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California pretende pagar $ 233.000 a cada descendiente de esclavos

 Fuente: Panampost.com

En Estados Unidos la igualdad ante la ley podría quedar sepultada por medio de una norma de «reparación histórica». En total contravención con el sistema procesal que impide la «justicia retroactiva», California pretende pagar 233.000 dólares a cada descendiente de esclavos africanos.

Cada residente negro que califique como descendiente de esclavos afroamericanos, según un informe de consultoría preparado para un panel estatal especial, podría ser beneficiario de esta medida.

En total, el estado destinaría 569.000 millones de dólares. Pasaría a la historia como el mayor gasto en «restitución» de EE. UU. Eso es más que el presupuesto de 512.800 millones de California en 2021, que incluyó fondos para escuelas, hospitales, universidades, carreteras, vigilancia y correccionales. Apenas 6,5 % de la población de California se vería beneficiada, en cuanto ese porcentaje se identifica como de raza negra en este estado.

“Socialismo racializado”, la ley promueve la segregación

Si bien la medida alega combatir el racismo, en la práctica lo fomenta. Primero porque promueve leyes diferenciadas y segundo porque sugiere escuelas segregadas (la población negra estudiaría separada). Eso implicaría retroceder medio siglo en la historia del país.

Así lo recomendó el panel a cargo de la implementación de la ley firmada por el gobernador demócrata Gavin Newsom. En una votación de 5 a 4, el Grupo de Trabajo de Reparaciones de California admitió las recomendaciones para aplicar la ley por parte de un panel mayormente negro.

Esto responde a una radicalización del Partido Demócrata, con integrantes cada vez más abiertamente socialistas. Lo que acaba de suceder en California aplica a lo que se conoce en teoría política como interseccionalidad. Es la lucha de clases, entre pobres y ricos, proletarios y burgueses, empleados y empleadores, aplicado a todos los sectores de la sociedad. En este caso es en el plano étnico racial, donde se retrata al negro como oprimido y al blanco como opresor.

Organizaciones como Black Lives Matter (BLM), cuyas fundadoras han respaldado abiertamente al régimen de Nicolás Maduro, promueven medidas como esta en nombre del «socialismo racializado». Pregonan quitar a unos para dar a otros. No tratar a los ciudadanos con igualdad ante la ley sino exacerbando las diferencias.

En California la esclavitud no era permitida

Esto se pretende implementar nada menos que en un estado donde la esclavitud nunca fue legal. En 1850, California fue incorporado a la Unión Americana como un estado libre.

Lo que sí sucedió es que como la esclavitud de africanos fue legal en EE. UU. hasta 1865, hubo casos de esclavistas del sur que reclamaban la posesión de sus exesclavos en California. En el estado dorado eran hombres libres, muchos emprendedores y pioneros durante la fiebre del oro. Pero los esclavistas los reclamaban como propiedad.

El Partido Republicano luchó por la libertad de los esclavos

Para combatir este mal, la comunidad negra activista de Sacramento recaudó fondos para contratar a Cornelius Cole, un destacado abogado y fundador del Partido Republicano de California (luego senador) que se opuso a la expansión de la esclavitud. Cole argumentó que la ley de esclavos fugitivos del estado violaba la prohibición de esclavitud de la Constitución de California.

Lo que sucedió en California pasó en todo EE. UU. El Partido Republicano luchó por la abolición de la esclavitud, mientras que el Ku Klux Klan (KKK) nació en el seno del Partido Demócrata para asustar a los esclavos negros y evitar que se escaparan a los estados donde podían ser libres.

Pero hace décadas, el Partido Demócrata ha impuesto el discurso opuesto, ostentando que ellos luchan contra el racismo y su contraparte no. Cuando la realidad es que la historia demuestra lo contrario y la actualidad expone cómo el Partido Demócrata ahora fomenta una «discriminación positiva», donde se pretende eliminar la igualdad ante la ley e imponer la segregación racial.

Apoyo a las restituciones justas

Hasta el momento ha tenido apoyo masivo restaurar propiedades injustamente arrebatadas a propietarios negros. El caso más destacado fue en Bruce’s Beach. La propiedad ya fue devuelta a los herederos de una pareja a la que se les arrebató en 1920.

Esa dimensión de la ley resultaría justa en cuanto se restituye la propiedad. Lo que ha generado polémica es pretender expropiar a quienes no han sido esclavistas para restituir a quienes no han sido esclavos.

Subsidio para trans en California

Por medio de la «interseccionalidad», California se ha convertido en una especie de laboratorio para leyes de «reparación». El alcalde de San Francisco, por ejemplo, fundó el programa Ingreso Garantizado para Personas Trans. Por mes, las personas trans de bajos ingresos recibirían 1.200 dólares por hasta 18 meses.

Estas políticas de subsidios han demostrado empobrecer a la población más necesitada y empujar a los más pudientes a buscar otros horizontes. California ha sufrido un importante éxodo de inversiones. Los impuestos cada vez más altos espantaron a las principales empresas de tecnología que ahora tienen a Florida y Texas –ambos estados con gobierno republicano– como mejores opciones. California alberga 80 % de las ciudades con la tasa más alta de personas sin hogar. San Francisco, Los Ángeles, Santa Rosa y San José se destacan en esta materia en el ámbito nacional. También en la costa oeste está la quinta ciudad con más personas sin hogar, la más «progresista» de EE. UU: Seattle, en el estado de Washington.

Esta nueva reforma, con la que California pretende pagar 233.000 dólares a cada descendiente de esclavos, lo que hace es destruir al sueño americano. Pues se quiebra el relato de que cada persona puede salir adelante sin importar su origen. Asimismo, destroza el anhelo de Martin Luther King Jr., que soñaba con que un día sus hijos pudieran ser juzgados no por su color de piel sino por el contenido de su carácter. Con el Partido Demócrata al mando, se pretende exacerbar el aspecto racial, al punto de que el color de piel definiría un subsidio estatal.




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