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El desasosiego está pasando ya de Wall Street a "main street"

 Fuertes caídas de las bolsas europeas arrastradas por el desplome en EE.UU.

Nuevas caídas en las bolsas europeas al cierre, en una sesión de más a menos, y con formaciones técnicas que sugieren que las caídas continuarán en el corto plazo. ¿Pero qué está pasando en el mercado?

Para contestar a esta pregunta vamos a traer la reflexión, como hacemos periódicamente, de Juan Carlos Ureta, presidente ejecutivo de R4 Banco, que muestra con claridad a qué se enfrentan los inversores en los próximos meses. Veamos:

Lo más sorprendente de la tercera semana de mayo no es que hayamos visto la séptima semana consecutiva de caídas en los índices americanos, ni tampoco que las tecnológicas continúen sufriendo fuertes descensos a pesar de que la subida de los tipos de interés se haya moderado. Lo más sorprendente es que los desplomes fulminantes que hasta ahora parecían reservados al sector tecnológico hayan llegado a empresas tan tradicionales y emblemáticas como Walmart o Target, dos de las grandes cadenas de distribución minorista ('retailers') en EE.UU.

Más suben Ibex 35
Telefónica4,89€0,122,51%
Banco Sabadell0,79€0,022,06%
Banco Santander2,89€0,051,68%
Caixabank3,29€0,051,64%
Cellnex41,15€0,531,31%
Más bajan Ibex 35
IAG1,44€-0,07-4,39%
Amadeus-A57,10€-1,90-3,22%
Melia Hotels6,80€-0,14-2,01%
Acerinox10,74€-0,19-1,69%
Aena136,00€-2,30-1,66%

La corrección de las Bolsas americanas, que en el primer trimestre había sido más moderada que la de las europeas y que se había centrado sobre todo en las tecnológicas, bajo la idea de que la subida de tipos las afectaba especialmente al ser sus flujos de beneficios más alejados en el tiempo, se extiende así al sector de la distribución y lo hace con caídas como la del 25% que experimentó Target en la sesión del miércoles tras presentar sus cifras o la de casi el 20% en la semana que ha sufrido Walmart también después de publicar sus números trimestrales. Y lo hace precisamente cuando se acaban de publicar, el martes pasado, unas magníficas ventas minoristas de abril en Estados Unidos, con una subida del 8,2%.

A diferencia de lo que ha ocurrido en algunas tecnológicas, en las que el problema ha sido no la evolución de los beneficios sino la evolución de los ingresos o de los nuevos suscriptores, en el caso de Walmart y de Target lo que no ha gustado a los inversores ha sido, precisamente, la última línea, la de los resultados. De hecho, los ingresos de Target superaron las previsiones del mercado, pero el aumento de las ventas fue acompañado de costes inusualmente altos por los cuellos de botella en las cadenas de suministro, el encarecimiento de fletes y salarios, y la inflación, sobre todo en los alimentos y el combustible. En el caso de Walmart también ha pesado la caída del beneficio, que ha sido de un 23%, y no la de las ventas, que de hecho han subido ligeramente pese a la venta de alguna filial.

Son varias las cuestiones que suscita esta brusca y en cierto modo inesperada sacudida del sector de distribución minorista. La primera es que la corrección de las Bolsas americanas va adquiriendo profundidad al extenderse más allá de las tecnológicas y al entrar ya de hecho el S&P, como lo hizo el viernes durante una parte de la sesión, en territorio técnico "bajista" al caer más de un 20% por debajo de su máximo histórico del pasado 3 de enero.


La segunda es que en cierto modo el desasosiego está pasando ya, como dicen los americanos, de Wall Street a "main street", es decir, está llegando a sectores tan de economía real como la distribución minorista, algo que no por ser previsible es menos inquietante.

Una tercera reflexión es que se rompe un poco la idea de la "rotación" de empresa "growth" a empresas "value" dentro de la renta variable. Esta idea se puede seguir manteniendo, pero los desplomes en Walmart y Target sugieren que a lo mejor podemos ver desplomes similares incluso en empresas claramente "value" si de pronto alguna noticia no es del agrado de los inversores. Es decir, sugiere que tal vez no haya ningún sector o empresa que pueda librarse de un eventual e inesperado ajuste que le haga perder una cuarta parte de su valor en pocas horas. Dicho de otra forma, los desplomes súbitos no serían ya exclusivos de las tecnológicas o de las empresas growth sino que podrían afectar a cualquier valor. Por eso la rotación no es dentro de la renta variable sino más bien desde la renta variable a la renta fija.

Hay, sin embargo, otra forma de verlo y es pensar que Walmart y Target, igual que numerosas compañías tecnológicas, están ajustando su cotización bursátil a unas previsiones económicas más realistas. Habían subido muchísimo desde marzo de 2020 hasta sus respectivos máximos históricos en el 2021, sobre todo Target que casi triplicó. En definitiva, según esta lectura, lo que estaríamos viendo en las Bolsas es una digestión de los excesos previos y no un cambio del modelo de fondo.



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