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BofA: Preocupara la retirada de estímulos de los Bancos Centrales

 

Los movimientos de los bancos centrales, la mayor preocupación de los gestores de fondos

Sí se desprende de la última encuesta realizada por el BofA, que muestra un renovado pesimismo entre los entrevistados. Las expectativas de crecimiento de las ganancias empresariales para los próximos 12 meses, al igual que la de crecimiento de la economía mundial, vuelven a tocar mínimos históricos desde que se empezó a llevar a cabo la encuesta hace más de 30 años.

El principal problema para los inversores en el contexto actual ya no es tanto la recesión, sino el impacto de la retirada de los estímulos de los bancos centrales. Así lo creen los 331 gestores encuestados por Bank of America entre el 6 y el 12 de mayo, quienes sitúan como el riesgo principal en este momento a los «bancos centrales agresivos», un peligro que se ha adelantado a «la recesión global».

Fuerte pesimismo

La última encuesta sigue reflejando un fuerte pesimismo por parte de los gestores. Las expectativas de crecimiento de las ganancias empresariales para los próximos 12 meses, al igual que la de crecimiento de la economía mundial, vuelven a tocar mínimos históricos desde que se empezó a llevar a cabo la encuesta hace más de 30 años.

Por su parte, las perspectivas de que la economía entre en estanflación también continúan aumentando, hasta máximos de la crisis de Lehman, y los gestores infraponderan todas las regiones a la hora de invertir en este momento.

De hecho, sólo hay seis tipos de activos que reconocen sobreponderar en este momento y, salvo el de las materias primas, todos ellos son defensivos: liquidez, salud, energía, consumo básico y bancos. Otro dato significativo del peligro que perciben los gestores para sus inversiones es que, por primera vez desde la crisis del Covid en 2020, ahora prefieren que los CEOs de las empresas en las que invierten se centren en mejorar la solidez del balance de sus empresas, antes que aumentar la retribución o las recompras de acciones, y de incrementar las inversiones en Capex.

Fuente: El Economista.Es