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César Milani, disfrazado de progre y siempre impune

 César Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani fue comandante del Ejército Argentino desde el 3 de julio de 2013 hasta el 24 de junio de 2015, fecha en la solicitó su retiro “por cuestiones estrictamente personales”.


Quienes lo conocen y no le guardan mucho afecto, lo califican como un gran camaleón, debido a sus facultades para mimetizarse y cambiar de colores. Otros, en cambio, afirman que solamente es un “panqueque”, ya que se da vuelta a cada rato como si nada.

Milani fue absuelto por la desaparición, tortura y asesinato del soldado Alberto Ledo -quien fuera su ayudante- ocurridos en Monteros, provincia de Tucumán. Asimismo se lo absolvió por los secuestros y torturas de Pedro Olivera y su hijo Ramón Alfredo, que tuvieron lugar en marzo de 1977. Milani pudo también quedar sin culpa y cargo por el caso de Verónica Matta, detenida y torturada en La Rioja a sus 17 años: "Podrá ser absuelto, pero no es inocente", manifestó la señora Matta, en lo referente a su caso y al del soldado Ledo.

Existen dudas sobre la posible participación del general, que también logró zafar en un juicio por enriquecimiento ilícito, en la operación terrorista conocida como Operativo Independencia, realizado en la provincia de Tucumán.

En 1983, según el legajo de Milani, cursó estudios en la Escuela de Inteligencia. Egresó en diciembre de ese año como oficial de inteligencia. Durante el período 1984-1987, estuvo destinado al nefasto Batallón de Inteligencia 601 y a la fantasmal Central de Reunión de Inteligencia Militar. Según señala una de nuestras fuentes, así habría profundizado sus conocimientos “en pasar la picana eléctrica y en la práctica del submarino a los detenidos".

El propio Milani reconoció que, siendo subteniente, fue él quien firmó “por azar” un acta falsa de deserción del soldado Ledo tras su desaparición. En sede judicial, dijo desconocer la existencia de un centro clandestino de detención en el Batallón 141 de Ingenieros de La Rioja, lo cual resulta una mentira atroz, ya que allí era a dónde se trasladaba a los secuestrados para torturarlos y asesinarlos, y donde también concurrían sus familiares desesperados buscando respuestas.

Milani fue denunciado en varias oportunidades por realizar supuestos espionajes a políticos opositores y periodistas. ​ Se lo ha vinculado también a compras del Ejército de tecnología de vigilancia -a tres veces el valor de mercado- posiblemente utilizadas también en espionajes ilegales. Al asumir como jefe del Ejército, le incrementaron los fondos para inteligencia en un 32 por ciento, en tanto lo asignado a la SIDE sólo se incrementó en un 16 por ciento. El increíble juez y operador macrista Julián Ercolini, en el 2013 allanó las oficinas de Milani a partir de una denuncia sobre intervenciones ilegales, realizadas a los teléfonos de 202 personas. Siempre coherente su señoría: la causa se archivó al poco tiempo sin lograrse ningún avance. No está claro si fue la resultante de tecnicismos y chicanas judiciales o de la aparición una vez más de la santa moneda.

Conforme señala una de nuestras fuentes: "A pesar de su retiro, Milani está más activo que nunca. Posee un grupo de tareas, en el que se destacan el coronel Pablo Quiroga y el suboficial mayor Joaquín Pereyra. Estos son los brazos operativos de Milani y además son el nexo con el ex SIDE, Fernando Pocino". Y añade nuestra fuente: "Pereyra estuvo implicado en la desaparición del cuerpo de Mario Roberto Santucho. Otro personaje cercano al general es el coronel Granito, actual funcionario en Defensa que actúa disfrazado de asesor. Tampoco está claro todavía algún vínculo entre Milani y Jaime Stiuso, y menos teniendo en cuenta que Jaime y el "Rey Fernando", ex SIDE, en ocasiones parecen enemigos y otras veces grandes y queridos socios.

Todos estos militares aparecen en las fotos del cumpleaños 68 de Milani, realizado en la dirección de Remonta del Ejército, ubicada en la calle Arévalo 3065 de CABA. En esa ocasión, realizó una vez más varias proclamas de naturaleza golpista, coherentes con sus tuits en los que afirmaba: “Ya no existe salida pacífica a tamañas injusticias y semejante connivencia del partido judicial con el poder económico y mediático”, en referencia a los cuatro jueces y sus secuaces que concurrieron al evento de Lago Escondido. "También mencionó que seguramente él sería dentro de no mucho tiempo, ministro de Defensa en otra de sus grandes ventas de humo", acota nuestra fuente.

Otro informante asevera: "En cumpleaños pasados solían asistir ‘maestras jardineras’ contratadas por el Ejército como personal civil de inteligencia -PCI- para amenizar esos eventos. En cada cumpleaños, Milani suele cantar y un tema que nunca falta es ‘El Rey’, popularizado por Luis Miguel. La letra te indica la personalidad del general desbocado: ‘Con dinero y sin dinero / Hago siempre lo que quiero / Y mi palabra es la ley / No tengo trono ni reina / Ni nadie que me comprenda / Pero sigo siendo el rey ¡Échale!’. Y casi siempre termina en pedo, envuelto en sus inmensos delirios".

Siguen mencionando nuestras fuentes: "Milani fue carapintada pero siempre lo negó. Su estrecho contacto era, además de Aldo Rico, el teniente coronel González Naya. También protegió a Jorge Pacífico, quien vendía piezas de BMW robados y cometió un atentando con explosivos un año antes de AMIA, utilizando un Renault 18 rojo. Lo hizo junto a Miguel Ángel Calvete. El capitán Emilio Morelo, también recibió ayuda de Milani. Todos estos bichos, han podido siempre regenerarse peligrosamente en términos sociales y actúan en el marco del grupo de tareas Milani”. “Por intermedio del tal Granito, le suelen vender operaciones a Carlos Castagneto de AFIP", añadió nuestra fuente, sin dar mayores precisiones al respecto.

Durante unos cuantos años, Milani supo tener una relación amorosa con la ex ministra Nilda Garré, tanto en su paso por el ministerio de Defensa como luego en el de Seguridad. Aunque nunca se separó de su esposa, esta cuestión le valió distintos temblores familiares, lo cual ayuda a entender el discurso de cuando se retira, hablando de su mujer envuelto en un mar de lágrimas, en otras de sus grandes actuaciones teatrales. Hace unos años, pude escuchar los periplos de la especie de pareja, buscando vinos de alta gama, con ingresos y egresos de Campo de Mayo, y de cómo el personal de Gendarmería muchas veces debía ayudarlos a bajar de los vehículos, consecuencia de sus enormes libaciones. No nos vamos a asustar, al fin y al cabo doña Nilda solo le lleva unos diez años al Súper Langa. Y a esta altura ni la Heidi suiza cree en las fidelidades conyugales. Total, mientras el grupo de tareas siga vendiendo operaciones y facturando, unos cuantos pueden seguir haciéndose los sordos, ciegos y mudos.

En memoria del soldado Alberto Ledo, uno de nuestros 30 mil desaparecidos.