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Una encuesta expuso los reparos hacia la Ley de Alquileres vigente

 Los mayores reparos están en el tiempo de los contratos y de reajustes. Pocos datos respecto de cómo acceder a créditos para la vivienda.

En un contexto inflacionario y de falta de créditos -un círculo vicioso que podría resumirse en el concepto del huevo y la gallina-, se está dando un previsible contexto de aumento de alquileres y expensas que lleva a afirmar a los argentinos que invertirían sus ahorros en el arreglo o compra de un inmueble. Así, una encuesta de Taquión realizada en el mes de abril permite determinar que 7,8 puntos aumentó este porcentaje, que desde diciembre pasado viene creciendo.

Y si bien el acceso a la vivienda es una preocupación latente para los argentinos, más de la mitad de la población desconoce cómo puede acceder a los créditos que le permitirían ser propietarios. Un 64,5% manifestó estar poco o nada informado acerca de créditos para acceder a una vivienda.

Los centennials son quienes menos información tienen, mientras que los millennials, la generación que le sigue en edad, son quienes manifiestan contar con mayor información. Los que acreditan más conocimiento son aquellos que se informan por portales online y radio.

Con todo, la sensación de pesimismo creciente en materia económica alcanza niveles extremos en esta materia: 9 de cada 10 argentinos creen que es poco o nada posible acceder a una vivienda en el país; un sentimiento transversal a las generaciones, regiones y géneros. Los argentinos afirman que proyectar la compra de un inmueble es inviable actualmente.

En este contexto se suman otras preocupaciones que también alarman a la sociedad: el acceso a oportunidades de desarrollo, el derecho a la seguridad y la posibilidad de trabajo.

Yendo a la Ley de Alquileres propiamente dicha, 4 de cada 10 argentinos están de acuerdo con retornar al sistema de contratos de 2 años y la libertad contractual de las partes. En promedio, según Taquión, un 40% considera que un contrato de 3 años es demasiado extenso; sobre todo, si hablamos de una proyección de aumentos que depende de diversas variables y que no puede establecerse con precisión al momento de firmar. Este porcentaje se mantiene equitativo en todas las regiones del país.

Solo un 25% se mostró de acuerdo con que los aumentos sean anuales en lugar de semestrales. El 52,5% está entre poco y nada de acuerdo con eso.

Cinco de cada diez argentinos que alquilan (50,3%) destinan entre un tercio y la mitad de sus ganancias mensuales en el pago del alquiler. Además, dos de cada diez afirman que el alquiler de su vivienda se lleva más del 50% de las ganancias que perciben mensualmente.

Al ver estos porcentajes, suena fuerte el 6% de inflación registrado en abril, al que los sueldos no llegan a ajustarse. La población continúa perdiendo poder adquisitivo, factor que dificulta la proyección económica de cada individuo.

Un 72% de sentimientos negativos registró la Ley de Alquileres en redes sociales. Se habla principalmente sobre la necesidad de derogarla, sobre lo cual parece haber un importante consenso. Luego varían las propuestas de solución al conflicto: hay quienes proponen volver a lo que regía antiguamente y quienes piden menor intervención del Estado en el tema. Apenas un 15% de las menciones mostraron un sentimiento positivo acerca de la ley.

En su mayoría, quienes así se expresaron son los inquilinos, que temen un retroceso si se modifica el actual marco regulatorio.

El 50% de los consultados afirma que la nueva ley perjudicó la relación entre inmobiliaria, propietarios e inquilinos.

Un 40,2% se manifestó a favor de la aplicación de un impuesto a la vivienda ociosa/vivienda sin uso. El 41,9% lo hizo de manera contraria y el 17,9% dijo no saber o no contestó. Entre los primeros, los votantes del oficialismo fueron los que se manifestaron más a favor, pues un 61,3% se inclinó a favor del gravamen y solo un 25,2% de los de JxC lo hizo en este caso.