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El BCE se inclina por un alza histórica de sus tasas para frenar la inflación

 El Banco Central Europeo (BCE) acelerará este jueves el endurecimiento de su política monetaria con un alza de sus tasas de una amplitud inédita, para tratar de refrenar la inflación.

«Prevemos un alza de las tasas de 0,75 puntos porcentuales», indica Franck Dixmier, director de gestión de obligaciones de Allianz Global Investors.

Esa estimación es actualmente consensual, pese a que los expertos auguraban inicialmente un aumento de 0,5 puntos porcentuales (pp).

Un incremento de esa magnitud sería sin precedentes en las dos décadas de existencia del BCE.

«Teniendo en cuenta el nivel de inflación y la incertidumbre sobre la evolución de los precios, el BCE corre menos riesgo haciendo más que haciendo menos», expuso Dixmier.

Ya en julio el BCE sorprendió con un aumento de 0,5 pp de su tasa, el doble de lo que preveían los analistas.

Ese aumento, el primero en diez años, puso fin a una era de gran facilidad de crédito para estimular la economía.

Durante ocho años, las tasas de depósito se mantuvieron incluso en terreno negativo, una situación excepcional, que buscaba incitar a los bancos de la zona euro a colocar su liquidez en proyectos productivos en lugar de retenerlos en las arcas del BCE.

Con la decisión de agosto, la tasa de depósitos de los bancos en el BCE pasó de -0,5% a 0%.

– Preservar el poder adquisitivo –

EL BCE afirmó entonces que en septiembre realizaría un alza similar, a menos que las presiones inflacionarias aflojasen.

Pero ocurrió todo lo contrario.

Los precios en el bloque monetario registraron en agosto un aumento de 9,1% interanual, un récord desde la creación del euro y un resultado muy por encima del 2% preconizado por el BCE.

La suspensión de entregas de gas ruso a Europa anuncia además una nueva escalada de los precios de la energía y una inflación de dos dígitos en otoño.

Con este mar de fondo agitado, una fracción del BCE defiende pese a todo un «gradualismo» en el alza de las tasas, aunque esa postura es «minoritaria», asegura Bruno Cavalier, de la consultora Oddo.

El hundimiento del euro, que el lunes cayó por debajo de la paridad con el dólar (a 0,99 euros por billete verde) es otro argumento de los partidarios de una contracción monetaria severa.

Eso se debe a que un euro débil encarece las importaciones, lo cual alimenta a su vez la inflación.

Por eso, para Isabel Schnabel, una figura influyente del directorio del BCE, «la determinación» es la única forma de enfrentar la disparada de los precios, «incluso a riesgo de un crecimiento más débil y de un desempleo más elevado».

El dilema entre contener la inflación y los temores a una recesión frena desde hace un año la acción del BCE, contrariamente a otros bancos centrales que iniciaron un ciclo de subida de tipos.

«Si un banco central subestima la persistencia de la inflación (…), los costes pueden ser considerables», advirtió Schnabel, reconociendo que el BCE creyó durante largo tiempo que la tendencia inflacionista sería de corta duración.

Los ciudadanos de la zona euro tienen que «seguir confiando en nuestra capacidad de preservar su poder adquisitivo», enfatiza.

– Recesión invernal –

En Estados Unidos, las tasas de referencia de la Reserva Federal (Fed) se sitúan ya entre 2,25 y 2,50% y los analistas prevén un aumento de 0,75 puntos porcentuales este mes.

A finales de julio, el BCE llevó sus tasas a un rango de 0 a 0,75% y el ajuste debería prolongarse hasta llegar a un nivel más «neutral», entre 1% y 2%, afirma Frederik Ducrozet, economista jefe de Pictet Wealth Management.

Una tasa «neutral» se caracteriza por no estimular ni ralentizar la economía.

El BCE analizará el jueves la coyuntura económica de la zona euro, que según la mayor parte de los analistas se encamina hacia una recesión durante el invierno.

«Es posible que nos estemos dirigiendo hacia uno de los inviernos más desafiantes en generaciones», dijo el miércoles el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni.

Un aumento agresivo de las tasas de la BCE podría encarecer la financiación de las economías de los países considerados como los más vulnerables del bloque, como Italia.

La institución podrá en ese caso estrenar su nuevo mecanismo, anunciado en verano, para desarticular cualquier ataque especulativo contra las deudas soberanas de sus países miembros, considera Holger Schmieding, economista de Berenberg.

Fuente: AFP