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El sentimiento inversor se nubla

 


● La última encuesta de la Asociación Americana de Inversores Individuales (AAII) refleja un deterioro del sentimiento de los participantes en el mercado.

Así, el sentimiento optimista ha caído hasta un mínimo de las últimas ocho semanas y el sentimiento pesimista ha marcado también un máximo de las últimas ocho semanas.

El dato de sentimiento alcista, es decir, las expectativas de que los precios de las acciones suban en los próximos seis meses, cayó 5,8 puntos porcentuales hasta el 21,9 por ciento.

El retroceso devuelve el sentimiento positivo a un nivel inusualmente bajo. Y también mantiene este sentimiento alcista por debajo de su media histórica del 38 por ciento por 41ª semana consecutiva.

Por otro lado, el dato de sentimiento neutral, las expectativas de que los precios de las acciones se mantendrán sin cambios durante los próximos seis meses, disminuyó 2,2 puntos porcentuales hasta el 27,7 por ciento.

Este sentimiento neutral se sitúa por debajo de su promedio histórico del 31,5 por ciento por decimoséptima vez en 19 semanas.

Por último, el dato de sentimiento bajista, es decir, las expectativas de que los precios de las acciones caigan en los próximos seis meses, aumentó ocho puntos porcentuales hasta el 50,4 por ciento.

El sentimiento bajista está por encima de su media histórica del 30,5 por ciento por 40ª vez en las últimas 41 semanas y se encuentra en un nivel inusualmente alto por 25ª vez en las últimas 33 semanas.

El punto de pivote entre las lecturas típicas e inusualmente altas se ha situado ahora en el nivel del 40,5 por ciento.

Los factores pesimistas se repiten

Volvemos a una situación de pesimismo en la que los principales factores que esgrimen los inversores individuales se repiten: la inflación, aunque modera levemente su importancia, es la primera.

A continuación, la preocupación por los beneficios empresariales, que aumenta, y después y la posibilidad de recesión, con la Fed como protagonista. Por último, el conflicto en Ucrania.

No son lecturas extremas como las que se han vivido en este ejercicio, pero sí vuelven a situarse en niveles que fueron similares a los que propiciaron el rebote desde las zonas de mínimos.

Con perspectiva de largo plazo, de continuar profundizando las lecturas en esta dirección, se puede marcar de nuevo un punto de entrada para comenzar a construir carteras.


Josep Codina