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En medio de todas las macanas, allegados al Gobierno recomendaron no tener a Grabois de enemigo

 Enrique "Pepe" Albistur, histórico publicista del peronismo, cree que su amigo Alberto Fernández debe elegir a Juan Grabois como el enemigo del Gobierno y alimentar el discurso de transparentar los planes sociales.

Así se explica la difusión de una encuesta que avala la estrategia de Victoria Tolosa Paz, pareja de Albistur, de avanzar con el ordenamiento del padrón de beneficiarios de los planes por presuntas irregularidades, lo que la llevó a un feroz cruce con Grabois.

La encuesta realizada por la consultora Aresco tiene números muy contundentes sobre esa pelea: un 52 por ciento apoya la decisión de Tolosa Paz de avanzar con el secreto fiscal de los beneficiarios cuestionados y solo un 9 por ciento respalda a Grabois. Incluso entre los votantes del oficialismo la diferencia es muy amplia.

En el sondeo además un 56 por ciento afirma que hay que reducir los planes sociales para bajar el gasto público, en línea con el plan de Sergio Massa de avanzar con la conversión en trabajo formal. Además, un 77 por ciento cree que hay irregularidades en el otorgamiento de planes.

La intención de mostrar a Grabois muy en minoría no es casual y responde a la idea de Albistur de que el Gobierno tiene que salir a confrontarlo, algo que Tolosa Paz hizo varias veces desde que asumió como ministra de Desarrollo. Tampoco es casual que en alguno de los cruces el líder del MTE le haya respondido con alusiones a su marido.

La de Albistur es una estrategia muy delicada para Alberto porque decir Grabois en el oficialismo es decir Cristina y Máximo Kirchner. Y, por lo tanto, también es delicada para Sergio Massa porque más allá de que avala su estrategia con los planes y la reducción del gasto lo pone en la vereda de enfrente con la vice, con quien tiene un acuerdo fuerte.

Con la idea de confrontar con Grabois, el publicista cree que el albertismo se evita la confrontación directa con Cristina, un terreno en el que el Presidente se ha visto muy incómodo y casi siempre salió perdiendo.

Por su parte, la jugada también favorece a Grabois en su intento de levantar el perfil y tratar de instalar su candidatura presidencial, una estrategia que esta semana tuvo su pico cuando el dirigente piquetero le "robó" a Juan Manzur su campaña enigmática de "Juan XXII".




agencia nova