https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

La famosa “Hora Bruja” en los mercados financieros

 Uno de los conceptos que más llama la atención de muchos inversores, así como de aquellos que no están familiarizados con la bolsa, es ese del que a veces hablan los medios de comunicación: la famosa “Hora Bruja” en los mercados financieros. Hoy hablaré sobre ello.

Como gallego que soy, no voy a negar que mi tierra, Galicia, lleva unida la simbología y mitología de las meigas. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con lo que vamos a tratar, ¿o sí? Como solemos decir los gallegos: “As meigas non existen, pero habelas hailas…”

Pues por ahí va la cosa, porque el concepto “Hora Bruja” (Hora Meiga) en los mercados financieros hace referencia precisamente a un día especial en las bolsas, en el que todo puede ocurrir: movimientos de subidas acompañados de sorpresivas bajadas posteriores en los precios de las acciones, altos volúmenes de negociación, cientos de millones de euros que cambian de manos en cuestión de poco tiempo, en definitiva, magia en los mercados.

Para entender este concepto, debemos primeramente ser conscientes de que las “Horas Brujas” son 4 días cada año, coincidiendo exactamente el tercer viernes del tercer mes de cada trimestre.

Hora Bruja

Por tanto, en el tercer viernes de marzo, junio, septiembre y diciembre se produce la llamada “Hora Bruja” en los mercados, siendo en concreto el vencimiento o expiración de contratos de derivados financieros (Opciones y Futuros) que dicho día finalizan, creándose nuevos contratos en bolsa que estarán vigentes hasta el siguiente trimestre.

Visto así, podemos todavía no entender muy bien los motivos por los cuales los mercados esos días tienen esos movimientos atípicos de subidas y bajadas tan bruscas, iniciándose ya días previos y posteriores al gran día. Esto se produce debido a que al finalizar esos contratos bursátiles (Derivados), miles de millones de euros cambian de manos en cuestión de muy poco tiempo, donde la mayor parte de los inversores y grandes gestores de fondos de inversión pueden “resetear” gran parte de sus inversiones y volver a planificar sus estrategias al siguiente vencimiento.

Pero, es probable que el lector se esté preguntando el motivo por el cual la “HORA BRUJA” se dé los terceros viernes del tercer mes de cada trimestre, si se trata de azar, o si realmente tiene una explicación. 

Cambios de estaciones

Pues bien, si nos fijamos, esas fechas coinciden exactamente con los cambios de las estaciones del año: primavera, verano, otoño e invierno, debido a que en sus orígenes estos contratos bursátiles eran principalmente contratos de compra/venta de materias primas (especialmente de cereales), de tal forma que ya desde hace siglos se pactaba en los cambios de estaciones del año qué cantidad de cosecha se iba a comprar/vender y a qué precio. Y

esto tiene un sentido lógico, especialmente si nos paramos a pensar en que gran parte de esa cosecha, de la cual ya se pactaba el precio de compra/venta en la inmensa mayoría de las veces, todavía estaba “creciendo” y no podría entregarse hasta unos meses después. De ahí sale el motivo por el cual las “Horas Brujas” se dan en los cambios de estaciones y, que aún hoy en día y tras ya cuatro siglos de historia, se sigan respetando las fechas, independientemente de que ahora también puedan seguir comprándose y vendiéndose materias primas de alimentos, índices bursátiles (Ibex, Sp500, EuroStoxx50) o las acciones bursátiles.

Cuando llegan los vencimientos trimestr​ales de los contratos de futuros y de opciones, se tienden a producir movimientos bruscos de precios porque los inversores deciden si cierran su posición o si la traspasan al siguiente vencimiento, lo que se denomina “Rollover, es decir, se produce una presión de ventas y de compras al mismo tiempo. Por ejemplo, los traders pueden decidir vender en septiembre de 2022 y comprar a diciembre de 2022. El mercado suele estar muy pendiente de en qué sentido van los inversores, si la presión vendedora supera a la compradora, por ejemplo, ya que suele ser indicativo de cómo afronta el mercado el trimestre. 

Fuente: Benzinga Es