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Con las elecciones en la mira, el mercado le pone límites al financiamiento en pesos

 

Hay una persistente desconfianza en los operadores sobre un potencial reperfilamiento de la deuda y miran ya a los economistas de la oposición. No quieren que se repita el escenario de 2019.


El mercado le está fijando un horizonte de financiamiento en pesos al Gobierno que no pasa del segundo semestre del año próximo, momento en el que ya va a estar lanzada la campaña electoral. Analistas de mercados y administradores de cartera consultados señalan que hoy por hoy los inversores temen a un posible reperfilamiento como ocurrió en 2019, cuando sobre el final de la administración de Mauricio Macri el entonces ministro de Economía, Hernán Lacunza, decidió diferir los vencimientos.

La principal preocupación de los operadores pasa por despejar las dudas sobre cómo va a encarar la cuestión del cepo cambiario el Gobierno que surja elegido el año que viene. Si se propone levantar las restricciones de forma inmediata, entienden que eso iría acompañado de una reprogramación de vencimientos. Por eso el mercado sigue desconfiando y tal vez la respuesta no la tenga ni el propio ministro Martín Guzmán.

De acuerdo con un análisis de la consultora Equilibra, el plazo de las colocaciones en pesos que hace el Ministerio de Economía para renovar su deuda y financiar una parte de sus gastos bajó de 503 días promedio en abril a 314 en mayo. El mes pasado fue malo para la deuda ajustada por CER. Hubo una caída promedio del 6% de los títulos y el monto. Los fondos comunes de inversión se retiraron casi en su totalidad y operaron en el nivel más bajo en 18 meses.

Neri Persichini, Head of Strategy de GMA Capital, dijo a Ámbito que los temores sobre las colocaciones en pesos hoy tiene dos alicientes: “Uno es que el Tesoro puede seguir colocando letras CER cortas (algo que no hizo en abril) con vencimiento en el primer semestre de 2023, y en segundo lugar la participación pública es importante (especialmente en bonos TX), por lo que una parte del rollover estaría asegurada”. “Entiendo que la incertidumbre sobre la deuda en moneda local ya no pasa por la lucha de poder de este Gobierno, sino por lo que se piensa y dice que se hará en la siguiente gestión”, destacó.

El economista subrayó que “con números de imagen positiva y de confianza en mínimos, es más relevante el debate económico de la oposición que las tensiones internas del oficialismo”. Al respecto, aclaró que “por eso, el antecedente de agosto de 2019 todavía pesa en buena parte de los inversores” y señaló entonces que “este Gobierno siempre podrá pagar la deuda en pesos con emisión monetaria o rollear”. “Pero el problema es la tasa de interés y el nivel de tipo de cambio resultantes, variables críticas que impactan sobre las expectativas de inflación y que marcarán la agenda poselectoral en 2023”, advirtió.

En ese sentido, tal cual lo plantea Persichini, el mercado mira hacia los equipos económicos de Cambiemos, que se supone están elaborando un plan para los candidatos de la coalición opositora. No tienen en claro si de ese plan surgiría nuevamente la idea de terminar con los controles de cambio de un día para otro, o si se adoptaría una estrategia gradual.

Por su lado, la administradora de fondos Adcap plantea en su último reporte semanal que mayo fue negativo para las inversiones, no solo por el contexto internacional, sino “por las dudas sobre si la deuda local va a ser pagada o reperfilada”. El informe dice que los bonos CER subieron sólo un 1,9% el mes pasado, luego de haber sido los grandes ganadores entre los activos locales, con un retorno promedio de 67% en los últimos 12 meses, frente al 33% de los bonos a tasa fija (Botes) y el 47% de los ajustados por Badlar.

En cambio, Walter Morales, presidente de Wise Capital, asegura que “no se ve que haya chances de un reperfilamiento”. Desde un punto de vista técnico argumenta que los activos indexados del Estado “crecen a una tasa superior que los pasivos”, pero con una mirada más política opina que si el país volviera estar en un escenario de postergación de pagos de deuda en pesos “el Gobierno no tendría quien le financie”. En ese sentido, considera incluso que si hubiera un cambio de signo político en el Gobierno el año entrante podría favorecer al entorno financiero en el que Guzmán tendría que salir a buscar plata.



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