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"La pregunta obligada es por qué las Bolsas son tan resistentes a entrar en terreno bajista"

 Fuerte corrección de las bolsas europeas tras las subidas desde los mínimos de principios de mayo

"La calma ha llegado, finalmente, a las Bolsas, y lo ha hecho, además, acompañada de un claro sentimiento positivo, tras la remontada de las últimas sesiones", así comienza una interesante reflexión de mercado el presidente ejecutivo de Renta 4 Banco Juan Carlos Ureta. Reflexión de la que extraemos lo que consideramos más relevante en este cierre de mercado. Veamos:

Es curioso que ese tono bursátil positivo haya coincidido con el pesimismo reinante en el Foro de Davos, que en esta ocasión se ha reunido fuera de las fechas habituales y que ha dejado malas sensaciones tras el optimismo ingenuo que destilaba su visión de un "gran reinicio" ('great reset') de la economía global una vez superada la pandemia. En esta ocasión lo que ha dominado ha sido una visión "gloomy" que en algunos momentos incluso ha llegado a rozar lo apocalíptico, al afirmar George Soros en una de las sesiones que la civilización occidental tal vez no logre sobrevivir a la invasión rusa de Ucrania.

Es también curioso que el buen tono inversor haya coincidido con noticias económicas no especialmente buenas. Los datos preliminares de los índices de gestores de compras (PMIs) elaborados por la consultora Markit Economics correspondientes al mes de mayo nos muestran que la economía europea se mantiene en territorio de recesión.

A esas malas noticias se han añadido otras también negativas como malos datos empresariales, o el fuerte retroceso en la venta de viviendas nuevas en EE.UU.

Lo interesante de verdad es que la inquietud (producida por los malos resultados de algunas tecnológicas y minoristas) duró poco, y a partir del pasado miércoles las Bolsas cambiaron completamente de tono, olvidándose del pesimismo.

Más suben Ibex 35
Acciona186,30€6,803,79%
Indra-A10,43€0,292,86%
CIE Automotive24,48€0,682,86%
Caixabank3,42€0,051,51%
Acerinox12,23€0,161,33%
Más bajan Ibex 35
Telefónica4,78€-0,12-2,47%
Cellnex41,30€-0,73-1,74%
Iberdrola10,87€-0,17-1,54%
Endesa20,40€-0,23-1,11%
Inmob. Colonial7,56€-0,09-1,11%

El giro bursátil ha sido tan espectacular que el S&P ha pasado de bordear el territorio "bajista", es decir, de caer casi el 20% desde sus máximos del 3 de enero a situarse al final de la semana a poco más del 10% de esos máximos históricos, alejándose así de la zona de peligro.

La pregunta obligada es por qué las Bolsas son tan resistentes a entrar en terreno bajista y tal vez la respuesta sea que los inversores empiezan a percibir que la Fed no va a poder llevar a cabo una normalización monetaria completa. Es decir, que una cosa es acabar con la barra libre del modelo "whatever it takes" y otra es quitar a la economía la dosis de dinero barato, casi gratis, que sea necesaria para evitar males mayores.

Es muy significativo que el cambio de tono bursátil coincidiese con la publicación, el pasado miércoles, de las actas de la última reunión de la Fed, en las que se ponía de manifiesto que, en el fondo, los miembros de su Consejo están preocupados porque una política monetaria más restrictiva pueda dañar de forma seria a la economía.

Según las actas, varios miembros del Federal Open Market Committee pidieron que se tenga en cuenta la evolución de la economía ('the evolving economic outlook') a la hora de graduar el carácter más o menos restrictivo de las medidas a tomar. En el BCE pasa algo parecido. Christine Lagarde anunció el jueves en Davos el fin de los tipos de interés negativos en septiembre, pero en unas declaraciones posteriores tuvo que reconocer que no hay consenso en el BCE para subir de golpe medio punto los tipos.

Tal vez esto explique por qué la corrección bursátil, pese a ser intensa, está siendo tan ordenada y a la vez también explique por qué la estanflación puede no ser tan mala para las Bolsas si los Bancos Centrales no normalizan las condiciones monetarias en la medida prevista. Si hay inflación, pero los tipos no suben o no lo hacen en la medida necesaria, las Bolsas pueden dispararse al alza, aunque no haya crecimiento económico. La condición es que al binomio "estancamiento + inflación" le acompañe, formando un triángulo, un tercer elemento: el mantenimiento de los tipos de interés relativamente bajos. Parece un contrasentido, pero tiene mucha lógica desde el punto de vista de las valoraciones.

Hay quien no piensa así y ve el futuro de forma más negativa. Un ejemplo es Michael Burry, el famoso inversor que ganó una fortuna apostando en contra de las hipotecas subprime y que el pasado martes publicó un tuit diciendo que mirar los mercados en 2022 es como ver la caída de un avión ("it's like watching a plane crash").


Nos inclinamos más hacia la versión positiva, aunque nos situamos muy lejos del optimismo ingenuo que vivían las Bolsas hace un año. La principal duda que tenemos es con China. En 2008 China salió al rescate de la economía global, lanzando un enorme estímulo masivo, y en los años siguientes China fue responsable de la mitad del gasto de inversión del mundo y de una proporción similar de la nueva deuda corporativa. Hoy no parece que pueda repetir lo mismo, pero si el Gobierno chino es capaz de levantar un poco la presión sobre las empresas y consigue no parar del todo su economía, eso ya sería suficiente para dar soporte a la economía de bajo crecimiento y alta transformación hacia la que vamos.

Estamos probablemente al inicio de un esperado rally de alivio ('relief rally') que dure o no dure mucho nos muestra la fuerza de fondo de un mercado que espera seguir apoyado por las condiciones monetarias ultraexpansivas y no quiere convertirse en "bajista". Un mercado que tal vez piensa que, aunque se haya terminado la barra libre financiera, no vamos hacia una restricción monetaria total al estilo de la de los setenta del pasado siglo.

Pensamos que el tono positivo puede prolongarse hasta el final de mes e incluso continuar en los primeros días de junio.



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