tampoco podrá hacerlo”, agregó Larravide.

No son las únicas funcionalidades que se pueden utilizar. El sistema cuenta con una función llamada “Card on file”, que identifica en que sitios web/plataformas se encuentran almacenados los datos de la tarjeta (Ej. Netflix, Spotify).

Además, ante la reemisión de tarjetas, el sistema puede identificar qué comercios recibirán los nuevos datos y se puede seleccionar aquellos que no.

Frente a un escenario donde abundan los fraudes y delincuentes cibernéticos toda esta información agrega una necesaria capa de seguridad al control de gastos de las tarjetas corporativas y permite una utilización más eficiente de este recurso.

“Veamos por la positiva, un camionero puede contar con este medio de pago de determinadas EE.SS., con lo cual se puede programar ese gasto específico con o sin límite pre-acordado, sabiendo que sólo podrá usar el medio de pago en ese lugar para ese consumo”, finalizó Larravide.

 

Acerca de Credencial Payments

Credencial Payments, empresa tecnológica internacional, líder en medios de pago digitales, con presencia en más de 15 países, provee soluciones innovadoras que apalancan el crecimiento de las Fintech, los Bancos, Gobiernos y Retailers en el desarrollo de medios de pago simples, seguros y centrados en las necesidades de los clientes.

Es Principal Member de MasterCard a nivel internacional, con capacidad de otorgar sublicencias y productos de tarjetas de crédito, débito y prepago. Posee además una plataforma de digital wallet con onboarding digital. Administra 15 millones de tarjetas, con un volumen de casi 80 millones de transacciones mensuales por un importe de 2.5 billones de dólares con una robusta infraestructura en la nube y en sus tres Datacenters en Miami, México y Buenos Aires.