https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=3ab76eea9c&view=att&th=1648a6d4d6c2fa40&attid=0.1&disp=safe&zw

Siguen las estrictas medidas Covid en China y ahora el PCCh obligó cerrar fábricas en Shenzhen

 El Partido Comunista Chino (PCCh) en Shenzhen ordenó el lunes a las 100 principales empresas del centro manufacturero que apliquen un sistema de "circuito cerrado" en el que el personal debe trabajar, dormir y vivir en las fábricas durante al menos una semana para contener una epidemia local del coronavirus, informó Bloomberg News.


Traducido de BreitBart.com por TierraPura.org 

China ha obligado a algunas de sus mayores empresas, como el fabricante de iPhone Foxconn y el productor de petróleo CNOOC Ltd., a operar dentro de un sistema restringido de “circuito cerrado” durante siete días”, informó Bloomberg el 25 de julio citando un edicto del gobierno municipal emitido por Shenzhen ese mismo día.

“El gobierno de la ciudad ha pedido a sus 100 empresas más grandes, incluyendo el fabricante de automóviles BYD Co., los gigantes de las redes Huawei Technologies Co. y ZTE Corp. y el fabricante de drones DJI, que restrinjan las operaciones sólo a los empleados que viven dentro de un bucle cerrado o burbuja, con poco o ningún contacto con la gente más allá de sus plantas u oficinas”, re transmitió el medio de comunicación con sede en Estados Unidos.

“Las autoridades también pidieron a las empresas que reduzcan la interacción innecesaria entre el personal que no fabrica y las plantas de la fábrica para reducir el contagio”, señaló Bloomberg News.

Reuters informó del cierre de las fábricas de Shenzhen el lunes. La agencia de noticias citó el mismo edicto, supuestamente emitido por el departamento de industria e información de Shenzhen.

“Las principales empresas, entre ellas BYD Co, Huawei Technologies Co y ZTE Corp, deben minimizar la entrada y la salida en los llamados circuitos”, decía la instrucción.

Shenzhen tiene una población de unos 18 millones de habitantes. La ciudad está situada justo al norte de Hong Kong y se considera una “zona económica especial” de China. Este estatus permite a Shenzhen permanecer abierta a “la inversión extranjera, la tecnología y la experiencia de gestión a través del establecimiento de empresas de propiedad extranjera, empresas conjuntas y otros negocios”, según la Enciclopedia Británica. La interconexión global de Shenzhen se extiende a su puerto de contenedores, que es el cuarto más activo del mundo.

Es probable que la producción manufacturera de Shenzhen disminuya en las próximas semanas como consecuencia del nuevo sistema de fábricas de “circuito cerrado” de la ciudad. Los cierres amenazan con afectar negativamente no sólo a la economía china, sino también a la de Asia y el mundo.

El gobierno de Shanghái emitió un edicto similar a nivel local en abril que no sólo obligaba a los empleados a trabajar y vivir in situ en determinadas fábricas, sino que también cerraba muchas otras incapaces de acomodar dicho protocolo. Las fábricas de Shanghái que aplicaron el sistema de “circuito cerrado” lo hicieron a costa de funcionar a plena capacidad de producción. El efecto dominó de los cierres de fábricas en Shanghái a principios de este año se sigue sintiendo en toda la cadena de suministro mundial.

“Shenzhen no ha ordenado el cierre total de las empresas ni ha restringido los movimientos de la gente, pero ha sellado los complejos residenciales y los edificios identificados como de mayor riesgo”, informó Reuters sobre la evolución de la situación anti-pandémica en la ciudad el 25 de julio.

“Muchas oficinas, restaurantes y espacios públicos exigían una prueba de COVID [virus PCCh] en un plazo de 24 horas a partir del lunes”, según la agencia de noticias.