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La renuncia de Kulfas agudiza la disputa interna, corre el foco del Gobierno y ya tiene derivación judicial

 Matías Kulfas presentó formalmente su renuncia como ministro, reclamada por Alberto Fernández luego de sus fuertes acusaciones al kirchnerismo por el manejo de la licitación para construir el gasoducto Néstor Kirchner. El ahora ex funcionario, que ocupaba un lugar de peso en el círculo presidencial, sorprendió al propio Gobierno con su nota, de 14 páginas. El caso ya tiene derivación judicial y el conflicto interno se agudizó, al punto de mantener el tema como foco central de la agenda política.

La nota de Kulfas ratificó sus propias declaraciones del fin de semana pasado y, con palabras cuidadas, mantuvo de hecho lo expuesto en el off the record que gatilló el conflicto. El Presidente buscó tomar distancia y la portavoz oficial difundió un tuit con su posición: «El Gobierno nacional rechaza las acusaciones vertidas por Matías Kulfas en su carta de renuncia y no comparte los conceptos sostenidos en ese sentido».

En su largo texto, Kulfas cuestionó con dureza el “internismo” y criticó en especial el accionar de los funcionarios kirchneristas, en especial del área de Energía. También descalificó los “subsidios nefastos”, un terreno en el que Guzmán intenta avanzar, con resistencias en el interior del oficialismo.

El saliente ministro lamentó las demoras en el proceso para construir el gasoducto y apuntó específicamente al equipo kirchnerista. La frase más notable estuvo dirigida a afirmar que la provisión desde el exterior es responsabilidad de los funcionarios alineados con Cristina Kirchner. El off en cuestión señalaba una manipulación para definir la compra de caños a una empresa subsidiaria de Techint.

«Si algo cabe reprocharse respecto al contenido nacional de los insumos del gasoducto, eso debe atribuirse pura y exclusivamente a las características de la licitación realizadas por la empresa IEASA, cuyos miembros, al igual que el equipo de la Secretaría de Energía, responden políticamente a la señora Vicepresidenta«, dice la nota.

En paralelo, trascendieron los primeros pasos de la Justicia luego de las diversas denuncias que se produjeron ayer mismo. En principio, el caso quedó a cargo del juez federal Daniel Rafecas, cuyo pliego para ocupar el cargo de jefe de los fiscales fue impulsado por el Presidente pero resultó congelado por Cristina Kirchner en el Senado.

Rafecas, con impulso del fiscal Carlos Stornelli, dispuso las primeras medidas de prueba. Entre esas decisiones, se contó el secuestro del expediente completo de licitación para la obra del gasoducto Néstor Kirchner.